Soy técnica en nutrición y éste es mi aliado digestivo para la hinchazón y los gases
Esta experta destaca que no se trata en absoluto de ningún 'producto milagro' sino sino un recurso natural, accesible y con respaldo científico.

La hinchazón abdominal es una de las consultas más frecuentes en nutrición: "A menudo se trata como un problema estético, pero para quien lo sufre es, ante todo, una molestia física que afecta a la calidad de vida", cuenta la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. Y añade, que su "aliado favorito no es un suplemento costoso ni una dieta restrictiva, sino un recurso natural, accesible y con respaldo científico: el jengibre". Y a continuación explica las razones de esta elección.
En primer lugar, la razón principal por la que funciona el jengibre es porque "no 'quema grasa' ni 'deshincha' por arte de magia. Su eficacia reside en sus propiedades". Además, añade Luzón, tiene propiedades "procinéticas, mejorando la motilidad: ayuda a que el estómago se vacíe más rápido, evitando que los alimentos fermenten durante demasiado tiempo en el tracto digestivo, lo que reduce la producción de gases".
A esto hay que añadir su acción carminativa: "Sus compuestos activos, como el gingerol, ayudan a relajar los músculos del sistema digestivo, facilitando la expulsión de gases y aliviando la presión abdominal", afirma esta experta.
En segundo lugar, esta técnica en dietética afirma que "el contexto importa porque el hinchazón no siempre es 'comida'": Es fundamental entender que ningún aliado funciona si no revisamos nuestros hábitos básicos. La hinchazón a menudo no es por qué comemos, sino por cómo lo hacemos. Por un lado, está la aerofagia, es decir, tragar aire al comer, "que se produce por comer rápido, hablar mientras masticamos o el uso de pajitas y chicles aumenta la cantidad de aire en el sistema". Y, por otro lado, el sedentarismo postprandial: "Algo tan sencillo como una caminata de 10 a 15 minutos tras la comida es más efectivo que muchos fármacos para mover el gas a través del intestino", aconseja Luzón.
Respecto a cómo utilizar el jengibre de forma efectiva, esta experta asegura que "no es necesario recurrir a cápsulas; la forma más sencilla es la infusión de raíz fresca". "Corta unas rodajas de jengibre fresco y déjalas infusionar en agua muy caliente durante 10 minutos", explica. En el mejor momento de tomarlo, añade, "bebiendo una taza tras la comida principal suele ser el momento de mayor impacto". Y, si no te gusta el jengibre, "el hinojo o la menta piperita son alternativas con mecanismos de acción similares para relajar la musculatura intestinal", sugiere la experta.
Pero Luzón insiste en que, en cualquier caso, "es importante recordar que tener volumen abdominal tras comer es fisiológicamente normal". "El sistema digestivo se expande para procesar los alimentos. El problema surge cuando hay dolor, pesadez excesiva o gases atrapados que generan malestar físico. Mi objetivo como profesional no es que tengas un abdomen plano, sino que tengas un sistema digestivo funcional y sin dolor".
Así, que en conclusión, "el jengibre es un aliado excepcional por su capacidad para mejorar la motilidad y reducir los espasmos, pero debe ser parte de un enfoque integral que incluya masticar bien, moverse y, sobre todo, escuchar a nuestro cuerpo sin la presión de los cánones estéticos actuales", resume esta técnica en nutrición y dietética.