POLÍTICA

Hablan los afectados de Volkswagen: "¿Qué estarán haciendo sin que lo sepamos?"

08/10/2015 07:12 CEST | Actualizado 08/10/2015 07:12 CEST
EFE

A José Ángel Salado el escándalo de las emisiones de Volkswagen le ha golpeado por partida doble. Sus dos coches, un Tiguan y un Audi A5, están equipados con el software que ha provocado el mayor terremoto en la historia del gigante automovilístico alemán. Nadie de la compañía se ha puesto en contacto con él. Ha sido él mismo quien hace unos días llamó al número que ha habilitado la empresa, que se colapsó, y comprobó que ambos vehículos estaban afectados.

Los de José Ángel son dos de los 683.626 coches que Volkswagen ha identificado en España con motores manipulados, de los que 257.479 corresponden a la propia marca Volkswagen, 221.783 a Seat, 147.095 a Audi y 37.082 a Skoda. La compañía tiene previsto iniciar el próximo enero la campaña de revisión de todos ellos y calculan que les llevará cerca de un año completar el proceso.

Y José Ángel se ha puesto en guardia. Está convencido de que, como es un problema de emisión de gases, van a tener que bajar la potencia de sus coches para poderlo reparar. Y no piensa tolerarlo. “Yo me he comprado un coche con unos caballos determinados y, si me bajan la potencia, o me cambian el coche por uno nuevo o les demando por estafa, porque es una estafa”, advierte.

Afirma que no le importa en absoluto que el coche “contamine más o menos”, pero insiste en que no va a permitir que su vehículo pierda potencia por “un problema puntual de unos listillos”. Volkswagen ha garantizado que correrá con los gastos que conlleven las revisiones, pero la organización de consumidores Facua está recomendando a los afectados que no lleven el coche al taller si no les aseguran que no perderá prestaciones. Aún así, los clientes no acaban de tener todas consigo.

MIEDO A UNA "ETERNA BATALLA LEGAL"

Vicente Lita, que tiene un Volkswagen Passat trucado, augura “presiones” por parte de la compañía como, por ejemplo, mensajes de "si no trae el coche en este período, no podemos asegurar que pase la ITV, perderá la opción de que sea gratuito, etc”. En su caso, dice, no le preocupa el dinero ni el coche, sino el medioambiente y acabar metido en una “eterna batalla legal” para conseguir “una mísera compensación”.

“No puedo dejar de preguntarme que, si una empresa en teoría seria, es capaz de este tipo de artimañas y nos enteramos de rebote… ¿Qué no estarán haciendo sin que lo sepamos? ¿Será sólo Volkswagen? Me preocupa ver cómo nos engañan a todos los consumidores”, reflexiona, a la vez que admite que esperaba “más apoyo” del Gobierno y del resto de partidos políticos.

María José Fernández, que tiene un Seat Ibiza afectado, comparte con Vicente la desconfianza hacia la marca, que asegura que le ha “engañado”. Dice que en los próximos meses le corresponde cambiar el aceite al coche, pero ahora tiene muchas dudas sobre cómo actuar. “¡Ni loca lo pienso llevar!”, exclama. Dice que tiene “una absoluta desconfianza” hacia el grupo que le hace pensar “mil cosas”. “La primera es que si voy con mi coche van a intentar toquetearlo sin que yo lo sepa”, apunta.

Esa desconfianza, explican los clientes, se debe en buena parte a la escasa información que están recibiendo de la compañía. Pedro Izquierdo, que tiene un Passat manipulado, califica de “nula” la atención que ha recibido. “No ha habido ningún contacto ni de Volkswagen ni del concesionario donde lo compré, ni del taller oficial donde cada año lo llevo. Lo único que tengo es el mensaje automatizado que salió cuando puse el número de bastidor [número de identificación] en la web”.

Ese mensaje tampoco es el mayor ejemplo de información. Se limita a decirle al cliente que el coche “está afectado” y subraya que el vehículo “es totalmente seguro desde el punto de vista técnico y absolutamente apto para circulación”. Añaden que la empresa está trabajando “lo más rápido posible” en solucionarlo y cuando encuentren la opción adecuada se lo comunicarán.

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mensaje

Los usuarios denuncian que la compañía responde con un mensaje casi automático en Twitter en el que dice que puede comprobar si el coche está afectado a través del número de bastidor. Y Facua hizo la prueba de llamar al número de información, donde se encontró con una teleoperadora que desconocía cuándo se pondrá la empresa en contacto con el cliente y si la intervención que van a hacer a los vehículos afectados provocará que pierdan potencia.

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twitter

“También deja mucho que desear que, ya ni siquiera a nivel particular sino a nivel global, la compañía no haya dado más explicaciones y se haya puesto más accesible a los usuarios”, se queja Vicente Lita. De momento, les toca esperar o apuntarse a la plataforma de afectados que ha creado Facua, que ya cuenta con más de 20.000 miembros. ¿La unión hará la fuerza?

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