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25/05/2018 09:48 CEST | Actualizado 30/05/2018 16:04 CEST

Alba Flores: "Las mujeres empezamos a despertar y a reclamar que necesitamos tener nuestro lugar"

Entrevista con la actriz que forma parte del reparto de las dos series españolas de mayor éxito de la temporada: 'Vis a Vis' y 'La Casa de Papel'.

Se podría decir que es una de las actrices españolas del momento. Alba Flores (Madrid, 1986) forma parte del reparto de Vis a Vis, que está emitiendo su tercera temporada en Fox después de que Antena 3 la cancelase tras dos exitosas temporadas.

Flores también completa el elenco de La Casa de Papel, la producción española que se ha convertido recientemente en la serie de habla no inglesa más vista de la historia de Netflix. Serie que toca, serie que arrasa. "Voy a tener que venderme así a las productoras, como un talismán de la suerte", señala con modestia.

Hasta Vis a Vis, Flores había aparecido en muchas series de televisión, pero todo habían sido papeles pequeños y esporádicos. Sin embargo, no se olvida de sus orígenes y nada más empezar la entrevista señala su participación en El tiempo entre costuras, la adaptación del libro de María Dueñas en la que apareció en cinco episodios. "Ahí pude saborear lo que es estar en una serie un poco más de seguido", afirma agradecida.

Vis a Vis ha sido la primera serie en la que has tenido un personaje continuado a largo plazo. ¿Qué ha supuesto para ti esta serie?

Vis a Vis para mí ha sido la universidad de la tele. Es donde he podido aprender lo que es de verdad esta profesión en la televisión. Y no solo eso, es que ahora mismo es como mi casa, mi curro estable. Y es muy fuerte que puedas decir eso de una serie.

¿Qué opina Alba Flores de Saray Vargas, tu personaje?

¡Ay! Es que yo a estas alturas no soy nada objetiva. La verdad es que estoy enamorada de este personaje. Me parece una criatura muy bella que a mí me da la oportunidad como actriz y también como persona de vivir en lo más descarnado del ser humano, en las pasiones más instintivas... Y siento que tengo mucha suerte.

CARLOS PINA

Y cómo llevas esa parte más negativa de Saray, la carga cultural que tiene, que siendo una mujer lesbiana se ve obligada a casarse con un hombre para honrar a su familia. ¿Cómo llevas ese choque cultural?

Bueno, familias estrictas las hay en todas las culturas, independientemente de su etnicidad. Y esa es la particularidad que tiene Saray, que tiene una familia que es muy, muy estricta y que tiene mucho poder sobre ella. Y bueno, aunque esa es la parte menos divertida de interpretar, da la oportunidad de contar cosas que para mucha gente son muy importantes. A mí me han escrito chicas que me han hablado de cómo el hecho de ver la historia de Saray en televisión les ha ayudado a ellas en algún sentido,o bien para poder hablar con sus padres de su vida o bien para pasar de sus padres y vivir la vida que ellas querían.

Siempre se ha dicho que las historias de mujeres no venden. Y una serie como Vis a Vis, protagonizada por mujeres y que cuenta historias de mujeres está arrasando. ¿Qué opinas de esto?

Creo que se está dando un cambio de paradigma en el mundo entero en cuanto a la mujer. La mujer empieza a tener su lugar, o por lo menos empezamos a despertar y a reclamar que necesitamos tener nuestro lugar. En la igualdad, mano a mano con los hombres. Y esta serie ha llegado justo en este momento. No creo que haya sido casualidad. Creo que la cultura va de la mano con lo que ocurre en la sociedad aunque es verdad normalmente debería ir por delante.

Y creo que esta serie va de la mano con los tiempos que le tocan, que son los tiempos en los que la mujer necesita sus narrativas y su entretenimiento particular. Pero no creo que esta serie sea importante solo sino también para los hombres. Es necesario que se interesen por las historias de la otra mitad. Sobre todo para los hombres sanos.

Tras dos temporadas con mucho éxito, Antena 3 la cancela. Los fans protestan, Fox compra los derechos y la serie continúa. ¿Crees que esto demuestra que ahora el público tiene más poder?

