Trump asegura que EEUU tiene el "control total" de Ormuz y lanza una nueva advertencia a Irán: "Haré lo que tenga que hacer"
El presidente estadounidense minimiza las amenazas de Netanyahu sobre Líbano y afirma que los buques siguen cruzando el estrecho pese a que Teherán sostiene que lo ha vuelto a cerrar.

La tensión vuelve a crecer alrededor del estrecho de Ormuz apenas unos días después de que Estados Unidos e Irán firmaran el memorando de entendimiento que abrió una ventana de 60 días para negociar una paz definitiva.
Trump aseguró este lunes que Washington mantiene el "control total" sobre el estratégico paso marítimo, pese a la confusión existente sobre su situación actual y a las afirmaciones de Teherán, que sostiene que ha vuelto a cerrar el estrecho tras los recientes bombardeos israelíes sobre posiciones vinculadas a Hizbulá en Líbano.
"Tenemos el control total del estrecho; contamos con una armada capaz de imponer un bloqueo. Creo que nuestro bloqueo tuvo más impacto que lanzar bombas", afirmó Trump durante un acto celebrado en la Casa Blanca.
El futuro de Ormuz vuelve a generar incertidumbre
Las declaraciones llegan después de que Irán anunciara durante el fin de semana nuevas restricciones en Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio mundial, por donde transita una parte significativa del petróleo transportado por mar.
Sin embargo, desde Washington insisten en que el tráfico marítimo continúa funcionando. En las últimas horas, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, que participa en las negociaciones con Teherán en Suiza, aseguró que los mercantes siguen utilizando rutas para atravesar el estrecho.
La situación amenaza con convertirse en uno de los primeros grandes obstáculos para la aplicación del memorando firmado la semana pasada, que contempla precisamente garantizar la libre navegación por Ormuz mientras ambas partes negocian un acuerdo más amplio sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
Nueva advertencia a Teherán
Trump aprovechó además para recordar que el entendimiento alcanzado con Irán no supone un cheque en blanco.
Preguntado por la posibilidad de retomar acciones militares si Teherán incumple los compromisos adquiridos, el mandatario fue tajante.
"Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer", advirtió.
El acuerdo firmado entre ambos países establece un periodo de sesenta días para alcanzar un pacto definitivo que regule las futuras relaciones entre Washington y Teherán, incluyendo las condiciones del programa nuclear iraní.
Netanyahu complica el escenario
Otro de los focos de preocupación sigue siendo Líbano. Las negociaciones ya sufrieron retrasos la semana pasada después de los ataques israelíes sobre territorio libanés, una ofensiva que provocó el malestar de la delegación iraní y obligó a aplazar temporalmente algunos encuentros previstos en Suiza.
A ello se suman las recientes declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien ha advertido que no tiene intención de retirar tropas de las zonas ocupadas en el sur del país.
Trump trató de rebajar la importancia de esas palabras, aunque evitó concretar cómo piensa gestionar las diferencias con uno de sus principales aliados en la región. "¿Que qué voy a hacer? Aún no lo sé. Pero soy alguien que resuelve problemas. Los soluciono muy rápido, incluso con Bibi", afirmó utilizando el apodo con el que se conoce habitualmente al dirigente israelí.
Las próximas semanas serán decisivas para comprobar si el proceso de diálogo entre Washington y Teherán logra consolidarse o si los acontecimientos sobre el terreno vuelven a poner en peligro una negociación que apenas acaba de arrancar.
