"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".
Se diría que Charles Dickens nos señala, 200 años después de su nacimiento, que nada de lo que ocurre deja de llevar dentro la semilla del cambio. En estos tiempos contradictorios nace El Huffington Post en español, con la convicción de que el periodismo es más necesario que nunca. Fiel al espíritu que ha convertido a The Huffington Post en un diario imprescindible que siguen millones de lectores en EE UU, queremos explorar las nuevas posibilidades que un medio cien por cien online ofrece a la sociedad española y, también, la latinoamericana. Un espacio en el que la información y el análisis se enriquece con la participación de los lectores, que ahora cuentan con la capacidad de conversar, interactuar, opinar y debatir con los periodistas y los protagonistas de las noticias. Ahora, más que nunca, los ciudadanos quieren participar en el relato de la actualidad, y El Huffington Post quiere convertirse en ese lugar de encuentro.
Somos una redacción convencida de que el rigor es compatible con la inmediatez que exige la información online; conscientes de que lo global es tan importante como lo local; sin complejos a la hora de realzar lo mejor que nuestros colegas publican en otros medios, y dispuestos a que nuestro trabajo crezca con la aportación de los lectores. Estamos comprometidos con una ciudadanía activa, que cuestiona la actualidad y quiere respuestas.
Asistimos a un momento insólito en nuestra historia y en la de Europa. Es lógico que nos preguntemos si el estado del bienestar, que tanto trabajo ha costado construir, es una quimera -como algunos quieren hacernos creer- o si, por el contrario, hay que redoblar los esfuerzos y los sacrificios para mantenerlo a flote en medio de una crisis económica sin precedentes que amenaza con llevarse todo por delante. Es lógico que nos planteemos cuáles son los déficits democráticos y operativos de una Unión Europea que está ofreciendo una tibia respuesta política a esta situación endiablada. Y es lógico que cada vez haya más gente que siente desafección por las instituciones democráticas ante la parálisis que están demostrando para hacer frente a la crisis.
Creemos que el periodismo juega un papel esencial para articular las respuestas a tantas incógnitas, para explorar las mejores vías que nos conduzcan a una Europa más democrática y más serena. Y sabemos que ello sólo se consigue ganándose cada día la confianza de los lectores con una información valiente, veraz, independiente y plural.
Les invitamos a leer desde hoy mismo El Huffington Post. Aquí van a encontrar, además de la información diaria y la última hora, los blogs de científicos, políticos, activistas, cineastas, arquitectos, profesores y estudiantes; voces de reconocido prestigio y otras llenas de talento que necesitan un medio como este para hacerse oír.
Solo faltan ustedes, solo falta su voz. Entren, participen, debatan con nosotros. Porque solo entre todos podremos construir un medio de comunicación nuevo, El Huffington Post. ¡Bienvenidos!
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El último informe del Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales de la ONU, remitido el pasado junio al Ejecutivo, critica los ajustes aprobados en los últimos meses que, denuncia, «perjudican de forma desproporcionada» a los más desfavorecidos.
El informe reprocha al Gobierno buena parte de las medidas adoptadas en los últimos meses y, en particular, los recortes en sanidad, educación, planes de empleo y pensiones.
El estudio, que es anterior al último paquete de recortes (reducción de las ayudas a la dependencia y prestaciones de desempleo, amén de la subida del IVA) es muy pesimista.
El comité asegura estar «preocupado» por la «reducción de los niveles de protección». Recortes que -asegura- castigan en demasía a los grupos desfavorecidos.
La ONU muestra especial inquietud por los altos niveles de paro que están provocando las reformas. Y «el continuo incremento de las tasas de desempleo y del desempleo de larga duración». .
«El comité constata que las pensiones son inferiores al nivel de subsistencia mínimo, lo que pone a sus beneficiarios en riesgo de pobreza». El documento denuncia particularmente la coyuntura de «las mujeres que reciben las pensiones de viudedad más bajas».
El Gobierno no ha hecho público oficialmente este informe a pesar de que la ONU, cuando se lo remitió el pasado 6 de junio, le solicitó que le diera «amplia difusión a las observaciones en todos los niveles de la sociedad».