Creo que el público siempre ha tenido el poder. El cliente siempre tiene la razón. Y en este mundo que vivimos en el que todo es mercancía pues mucho más. Lo que ocurre es que ahora, al haber más consumo y más industria se puede diversificar. La entrada de todas las nuevas plataformas permite que se puedan hacer productos para públicos particulares. Antes todas querían abarcar a todos los públicos. Y eso hacía que la cosa estuviese muy descafeinada, que le faltase mucha personalidad. Y ahora, no solo con Vis a Vis, sino con muchas otras series, creo que se está abriendo ese campo.

¡Atención, la siguiente pregunta contiene spoilers!

En la tercera temporada, hay una secuencia en la que le corta el pene a Sandoval, su violador. ¿Cómo fue para ti rodar esa escena?

Pues fue muy feliz. Cuando leí la secuencia entendí que iba a ser un momento muy importante. No solo para mi personaje, sino que pensé "esto no se ha visto nunca en televisión". Que una muchacha a la que han violado se tome la venganza por su mano y le corte el pene a su violador...

No es que me parezca que sea un ejemplo de nada, pero sí que cuenta para el imaginario. Para poder dar una expresión a un sentimiento de injusticia que hay muy fuerte por parte de las mujeres.

Y poder hacer eso... Aunque sea a través de un personaje como Saray, que está muy loca, que está en la cárcel y que es verdad que lo que está haciendo es una locura... pero bendita locura a veces para poder enseñar ciertos sentimientos que en muchos sitios se desoyen.

CARLOS PINA

También formas parte del reparto de La Casa de Papel. ¿Qué ha significado para ti?

Una sorpresa de la hostia. Porque cuando ha empezado a pasar todo esto y se ha hecho tan internacional, aquí ya la habíamos visto... había ido bien... pero tampoco había tenido el éxito que está teniendo ahora en otros países. Y la verdad es que ha sido una sorpresa, al menos yo no me lo esperaba. Tampoco esperaba que fuésemos a hacer otra temporada. Así que estoy muy contenta, ha sido un regalo, una lotería un poco.

¿Qué opinas de tu personaje, de Nairobi?

Pues la verdad es que con Nairobi el proceso ha sido mucho más líquido que con Saray. Porque de alguna manera yo he ido como fluyendo y me iba adaptando a medida que lo necesitaba la trama. Y no solo la trama sino el cuadro entero.

Y ahora cuando miro atrás, desde la distancia, estoy descubriendo que Nairobi tiene bastante de personas que conozco en la vida real y esto es gracioso porque no me había dado cuenta haciéndolo, sino después. Sin saberlo estaba imitando a mujeres que yo había visto de pequeña. Y no me refiero a mi abuela. Hablo de gente del rastro de Madrid o de entornos así. Gente como mi madre, que era anticuaria, que se relacionaba y trataba piezas de arte... Y luego me he visto haciendo ese trabajo.

¿Cómo te está afectando en lo personal ese éxito que está traspasando las fronteras?

Ahora soy conocida en muchas partes del mundo que antes no lo era. Lo he notado a la hora de viajar porque aquí en España me lleva pasando toda la vida. Pero hace poco estuve en Costa Rica y me tuvieron que meter en la sala VIP del aeropuerto del revuelo que se formó. Ahí me di cuenta de que tengo que plantearme que ahora tengo que viajar de una forma diferente a como estaba acostumbrada.

¿Cómo gestionas que todo esto haya llegado tan de golpe?

Pues con normalidad. Sigo siendo un poco la misma. Lo único que cada vez me conoce más la gente, pero como esta cosa de ser conocido también es algo que me viene de casta, pues para mí no ha habido mucha diferencia. Ahora, imagino que si esto le pasase a alguien que no ha vivido eso antes, sería un shock. Eso sí te lo digo.

¿Y ese éxito se está traduciendo en más llamadas o más trabajo?

Es que ahora mismo es muy difícil porque tengo el trabajo que tengo y es muchísimo. Dentro de poco empezamos a grabar la cuarta temporada de Vis a Vis y en cuanto acabe, empezaremos con la tercera de La Casa de Papel. Pero sí es verdad que están llamando de otros países sobre todo para interesarse, como la prensa y los fans.

