Detección precoz desde el espacio: así es el modelo español que avisa a los agricultores antes de que los topillos arrasen su cosecha
Un sistema desarrollado en España combina imágenes de satélite y datos de campo para anticipar brotes de topillos con un 97% de precisión y reducir daños agrícolas antes de que sean irreversibles.
Detectar una plaga antes de que cause estragos es uno de los grandes retos de la agricultura, pero quién iba a imaginar que el aliado vendría del espacio, pero no, no pienses nada raro. Es tecnología y española, además. El enemigo no viene de las estrellas, sino bajo tierra: los topillos.
Estos pequeños roedores son capaces de devastar pastos y cultivos en poco tiempo, llegar tarde suele salir caro. Un equipo de investigadores españoles ha dado un paso clave: vigilar a los topillos desde el espacio y avisar a los agricultores con antelación suficiente para actuar.
El avance llega desde el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), cuyos científicos han desarrollado un modelo de teledetección a gran escala capaz de monitorizar poblaciones de topillos fosoriales con alta resolución en amplias zonas agrícolas.
El sistema cruza observaciones recogidas sobre el terreno con información procedente de satélites, lo que permite seguir de forma continua la presencia y expansión de estos roedores.
El trabajo ha sido publicado en la revista Scientific Reports y está liderado por los investigadores Aitor Somoano y Ana del Cerro, en colaboración con la empresa Spectralgeo, la Xunta de Galicia y Tragsatec.
Por qué los topillos son un problema serio
"El topillo fosorial es un roedor considerado perjudicial, que puede convertirse en una plaga agrícola de gran importancia cuando sus poblaciones sufren brotes demográficos", explica Aitor Somoano al portal científico Phys.
No es una exageración. Estos animales dañan gravemente pastos y cultivos, provocan pérdidas económicas relevantes y, además, pueden suponer un riesgo para la salud pública, ya que actúan como reservorios de determinadas enfermedades.
El problema no es solo su presencia, sino la rapidez con la que se expanden cuando las condiciones son favorables. Por eso, anticiparse es clave. Y ahí es donde entra el nuevo modelo desarrollado por SERIDA.
Un modelo predictivo con un 97% de precisión
El sistema diseñado por los investigadores permite algo poco habitual hasta ahora: predecir dónde hay topillos y dónde podrían aparecer, incluso sin muestreos constantes en campo.
Los resultados son contundentes. El modelo genera un mapa predictivo de hábitat que identifica con una precisión del 97% las zonas donde la especie está presente o tiene más probabilidades de expandirse.
A esto se suma un Índice de Daños Optimizado, capaz de estimar la abundancia de topillos a partir del deterioro observado en la vegetación, teniendo en cuenta la variabilidad climática.
Además, la herramienta señala las épocas del año más adecuadas para el seguimiento, lo que permite concentrar esfuerzos cuando el riesgo es mayor y no gastar recursos a ciegas.
Satélites Sentinel-2 y aprendizaje automático
El estudio se desarrolló en una amplia zona agrícola de 1.285 km² en el noroeste de España, concretamente en la región de Ancares (Galicia), caracterizada por un paisaje muy heterogéneo.
Entre 2021 y 2024, los investigadores realizaron dos campañas de campo al año (primavera y otoño), analizando 23.834 parcelas, que suman 8.058 hectáreas afectadas, y llevando a cabo 16.768 estimaciones de abundancia basadas en signos de actividad de topillos.
Estos datos se combinaron con imágenes del satélite Sentinel-2, que ofrece una resolución espacial de 10 metros y una alta frecuencia de revisita. Gracias a ello, se analizaron indicadores de la salud de la vegetación y se calcularon índices espectrales directamente relacionados con los daños provocados por los roedores.
En la fase final, el equipo aplicó técnicas de aprendizaje automático para construir modelos capaces de predecir tanto el daño potencial al hábitat como a la vegetación atribuible a los topillos fosoriales.
Ventajas para agricultores y administraciones
Según los investigadores, esta herramienta permite:
- Reducir la necesidad de estudios de campo, costosos en tiempo y personal.
- Monitorizar grandes áreas agrícolas de forma periódica mediante satélite.
- Detectar de manera temprana zonas con alto riesgo de brotes poblacionales.
- Priorizar mejor los recursos de control, actuando donde realmente hace falta.
Además, el modelo no se limita a una sola especie. Puede adaptarse a otros roedores plaga y a regiones con condiciones similares, abriendo la puerta a un uso más amplio de la teledetección en el manejo integrado de plagas.