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Nueve claves que explican por qué Egipto es diferente (FOTOS)

31/10/2014 08:26 CET | Actualizado 27/10/2017 13:22 CEST

EL CAIRO. Viajar a la capital egipcia está lleno de sorpresas. La primera, nada más bajar del avión, cuando, después de hacer cola para el control de pasaportes y visados, descubres una especie de humillo o niebla que inunda la ciudad. "Es para ahuyentar a los mosquitos", explicó el guía del Ministerio de Turismo egipcio. Tal vez no entendiese bien la pregunta —la comunicación hispanoegipcia en inglés no siempre es fácil— o quizás pasó por alto la contaminación que produce una ciudad con casi 20 millones de habitantes, pero lo cierto es que salimos ilesos de picaduras.

Anécdotas aparte, aquí tenéis nueve puntos que hacen de Egipto un país diferente:

1. La luz

Con 30º C en pleno otoño, sin lluvias, sin una sola nube y con el desierto de fondo, tus fotos parecerán postales. Eso sí, acuérdate de echar gafas de sol —y crema— en la maleta, porque, aunque el paisaje sea idílico, la luz es cegadora. Además, amanece más temprano que en España.

Hasta a los camellos les molesta ese sol de justicia.

2. La verdadera dieta mediterránea

Da la impresión de que los egipcios comen a todas horas y en grandes cantidades, pero no se ve a muchos viandantes con sobrepeso. Probablemente sea la magia de nuestra preciada dieta mediterránea (muchas legumbres, hortalizas, aceite de oliva...), de las especias (como el baharat), o de las bebidas tradicionales, que, además de ser saludables, tienen mucha historia (el karkadé o té de hibisco se considera la bebida preferida de los faraones).

Se podría escribir un artículo completo dedicado a la gastronomía (y, especialmente, a la repostería), pero, de momento, estas fotos sirven para ir abriendo boca:

Podrás probar este plato de pescado y marisco fresco con verduras y arroz en el Nile City.

El plato principal se compone de un delicioso hamam mahshi o pichón relleno. Además, el chef Oncy Shaheen (Hotel Mercure Cairo Le Sphinx) estará encantado de contestar a todas tus preguntas.

3. Un desierto en plena ciudad

A poco más de 20 minutos de la capital en coche, puedes toparte con una imagen como ésta...

Y quedarte con la boca abierta al ver la Gran Esfinge con las Pirámides de Guiza al fondo.

4. La historia, los orígenes

No cabe duda de que el antiguo Egipto constituye una de las civilizaciones más deslumbrantes de la historia de la humanidad. Fueron los inventores del primer juego de mesa, de los jeroglíficos, del vidrio, de la apicultura y hasta de la cerveza, pero, ante todo, idearon y construyeron las impresionantes pirámides.

Las pirámides de Guiza —de Keops, Kefrén y Micerino— se encuentran muy cerca de El Cairo. La Gran Pirámide o Pirámide de Keops mide 146 metros, data del año 2570 a.C. y aún se desconoce cómo pudo construirse. Es la más antigua de las Siete maravillas del mundo. Sólo por esto deberías incluir Egipto en tu lista de viajes pendientes.

5. Los bailes

El hombre de la foto está ejecutando una danza llamada tanoura o derviche. Aunque procede de Turquía, en Egipto se hizo muy popular tras la llegada de los otomanos al país.

La tanoura, que significa falda, posee una gran carga simbólica y un significado místico. Consiste en girar ininterrumpidamente durante unos 20 minutos en un espectáculo repleto de color y movimiento que representa el desplazamiento de los planetas.

Es muy común disfrutar de este espectáculo durante una cena por el Nilo a bordo de restaurantes crucero como The Pharaohs o Nile Crystal.

6. Las costumbres

Por ejemplo, ir descalzo no está mal visto. De hecho, te piden que al entrar a un templo o a una mezquita te quites los zapatos como símbolo de respeto.

Con tal de entrar aquí y visitar la Mezquita de Muhammad Alí, vale la pena descalzarse.

7. La familiaridad de la gente

Entre amigos, los egipcios se llaman hermano o tío y, al reconocer a un turista, despliegan todo su encanto y simpatía: los niños te chocan la mano por la calle y los vendedores ambulantes te animan a comprar un recuerdo "pa la suegra" (verídico). Resulta difícil no dejar camelarse. La vida gira en torno a las calles y todo queda en familia.

8. El arte de regatear

Es normal que los comerciantes te pidan abiertamente una propina, al igual que ellos ven normal que tú regatees. En principio, el precio no está cerrado. Basta con llegar a un acuerdo (e intentar que no te timen).

Lo bueno es que los precios son, en general, más baratos que en España. Por ejemplo, una noche en el Hotel Mercure (5 estrellas) con vistas a las pirámides no llega a los 40 euros.

9. El tráfico

Para conducir por las calles de El Cairo, hay que tener bien alerta los cinco sentidos. Por allí podrás encontrarte desde carros de caballos y burros, hasta gente cruzando en mitad de la autopista o motos con cuatro pasajeros y sin casco. ¡Todo una aventura!

Vista general de la ciudad desde la Ciudadela de Saladino.

Y, como curiosidad, un consejo del guía: en El Cairo sólo hay taxis negros o blancos; si vas a coger uno, que sea de los blancos. ¿El motivo? Según él, los conductores de los negros siempre tratan de engañar al pasajero...

BONUS: Si viajas con niños

Si estás planeando un viaje a El Cairo en familia para este noviembre, tus hijos están de suerte, pues podrán disfrutar del Mickey's Magic show, un espectáculo de magia protagonizado por los clásicos personajes Disney: Mickey, Minnie, Cenicienta y Yasmín.

Se representarán 12 funciones entre los días 18 y 22, pero daos prisa para comprar las entradas; en Egipto llevaban mucho tiempo esperando este evento de magia e ilusión.

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