En La Casa de Papel hay otra escena que ya es viral. En la que dices: "empieza el matriarcado". La idea de hacerlo mirando a la cámara fue tuya. ¿Cómo surgió?

Hubo un momento en la serie en el que había mucho discurso machista. Y yo como actriz sentía que alguna de nosotras tendría que decir algo al respecto. Y por otra parte, sabía que mi personaje tampoco se querría quedar quieta ante esa situación. Porque a ella le afecta. A mi personaje le afecta igual que nos afecta a todas. Cuando estás en un ambiente machista y te empiezan a tocar los ovarios pues te entran ganas de contestar.

Y fui a hablar de esto con Álex Pina (creador de la serie) y me dijo: "Qué casualidad, porque justo te estamos escribiendo una secuencia que tiene que ver con esto". Porque uno se cree que es muy rápido, pero los guionistas son tres veces más rápidos que tú.

La gente igual que te levanta te hunde en la miseria con la misma rapidez"

Y cuando me llegó la secuencia me pasó lo mismo que con la de Sandoval. Dije: "Uy... esto tiene chicha. Esto va a ser importante no solo por mi personaje sino porque también visibiliza algo". Y pensé "esto lo tengo que decir a cámara". Y el director me dejó. Hicimos dos versiones. Una sin mirar y otra mirando y al final me la compró, dejó la que yo había propuesto.

Por todas estas escenas dicen en redes sociales que te estás convirtiendo en un icono feminista. ¿Te sientes a gusto con esa etiqueta?

Estas cosas siempre dan un poco de miedo porque la gente igual que te levanta, con la misma rapidez te hunde en la miseria. Pero también te digo que si hubiese estado lejos de lo que realmente pienso, pues tendría más miedo. Pero es que justo son dos momentos de mis personajes que como actriz me apetecía hacer.

CARLOS PINA

¿Cómo es tu relación con el público, con los fans? Sobre todo con el tema de las redes sociales.

Bueno es que yo lo de las redes sociales soy un poco sí, pero no. Es verdad que las uso, las miro, pero uff... Aparte, me parece que es una cosa que toma mucho tiempo y que en realidad prefiero invertir en otras cosas. Tampoco me gusta la esclavitud de tener que contestar a todo el mundo. Pero sí que las veo todos los días. Y sobre todo, me gusta seguirlas cuando hay capítulo para saber cómo recibe el público lo que haces. Incluso he descubierto claves de los personajes viendo los comentarios de la gente en redes sociales.

Y luego en la calle, es que la gente me trata como si me conociese de toda la vida. Es la leche. Es como si yo conociese a sus hijos, a su familia, porque ellos tienen esa sensación conmigo. Y es algo muy curioso, pero la mayoría de las veces es agradable. Digo la mayoría por curarme en salud, porque la verdad es que no recuerdo ninguna experiencia desagradable.

¿Qué tal llevas que en la mayoría de las entrevistas que das, siempre te preguntemos por tu familia?

Cada vez me pasa menos, la verdad. Yo creo que cuanto más trabajo, menos me ocurre esto... Bueno, yo ya estoy acostumbrada. Y lo entiendo, como es lógico. A mi familia también le pasa. A todos nos preguntan por todos.

¿Crees que en lo relativo al trabajo lo has tenido más fácil o más difícil por ser Flores?

Creo que es una circunstancia diferente. No creo que sea ni mejor ni peor. Creo que todo el mundo tiene unas herencias que son buenas para unas cosas y malas para otras. Y yo he heredado lo de ser conocida y tener cierta denominación de origen, que para unas cosas me ha sido muy útil y para otras no tanto. Pero vamos, que como a todo el mundo con sus circunstancias.

Me sale decir lo que pienso en el momento en que vaya a contar para algo

¿Tú te sientes completamente libre para opinar sobre lo que quieras, por ejemplo de política, o crees que tienes una carga por la fama o la familia que te lo impide?

