Trump afirma que EE.UU. desconocía que Israel atacaría un campo de gas en Irán
Estados Unidos niega haber sabido del bombardeo israelí mientras la tensión energética en Oriente Medio dispara el riesgo global

El conflicto en Oriente Medio suma un nuevo capítulo con un mensaje claro y contradictorio desde Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que no tenía conocimiento previo del ataque israelí contra el gigantesco campo de gas de Pars Sur, en Irán.
Pero, al mismo tiempo, ha dejado una advertencia que eleva aún más la tensión: si Irán vuelve a golpear instalaciones energéticas en la región, Estados Unidos podría responder con una ofensiva total.
"Israel atacó una importante instalación en Irán… solo una pequeña parte resultó dañada", afirmó Trump, tratando de rebajar el impacto del bombardeo. Sin embargo, el propio mandatario reconoció la gravedad estratégica del objetivo: Pars Sur es la mayor reserva de gas natural del mundo y clave para el suministro energético iraní.
Un ataque que cambia el tablero
El bombardeo israelí sobre Pars Sur marca un punto de inflexión. No se trata de una base militar ni de un objetivo simbólico, sino del corazón energético de Irán, responsable de cerca del 70 % del gas que consume el país.
Aunque Trump insiste en que Estados Unidos no participó ni tuvo conocimiento previo, en la región muchos interpretaron el ataque como parte de una operación coordinada o, al menos, tolerada por Washington.
La respuesta iraní no se hizo esperar
Teherán reaccionó atacando infraestructuras energéticas en varios países del golfo Pérsico. El impacto más grave se produjo en Catar, donde la refinería de Ras Laffan, la principal planta de gas natural licuado del país, sufrió un incendio que provocó "graves daños", según confirmaron las autoridades.
También se registraron ataques en un depósito de combustible en Riad (Arabia Saudí) y en una refinería en Baréin, ampliando el radio del conflicto y situando a toda la región en alerta.
El mensaje de Irán es claro: si su energía es atacada, responderá golpeando la de sus rivales.
La amenaza de Trump
En este contexto, Trump ha endurecido el tono. Aunque insiste en que Estados Unidos no estuvo detrás del ataque inicial, ha advertido que autorizaría una acción directa contra Pars Sur si Irán vuelve a atacar instalaciones en Catar.
Una amenaza que, en la práctica, supone abrir la puerta a una implicación mucho más directa de Washington en el conflicto.
Además, el presidente estadounidense ha señalado que Israel no volverá a atacar el campo de gas iraní "a menos que Irán actúe imprudentemente", dejando claro que el equilibrio actual es extremadamente frágil.
Impacto global: petróleo, gas y mercados
La escalada ya está teniendo consecuencias más allá del terreno militar. La guerra ha generado una fuerte inestabilidad en el flujo y el precio del petróleo, afectando a los mercados internacionales.
Como medida de urgencia, Trump ha suspendido durante 60 días una ley que obligaba a transportar crudo entre puertos estadounidenses exclusivamente en barcos nacionales, con el objetivo de aliviar la presión sobre los precios de la gasolina.
El conflicto ya no es solo regional. Es energético, económico y global.
Y con Pars Sur en el centro del tablero, cualquier nuevo movimiento puede desencadenar una escalada aún mayor.
