"¡Ni que fueras Cristiano Ronaldo, chaval, y a la mierda te vas, colega! ¡Ahí te quedas!", le soltó Fátima a Miguel, antes de levantarse y dejar al chaval plantado.
"Parezco un trampantojo de seductor", afirmó Pedro. "Pues si me permites, pareces un gatito", respondió ella, antes de rematar con un "la verdad es que no" generas deseos salvajes.
"Físicamente, que es lo que estaba viendo, es que no tiene nada que ver. Nada, nada. Ni un bigote, ni una barba, ni una nariz simétrica a sus orejas, es... nada, ni siquiera simétrico en él".