Bruselas cambia las normas a partir del 12 de agosto: las cápsulas de café pasan a considerarse envases y se abre la puerta a cambios en cómo se tiran y reciclan
La regulación PPWR introduce cambios sobre la definición legal de las cápsulas de café que abren la puerta a una nueva forma de retirarlas y reciclarlas.

No será de la noche a la mañana, pero el mundo de la alimentación se prepara para un cambio de calado en toda la Unión Europea a partir del 12 de agosto. No, no es que el eclipse solar completo que se podrá ver con seguridad desde España vaya a trastocar los planes de las grandes superficies: es que entra en vigor la esperada regulación de envases de la UE que ya se publicó a principios del año pasado.
Es el PPWR, siglas en inglés de Reglamento sobre envases y residuos de envases. La Comisión propuso esta norma en 2022 y a lo largo de 2024 tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de la Unión Europea negociaron el texto. Esta es la regulación que retirará los sobrecitos de ketchup, sal o azúcar monodosis en los bares y restaurantes; o el que hará que desaparezcan las pastillas de jabón también monodosis de hoteles.
Por supuesto, esas medidas (la eliminación de los sobres monodosis en la hostelería o del jabón o el gel de los hoteles) no se comenzarán a aplicar hasta enero de 2030, lo que da cuenta de que esta norma prevé amplios plazos para que los distintos sectores puedan adaptarse. Sin embargo, algunas de las novedades que arroja este reglamento se empezarán a aplicar ya desde su primer día: este 12 de agosto de 2026.
Será este 12 de agosto de 2026 cuando entren en aplicación la mayoría de cuestiones de la regulación que, al tratarse de un reglamento, no hay que esperar que España transponga su texto en la legislación nacional (lo que sí sucede con las directivas, por ejemplo). Y una cuestión que entra en aplicación afecta directamente a las cápsulas monodosis de café que tanto se popularizaron hace unos años.
El cambio de las cápsulas de café en el reglamento de envases
La norma europea que comenzará a aplicar mucho de sus preceptos este 12 de agosto cierra un viejo y correoso debate social. ¿Las cápsulas de café son envase o producto? Eso es imprescindible en el argot legal: de ello depende por ejemplo dónde se podrán reciclar o retirar. Finalmente se ha apostado por definir estas cápsulas monodosis de café que tan de moda se pusieron como envases.
El debate prevalecía la denominación de producto sobre la de envase al considerar que lo importante de las cápsulas es su interior lleno de café. Sin embargo, la UE zanjaba esta indefinición al dejar claro que sin estas cápsulas el café no podría consumirse, ni podría comercializarse de la forma en la que se comercializa.
Aunque mucha gente lo hace, las cápsulas de café hoy por hoy no se deberían tirar en el contenedor amarillo, dedicado únicamente a envases. Este reglamento abre la puerta a que las cápsulas de café puedan empezar a tirarse a los contenedores amarillos. Pero cuidado: hay que atender a lo que digan las administraciones y las entidades especializadas, como Ecoembes.
A día de hoy no hay unanimidad en España sobre cómo y dónde tirar estas cápsulas. En marzo de 2023 el Ayuntamiento de Valencia anunció que los vecinos ya podrían depositar las cápsulas de café usadas en los contenedores amarillos que hay en la ciudad del Turia porque se había instalado un sistema de inteligencia artificial en la planta de clasificación de residuos, con el objetivo de poder reciclar mejor estos aluminios.
Cómo y dónde tirar las cápsulas de café utilizadas
En el resto del país sigue siendo habitual ver puntos de recogida de cápsulas usadas. El gran desafío del reciclaje de estas cápsulas viene a ser su componente: el aluminio se mezcla con el café usado en muchas plantas de tratamiento. Por eso lo adecuado sigue siendo abrirlas y limpiarlas de café antes de tirarlas. Hay plantas industriales que se dedican a ello.
Sin embargo, no es la norma. En mayo de este mismo año el Parc Científic de Barcelona emitía un sorprendente comunicado en su web. "El Parc no tiene papeleras de cápsulas de café porque no hay gestores en el mercado que quieran asumir su gestión". "Los puntos de recogida en los Punts Verds municipales solo se dirigen a la ciudadanía, las empresas no pueden utilizarlos", advertía.
"Reciclar las cápsulas de café significa separar individualmente los componentes de la cápsula, sea aluminio o plástico, del café. Las carcasas van al contenedor amarillo y los restos de café sirven para compostar. A primera vista ya se ve que toda la operación es altamente ineficiente y el proceso consume mucha energía y recursos. Por eso los operadores empresariales no quieren asumirlo", continuaba.
Venía con remate. "En una sociedad consumista en que la producción de residuos no disminuye, es clave evitar actividades no esenciales que producen residuos. Desde el Parc animamos a consumir café con cafeteras clásicas y que no necesitan cápsulas monodosis". Aunque habrá que esperar a que España desarrolle más regulación, este reglamento europeo de envases podría ser el primer paso hacia un parche.