De lo que me doy cuenta es de que tengo un altavoz. Y creo que uno tiene que ser responsable con eso o por lo menos a mí me sale serlo. Y eso no significa no decir lo que pienso pero sí... Quizá esto sea muy ambicioso, pero a mí me sale decir lo que pienso en el momento en que vaya a contar para algo. Y que realmente sume a lo que yo quiero contribuir en el mundo. Porque si no, uno se puede hartar de decir cosas y que todo tenga el mismo valor. Y esto pasa mucho en las redes. Que al final tiene el mismo valor lo que he comido hoy que el hecho de que apoye una causa, no sé, de los chavales de Gaza, que se están muriendo. Entonces creo que a cada cosa hay que darle su espacio y su momento, si realmente quieres decir algo importante de verdad sobre el mundo en el que vivimos.

De todas formas, tienes un perfil muy reivindicativo. Feminismo, refugiados, el estatuto del actor...¿Cuál crees que es el precio de involucrarse?

No lo sé porque yo he sido así siempre. Lo que ocurre es que ahora veo que tengo más visibilidad y tengo que ver cómo manejarla. Pero yo he sido así siempre y la mayoría de las cosas que apoyo no son forzadas. No es porque yo ande buscando 'a ver qué campaña cojo para quedar bien', sino que me llegan. Tengo muchos colegas que se dedican a eso, que están involucrados, que me hacen pensar a mí y que me piden ayuda para que visibilice sus causas. Y además son causas en las que creo. Pero es que yo ya venía siendo así y lo que tengo que hacer simplemente es encajarlo en esta vida loca de ahora.

Tú que vienes de escuela, de Corazza, ¿cómo ves el panorama para los jóvenes actores? Que se quejan de que no hay mucho espacio para caras nuevas...

A ver cómo hablo de esto sin meterme en un jardín... Creo que hay que tener mucho cuidado con el lugar que se nos da a los actores. En general. Hacemos un trabajo que es muy bonito, que es la leche, la verdad, porque nos lo pasamos muy bien y la gente disfruta con nosotros... pero no dejamos de ser meros trabajadores. Y tenemos los problemas laborales que puede tener cualquier trabajador.

El día a día del 90% de los actores es muy duro"

Y todo esto de la fama y el estatus que da el ser actor a veces anula todo lo demás. Y muchos actores jóvenes van atraídos por todo ese halo del éxito, pero el día a día del 90% de los actores es muy duro.

Y también creo que hace falta un poco más de solidaridad entre nosotros. Porque también es verdad que a los que nos llega el éxito parece que nos olvidamos de que en algún momento estuvimos así. O de los que lo pasan peor o de los que tienen unas condiciones de trabajo más precarias.

Desde el éxito, ¿qué consejo les darías a los que están a punto de tirar la toalla?

Lo que me sale decirles es que se dediquen a esto si de verdad quieren dedicarse a esto independientemente del éxito. Es algo que le diría a cualquier persona que se quiera dedicar a cualquier cosa. Es que el éxito es una lotería. Creo que hay un porcentaje de suerte muy alto en que tengas "éxito" o no. Y yo pondría más el foco en la realización personal, que es lo que te llevas a la tumba.

¿Tienes espacio o tiempo de pensar en otros proyectos, como en hacer cine, por ejemplo?

Bueno, me encantaría hacer cine en algún momento porque no lo he probado nunca y mi curiosidad me empuja a ello... Quiero saber qué es eso. Y luego, estoy intentando sacar adelante un proyecto de teatro con más compañeros, algo más social, que es lo que a mí más me realiza en realidad.

¿Y en cuanto a la música?

Es que ahí ya no me da tiempo. Lo haría, pero es que tendría que tener tiempo de verdad, porque la música no se hace tampoco de un día para otro y ¡hala! ya tienes un disco. Tendría que tener tiempo para investigar, que es lo que más me apetecería hacer. Pero bueno, siempre incluyo la música en lo que hago. En la serie e incluso en el teatro siempre acabo cantando en algún momento.

El HuffPost da las gracias a Apartosuites Jardines de Sabatini por haber cedido sus instalaciones para la grabación de esta entrevista.

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