'El relevo del eterno Rebelo': Portugal va a las urnas con el augurio de una victoria ultra
Once candidatos se disputan este domingo las elecciones presidenciales lusas tras una década del mandatario Marcelo Rebelo de Sousa en el Palácio de Bélem. Los sondeos apuntan a que el líder de Chega! sería el más votado, pero necesitaría de una segunda vuelta con escasas posibilidades de imponerse.

Seamos sinceros, con toda probabilidad una buena parte de España no tiene muy claro quién es el mandatario portugués -habitual confusión fruto de contar con primer ministro, claro-, pero le suena el siguiente nombre: Marcelo Rebelo de Sousa. Es el presidente en funciones de la República de Portugal, un cargo representativo que ha venido ostentado durante una década (2016-2026), hasta que ha agotado el plazo máximo de mandatos. Este domingo del 18-E, los portugueses deberán elegir a su sucesor o sucesora -en este último caso, solo una papeleta la encabeza una mujer- en las elecciones a la Presidencia de Portugal.
Parte de la explicación de cómo Rebelo de Sousa ha pasado el tiempo máximo siendo inquilino del Palácio Nacional de Bélem se encuentra en el carácter de una persona que prometió ser una figura cercana y, con sus altibajos, cumplió esa promesa. Lo hizo desde un cargo sin funciones ejecutivas muy similar al que ocupa en España el monarca, pero la clave es cómo lo hizo. Procedente de la filas conservadoras del Partido Social Demócrata (PSD), demostró una sinergia nunca vista durante el Gobierno de coalición del presidente socialista António Costa y el Bloco de Esquerdas. Y no se callaba lo que pensaba.
Son históricas ya las imágenes que ha dejado Marcelo Rebelo de Sousa, daba igual que consolase a un afectado por los feroces incendios llorando en su hombro o que intercambiase invitaciones para comer con una persona que vivió años en la indigencia. También arrastraba a los periodistas junto a sin techo para que se destacase la brecha social que existe en Portugal. E incontables selfis con todo aquel que se encontrase a ese señor entrañable en una calle a la que no dudaba en salir con frecuencia.
En este sentido, ningún candidato con ese cariz ha emergido de los sondeos con posibilidades de suceder a De Sousa. Una nueva hornada de políticos se disputan hoy la que apunta a que será la primera vuelta de unos comicios que requerirán de segunda parte por lo ajustado de los apoyos, conformando las siguientes 11 candidaturas:
- António José Seguro (PS): exsecretario general de los socialistas lusos.
- André Ventura (Chega): líder de la ultraderecha portuguesa, que también fue candidato a primer ministro.
- Luís Marques Mendes (Partido Social Demócrata): exministro y analista político.
- Henrique Gouveia e Melo (independiente): almirante en la reserva.
- João Cotrim Figueiredo (Iniciativa Liberal): eurodiputado por dicha formación.
- Catarina Martins (Bloco de Esquerdas): eurodiputada por dicha formación.
- António Filipe (Partido Comunista de Portugal - Los Verdes): exvicepresidente del Parlamento luso.
- Humberto Correia (independiente): pintor, escritor y excandidato a la alcaldía de la ciudad de Faro.
- Manuel João Vieira (independiente): el 'Beppe Grillo luso', un músico y artista plástico que ha presentado una candidatura satírica en la que ha prometido ferraris y vino para todos.
- Jorge Pinto (Livre): miembro del Parlamento de Portugal por dicha formación de corte ecologista.
- André Pestana (independiente): profesor y sindicalista.
El día en el que Chega! puede 'chegar': un frente para aislar a la ultraderecha
La gran novedad y el factor que marca un antes y un después en estas presidenciales portuguesas vuelve a estar dominado por el auge ultra que entronca con la tendencia a escala internacional. André Ventura, el líder de la formación de ultraderecha Chega! -traducido al castellano, Llega!-, es el candidato al que la mayoría de encuestas le dan como vencedor. Eso sí, con una victoria ajustada que obligaría a celebrar una segunda vuelta en los siguientes 21 días y en los que, presumiblemente, los candidatos que hayan quedado fuera pedirían a sus votantes que apoyasen al rival de Ventura.
