España respira tras semanas de llamas, pero mantiene la guardia alta ante un nuevo incendio en Córdoba
El descenso de las temperaturas da un respiro a los principales incendios del país, con una evolución favorable en Ávila, Guadalajara, Castellón, Cáceres y La Rioja. Sin embargo, se ha declarado en Cerro Muriano (Córdoba).

Después de semanas marcadas por algunos de los incendios forestales más devastadores que se recuerdan en España, la situación comienza a mejorar. El descenso de las temperaturas registrado en las últimas horas ha permitido a los servicios de extinción consolidar los avances logrados durante los últimos días y contener los principales focos que mantenían en vilo al país, aunque el verano sigue dejando nuevos frentes abiertos, como el incendio declarado este lunes en Cerro Muriano, en Córdoba.
El mayor incendio de la historia de España, el de Burgohondo (Ávila), continúa activo, pero la evolución es favorable. Durante la jornada se produjeron tres reactivaciones en distintos puntos de su enorme perímetro, de unos 160 kilómetros, aunque todas pudieron ser controladas, algunas con el apoyo de medios aéreos. A pesar de ello, el fuego mantiene el Índice de Gravedad Potencial (IGR) en nivel 2, el máximo previsto, tras haber arrasado ya más de 50.000 hectáreas.
También mejora el panorama en Castilla y León, donde la Junta ha rebajado la situación operativa de emergencia del nivel 2 al nivel 0 al considerar que la amenaza para la población ha disminuido de forma significativa. El incendio de Veguellina, en León, sigue activo, aunque ya sin riesgo para los núcleos habitados.
Guadalajara y La Rioja, ya bajo control
Otro de los grandes incendios del verano, el de La Mierla (Guadalajara), ha quedado finalmente controlado después de calcinar alrededor de 32.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor registrado hasta ahora en Castilla-La Mancha. Los equipos de extinción mantienen la vigilancia sobre el amplio perímetro por si aparecen pequeños focos en los próximos días.
En La Rioja, también se ha dado por controlado el incendio declarado este domingo en el entorno de Ojacastro, que ha afectado a unas 11,5 hectáreas de rebollar, pinar y hayedo.
Castellón y Cáceres siguen estabilizados
Los incendios de La Vall d'Uixó (Castellón) y Casas de Millán (Cáceres) permanecen estabilizados.
En Castellón continúan trabajando varias brigadas forestales sobre un incendio que ha calcinado cerca de 9.600 hectáreas y cuya investigación apunta cada vez con más fuerza a un posible origen intencionado.
En Cáceres, el fuego permanece sin frentes activos tras quemar 1.352 hectáreas y obligar al desalojo de unas 800 personas. Las llamas llegaron a quedarse a poco más de once kilómetros del Parque Nacional de Monfragüe.
Las buenas noticias también llegan desde Cataluña. Los Agentes Rurales han puesto fin a 31 días consecutivos de riesgo extremo de incendios, la racha más larga registrada hasta la fecha.
La Generalitat ha reabierto los accesos a los últimos espacios naturales que permanecían cerrados, aunque mantiene el nivel máximo de alerta por riesgo muy alto en 71 municipios y continúa vigilando el incendio de Senet, en Lleida.
Un nuevo frente en Córdoba
La principal preocupación de este lunes se trasladó a Cerro Muriano (Córdoba), donde un nuevo incendio forestal obligó a la Junta de Andalucía a activar la fase de emergencia, situación operativa 1.
Hasta la zona se desplazó un amplio dispositivo del Plan Infoca, integrado por más de 70 efectivos terrestres, varias autobombas y numerosos medios aéreos, con el objetivo de evitar que las llamas se propaguen en una zona especialmente sensible y donde hace apenas diez días ya se registró otro incendio.
Aunque España comienza a dejar atrás las jornadas más críticas de este verano, las autoridades insisten en que la campaña está lejos de haber terminado y recuerdan que las altas temperaturas y el riesgo extremo de incendio seguirán obligando a mantener la máxima vigilancia durante las próximas semanas.
