El olor de nuestra piel varía en función de nuestra composición personal de bacterias, lo que nos puede hacer más o menos atractivos para esos animales.
Hace un llamamiento para que la población se tome esta amenaza en serio, ya que el hecho de haberlas visto no significa que no estén presentes en algunas zonas.
Hay siete millones y medio de perros en los hogares españoles frente a los cinco millones de niños y niñas de 12 años o menos. La diferencia, según advierten, es cada vez mayor.
El hallazgo cuestiona la idea de que las sociedades cooperativas deban depender de sistemas de sucesión ordenados y basados en reglas para poder vivir en armonía.