¿Por qué tanta seguridad de que no pedirían el voto para el político ultra? Porque la candidatura del líder de Chega! amenaza ciertos consensos democráticos e institucionales más allá de su ideología y programa. Desde que la formación se creó, André Ventura fue el candidato de su formación para convertirse en primer ministro, es decir, el mandatario portugués con capacidades ejecutivas. Mas no solo eso, porque ha asegurado que quiere llegar al palacio rosado lisboeta porque es "la mejor forma de liderar la oposición en Portugal".
Ignorando las características de mediación que tiene ese cargo representativo, Ventura no ha escondido que quiere usar la presidencia como trampolín para su agenda ultra -véase una serie de ataques contra los migrantes, pero también contra los gitanos lusos-, asegurando que "no será presidente de todos". Pero es la misma persona que, de una forma similar lo que hacen los de Santiago Abascal en España, coquetea con la dictadura sin mojarse del todo defendiéndola. Con todo, en sus planes está el de gobernar Portugal y estas elecciones podrían plantearse como un test para comprobar si sigue teniendo elevados índices de apoyo.
Los principales candidatos: cuatro nombres y una llamada al voto útil contra Ventura
La gran pregunta que se han venido haciendo las portuguesas y los portugueses en las últimas semanas es quien será el candidato que se medirá a Ventura en una segunda vuelta, bien porque sea el más votado o porque quede tras él. Son cuatro los nombres de los favoritos, y a mayores del dirigente de Chega!, los que acumulan más papeletas son el socialista António José Seguro, el conservador Luís Marques Mendes y el exmilitar e independiente Henrique Gouveia e Melo. Si bien este último y Ventura representan la rebelión contra la vieja política, Marques y Seguro son todo lo contrario, el conocido establishment del bipartidismo.
Luís Marques Mendes: el candidato oficialista o, por decirlo de otra manera, la apuesta del primer ministro Luís Montenegro (PSD) para ocupar la presidencia. Durante buena parte de la campaña electoral lideró las encuestas, pero ha ido desinflándose con el tiempo. Se debe a que se le está relacionando con el desgaste que sufren los conservadores portugueses tras escándalos o polémicas como la ya archivada investigación de la Fiscalía sobre la empresa familiar de Montenegro. Ya era muy conocido entre la sociedad portuguesa por su trabajo como comentarista político.
António José Seguro: a medida que Mendes y Gouveia e Melo han ido perdiendo apoyos, este exsecretario general de los socialistas ha ido despuntando. Entre sus fortalezas se encuentra la de contar con un importante currículum en materia de gobernanza y paso por instituciones políticas. Fue viceprimer ministro de Portugal entre 2001 y 2002, pero también ocupó antes el cargo de Secretario de Estado de Juventud (1995-1997) y llegó a ser eurodiputado. Entre sus puntos fuertes de cara a los comicios está el moverse en un espectro ideológico de centroizquierda, con grandes posibilidades de aglutinar voto de distintos sectores en una eventual segunda vuelta.
Henrique Gouveia e Melo: rara avis al contar con más galones militares que políticos, pero con un importante papel en ese último ámbito. Almirante de la Armada portuguesa , ex comandante naval y adjunto de Planificación y Coordinación del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, tuvo que pasar a la reserva para poder presentarse a estos comicios -no pueden ser presidente militares en activo-. Y la de presentarse fue una opción que había descartado en el pasado, llegando a bromear con que le diesen "una cuerda para ahorcarse" si "caía en la tentación de la política".
¿Qué le hizo cambiar de opinión? Probablemente el recordar que es una persona que cuenta con la aprobación de muchos portugueses por su trabajo durante la pandemia del coronavirus como máximo responsable de la exitosa campaña de vacunación que permitió superar una tercera ola que fue muy dura en Portugal.
Catarina Martins (o cómo el Bloco apuesta por la única mujer frente a 10 hombres)
La candidata del Bloco de Esquerdas, Catarina Martins, no cuenta con sondeos o encuestas que la arropen o hagan pensar que tiene la mínima oportunidad de llegar a una segunda vuelta. Pero hay algo que la hace más que digna de mención tanto a ella como al Bloco de Esquerdas. Es la única mujer que se presenta a las elecciones presidenciales de un país en el que nunca una mujer ha llegado a sentarse en el despacho de Belém, pero sí ha visto desfilar a siete hombres en este. Eurodiputada, pero lingüista de formación, codirigió la alianza de fuerzas de izquierdas junto a João Semedo, tras la marcha de Francisco Louçã.