El último informe del Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales de la ONU, remitido el pasado junio al Ejecutivo, critica los ajustes aprobados en los últimos meses que, denuncia, «perjudican de forma desproporcionada» a los más desfavorecidos.
El informe reprocha al Gobierno buena parte de las medidas adoptadas en los últimos meses y, en particular, los recortes en sanidad, educación, planes de empleo y pensiones.
Pero en medio de todo, siguen jugando como niños en patio de colegio rompiendo cristales, aunque eso sí, la culpa la tiene otro, o sea, NOSOTROS.
Quien rompe, paga, nos decían a nosotros en el colegio. Y ahora qué podemos decir nosotros,Sr. Montoro ?. Lo lógico sería devolver el dinero que todos ustedes, TODOS, han saqueado de las ARCAS PUBLICAS, y repusieran lo dañado.
La cuestión es, dónde estará la pelota (el dinero), porque los cristales está mas que claro, dónde están y quién los recoge.
Y la Señora Aguirre callada, y los valencianos (Fabra and Co.), y Cospedal callada y muchos otros que apenas se les oye, no alzan la voz porque tampoco tienen mucha fuerza moral y ética para hacerlo.
Todos han mamado con las vacas gordas y ahora siguen mamando porque no es fácil hacerse a lo malo.
No nos diga, Sr Montor al ciudadano de a pie, que no hay dinero, DESE LA VUELTA EN SU HEMICICLO y mire a la cara a sus correligionarios y pídale lo mismo que nos pide a nosotros, esa austeridad de la que habla Europa y que no es otra que la de empezar a recortarse ustedes SUS SUELDOS, a niveles de ciudadano normal, a ver cuántos de los suyos, incluido usted, estaría dispuesto a hacerlo.
Como me imagino, ya lo habrá hecho, por eso nos mira a nosotros, verdad??.
A nosotros nos da igual si ha sido un gobierno u otro. Nos da igual si ha sido PSOE o PP (antes otros nombres), lo que es seguro es que este País ha estado tutelado por no mas gobiernos en alternancia que los dos que son. Y uno u otro han movido y removido dinero público como si de maná caido del cielo se tratara.
Cuando llegaron ustedes al poder sabían qué se encontraban. Las arcas públicas eran eficientes hace unos años y ahora son deficientes o están vacias.
Los impuestos se han pagado religiosamente por todos los que tenemos obligación de pagarlas y lease en este contexto, a todos los que trabajan que son los que, recibiendo una paga mensual dada por el gobierno o dada por la empresa privada, ha sido "despojado" de una cantidad proporcional para bienes sociales.
Esas cantidades que deberían haberse redirigido a fondos públicos y/o de caracter social, deberían haberse puesto en un fondo de ahorro a nombre de la Nación para ser utilizados a corto o medio plazo en beneficio del ciudadano.
El beneficio e intereses de esos fondos fue a parar a "arcas" NO PUBLICAS, de caracter poco social y mucho de privado, con el fin de financiar, CON DINERO PUBLICO, pequeños y grandes caprichos privados, grandes obras que nunca serían inauguradas y servicios que sólo disfrutarían ustedes.
Según la Real Academia Españlola, "Revolución" significa:
+ Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.
+ Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.
Por su parte, "Rebelión" es:
+ Acción y efecto de rebelarse.
+ Delito contra el orden público, penado por la ley ordinaria y por la militar, consistente en el levantamiento público y en cierta hostilidad contra los poderes del Estado, con el fin de derrocarlos.
En definitiva: ¿Es un delito "rebelarse" contra un sistema caduco, injusto y en el que la corrupción y el amiguismo son los principales valores?. ¿Qué necesitamos: una revolución o una rebelión?. ¿O ninguna de ellas?.
En cuanto al espacio de la juventud en los medios de prensa peruanos tengo que recurrir a la prensa internacional porque aquì si se les da cabida a los jòvenes, en cambio en Perù si defienden tecnicamente a alguien los expulsan, mi caso.
Sin màs que decirles auguro exitos y convirtamos esto en un espacio democratico y tolerante.
PD: www.desdeuncuarto.blogspot.com
Mientras tanto muchos medios parecen que están jugando e intentan confundir y lo hacen descaradamente.
Gracias, ánimo y adelante!