Los costes presupuestarios directos para los contribuyentes estadounidenses podrían alcanzar 65.000 millones de dólares, una cifra que subiría hasta 95.000 millones si la guerra dura más de dos meses.
Las declaraciones del presidente estadounidense llegan después de que dijera que estaba dispuesto a hablar con las autoridades iraníes, aunque Teherán lo había negado.
El ataque, que muchos calificaron (erroneamente) en un inicio como bulo, fue parte de una ofensiva a una base naval cercana donde, según dijeron las autoridades al medio citado, "estaban operando fuerzas estadounidenses".
Crece el miedo a que la guerra iniciada por EEUU e Israel se cronifique, porque los ayatolás no acceden ni a rendirse ni a negociar, incuso tras el asesinato de Jamenei.
A diferencia de otros partidos como IU o Podemos, no va a pedir expresamente al Gobierno que deje la Alianza Atlántica, ya que consideran que Sánchez está actuando de forma correcta ante la "agresión ilegal" de EEUU.
La animadversión de los españoles a la figura de Trump resulta clamorosa: sólo un 12,7% avala su política. Peor aún es el caso de Netanyahu: no convence más que al 23,4% de los partidarios de la extrema derecha y al 16,5% del votante del PP.
Además, la ministra de Defensa ha asegurado que los casi mil militares que se encuentran en la zona están cumpliendo con misiones que tienen un "mandato internacional".
Las declaraciones iniciales del secretario de Estado, Marco Rubio, en las que desliza que no quedaba más remedio que bombardear porque Tel Aviv atacaría sí o sí, incluso están levantando indignación en el propio movimiento MAGA y obligan a pronunciarse a las autoridades israelíes: "Israel no le dicta nada al presidente Trump (...) Dios no lo quiera".
Teherán asegura que si Tel Aviv y Washington buscan un cambio del régimen de los ayatolás atacarán las instalaciones de alta seguridad del desierto de Néguev. Israel no comparte información sobre su arsenal y capacidades nucleares, por lo que se desconoce qué hay allí.
Las defensas de la OTAN en Turquía informaron el miércoles de que habían interceptado un misil iraní sobre el Mediterráneo oriental y que los restos de la munición antiaérea cayeron en el extremo sur del país, sin causar víctimas.
Era la primera de las operaciones del Gobierno desde distintos puntos de Oriente Medio para repatriar al mayor número posible de los más de 30.000 españoles que continúan en la región.
Los iraníes escapan de la capital, donde además de los bombardeos empieza a haber problemas de abastecimiento, hacia el norte. Los libaneses, por su parte, tratan de llegar a Siria, huyendo de los ataques de Israel.
La República Islámica sigue siendo atacada por Israel y EEUU y, aunque su líder ha sido decapitado, el sistema aún se mantiene. Nadie sabe hasta cuándo ni cómo van a actuar los sucesores de Jamenei. La calle por ahora sufre, pero no se levanta.