Nunca, jamás, recibí una instrucción política de Fran Llorente como director de Informativos de TVE. Nunca me impuso una noticia o impidió que diera otra. Hemos discutido mucho, hemos coincidido y hemos discrepado, como ocurre en todas las redacciones del mundo. Pero jamás ha interferido en mi trabajo de periodista con criterios ajenos a la lógica informativa o a la responsabilidad social.
Nunca, jamás. Es importante, porque han sido más de ocho años. Mucho tiempo, muchos Telediarios, Debates, Desayunos, Especiales, 24H... muchas llamadas de algunos miembros del Gobierno, de la oposición, del resto de las instituciones, acusaciones estruendosas de manipulación por parte del PP, comparecencias parlamentarias dedicadas a analizar minuto a minuto, los informativos de la TV pública. Una tensión que en precampaña y campaña electoral se volvía simplemente insoportable. Muchos políticos descubrieron por culpa de Fran, contrariados y perplejos, de qué hablábamos cuando hablamos de televisión independiente. Hablábamos, por ejemplo, de que en campaña es un derecho y un deber del periodista elegir qué parte de la intervención de un líder en un mitin es la más relevante informativamente. Y que por lo tanto se acabó una campaña diseñada exclusivamente en base al pilotito rojo que indicaba al candidato cuando estaba en directo en un Telediario y lanzaba su mensaje-propaganda.
Fran Llorente no cedió nunca cuando las presiones, vinieran de donde vinieran, defendían intereses que no eran los de todos los ciudadanos. Casi siempre aguantó el chaparrón él, mientras el resto del equipo seguíamos haciendo periodismo. Con aciertos y con errores, pero sólo periodismo.
La recompensa estaba (está) en la calle, en los ciudadanos, los compañeros, también en muchos políticos e instituciones y en la multitud de Premios que le reconocen haber desgubernamentalizado los Servicios Informativos de TVE, por primera vez, en sus 56 años de historia.
Y todo esto, mientras se iban cuatro mil trabajadores de RTVE por el ERE de 2006, se pasaba de Ente a Corporación, se digitalizaba la redacción y se modernizaba el sistema de producción de noticias. ¡Ah! y a quienes hemos trabajado con él el triunfo del concepto austeridad nos ha pillado muy entrenados. Los Servicios Informativos de TVE ahorraron más de un diez por ciento de su presupuesto en el 2011.
No ha sido fácil y en el camino ha habido también fracasos, pero Fran Llorente simboliza ya un modelo de televisión pública en España. De su mano hemos pasado de la tele del Gobierno a la tele del Estado. Las encuestas del CIS dicen que los ciudadanos perciben ahora los informativos de La 1 como los más neutrales, imparciales y comprometidos. Y las cifras de audiencia aseguran que los espectadores, que disponen de más canales de información que nunca antes, han elegido los Telediarios para informarse de la peor crisis económica y financiera en décadas.
Hace unos días, en una entrevista en La Vanguardia, Finn Kydland, Premio Nobel de Economía y miembro de la Reserva Federal de EE UU, vinculaba la prosperidad de los países a la fortaleza de sus instituciones y a la capacidad de la sociedad civil para mantenerlas al margen de la batalla partidista. En esa entrevista se decía que un país es lo que no cambia después de que cambie su Gobierno.
Ya estábais doblados, genuflexos a vuestros ideales y a quién os alzó. ¿Llamáis independencia al seguidismo? ¿Libertad a la saña partidista?
¿Sabéis lo peor de todo? Que otros vendrán que bien os dejarán, pero la autocomplacencia y el egocentrismo que tenéis se ha alimentado con vuestra propia y machacona propaganda, puro autobombo, sólo os queda eso a los mediocres.... Por cierto exactamente la misma historia nos contó Ana Pastor ayer...qué raro, ¿verdad? Cuando nos tenéis que contar tantas veces lo mismo!
Qué buenos sois! ( Lo que yo te diga....)
No les interesa nada la calidad ni los contenidos, se trata de imponer sus criterios por decreto y colocar a sus amiguetes que acatarán todas las decisiones de sus jefes sin rechistar. Me temo lo peor, que para otros será lo mejor, pero esta es mi opinión y asi la hago valer, con respeto pero con mucha tristeza.
1.- Ordenar a quier debe escoger las noticias que escoja esta o aquella o que diga esto o aquello.
2.- Poner en los puestos relevantes a la hora de escoger y presentar las noticia a gente afín y luego dejarles actuar "independientemente".
Lo siento Sra. Pepa. A muchos de nosotros no nos cuela el cuento de la "independencia y profesionalidad". Ahí está usted en la SER.
un saludo
Desgraciadamente, este gobierno tiene mayoría absoluta y se cree beneficiario del derecho de pernada sobre la RTV de todos los españoles. Ahora sí que podrá optar por cualquiera de los dos métodos de manipulación que usted parece conocer tan bien.
Saludos.
¿Quién hablaba de manipulación?
Vamos, vamos ...
De nuevo enhorabuena Pepa, por tu independencia y por tu buen hacer. Te seguiré escuchando
Fran Llorente ni el resto de compañeros que trabajáis en RTVE no os hubierais sentido libres y ejercido sin mas ataduras que los criterios periodísticos vuestra profesión en el ente publico si no es porque el ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero cambiase la ley de la radio televisión publica para que por primera vez, se nombrara por el consenso de los dos tercios del parlamento a un presidente de la corporación y de ahí se produjo el milagro que tantos ciudadanos habíamos estado esperando durante décadas; ya no teníamos que mirar a la BBC con recelo, ahora teníamos nuestra tele, la de todos, para todos los españoles, sin exclusión ideológica alguna.
En un país en el que el tsunami de esta estafa llamada crisis devoró la obra del gobierno y del presidente anterior, quisiera reivindicar uno de los muchos grandes logros de Zapatero, sobretodo en su primera legislatura, y que espero que tras la vergonzante revuelta a la gubernamentalizacion de RTVE por parte del PP, la sociedad sepa valorar el acierto que tuvo el gobierno anterior el cual, renuncio a la propaganda para otorgarle la libertad y la democracia al pueblo en los medios de comunicación públicos .
Pepa Bueno,nunca la television publica ha gozado de tanta credibilidad como en los ultimos años,y efectivamente hemos gozado de un prestigio internacional que ahora segurisimo que lo perdemos,pero bueno ,que podiamos esperar ,ni la buena informacion ,ni el prestigio en ciencia parece que les interese a estos "señores".
Pensarán alguna vez en la ciudadanía ?.
Echaremos de menos los informativos de RTVE.
Exactamente igual que hace el PSOE, pero claro, Pepa que ya te conocemos de hace muchos años.
No, decir que "todos son iguales" no es cierto.