La misma noche en la que el PNV ganó las elecciones, era obvio que la diabólica aritmética no le permitiría sacar adelante nada en el Parlamento de Vitoria-Gasteiz sin acuerdos previos. Con tan solo 27 escaños de 75, su anhelo por acceder al poder lo más rápidamente posible le ha llevado a un desgaste innecesario.
Confío en que el fin de esta polémica elimine la distracción que ejerce sobre el establecimiento de una política penitenciaria con los presos por terrorismo. La política penitenciaria del Gobierno se define por su inexistencia, por no hacer nada más que esperar a que vayan cumpliendo sus condenas y saliendo a la calle, da igual cómo.