BLOGS
04/02/2020 06:42 CET | Actualizado 04/02/2020 06:42 CET

Un libro de filosofía para la 'generación Instagram'

Filosofar a sorbos siempre será mejor que hacerlo a escupitajos.

AnsonLu via Getty Images

Buena parte de mis artículos son entrevistas a personas mucho más interesantes e ilustres que yo, pero, como diría Umbral, hoy he venido a hablar de mi libro: presento Filosofía a sorbos, un compendio de artículos breves sobre filosofía y cultura popular especialmente pensado para estudiantes, cinéfilos y seriéfilos. Edita con mucha clase Arcopress, tiene 256 páginas, un booktrailer espectacular (no te lo pierdas, por favor, ese minuto y pico vale la pena), un diseño de cubierta desenfadado y tres partes:

  1. Sorbos fríos: hay artículos irreverentes como la filosofía de la mierda, la filosofía de los gilipollas o los calvos y la filosofía.
  2. Sorbos templados: encontrarás análisis de películas como Aquaman, It, El juego de Gerald o Black Panther.
  3. Sorbos calientes: tienes análisis de animes y dibujos animados como Hora de aventuras, Death Note, Bola de Dragón o películas como La habitación, Negación o El castor.

Hay mucho más: verás que el índice es casi más extenso que los textos del libro. Mi intención no es abrumar con una avalancha de análisis, sino todo lo contrario: intentar divulgar la filosofía desde la humildad, a sorbitos, o en pequeños trozos, sin que uno se atragante ni aturulle, sin que uno escupa o vomite ideas por su densidad o extensión. Puedes leer los artículos en el orden que prefieras y te animo a evitar los que no te atraigan. Anarquía lectora: o respetamos los derechos del lector de Pennac o la lectura será un infierno.

Un libro de filosofía para la generación Instagram

Quienes se dedican a la filosofía intentan que esta sea sexy, popularizarla y llevarla a las calles, aunque a menudo se consiga el efecto contrario. En una época de redes sociales, economía de la atención decreciente y desprecio por la cultura, enrocarse en el viejo templo del saber no nos salvará de la catástrofe. Si queremos degustar la filosofía con los más jóvenes (o con los adultos, pues el déficit de lectura y de espíritu crítico atraviesa varias generaciones), no esperemos a que ellos den el salto de Instagram a Platón; Filosofía a sorbos debería ayudar a ver el platonismo en la imagen ilusoria de una cuenta de Instagram.

Puede que algunos académicos se encierren en su atalaya del conocimiento y me llamen ramera, Leontion, o de alguna otra forma despectiva, pero estoy dispuesto a correr el riesgo. El dinero, desde luego, no me ha movido a escribir este libro dedicado a mis alumnos… desearía vender muchos ejemplares no para que haya una segunda edición, sino para poder ofrecerle a la editorial una segunda parte, un nuevo manuscrito con más sorbos de dulce y deliciosa filosofía.