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14/01/2015 07:41 CET | Actualizado 14/01/2015 07:41 CET

Destinos baratos para los amantes del frío polar

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¿Eres de los que siente verdadera pasión por las temperaturas gélidas? ¿Tu paraíso se entre hielo, glaciares y nieve en lugar de en playas exóticas bajo una palmera?

Si has respondido sí a estas dos preguntas, entonces te interesará conocer las lugares más fríos de España. Partiendo de los datos publicado en eltiempo.es, Planeta Low Cost ha elaborado una lista con los cuatro sitios de España donde se han dado las temperaturas más bajas.

Envuélvete en mantas y lana y quédate helado sin tener que desembolsar lo que conlleva una visita a la Europa nórdica. Algo es algo.

  • Torre de Cabdella, Lérida
    Torre de Cabdella, Lérida
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    Este municipio catalán registró la temperatura media más fría en España. Fue en el invierno de 1956. Entonces el termómetro bajó hasta los -32ºC, medida desde el lago Estangento, situado en plenos Pirineos a una altura de 2.140 metros. Además de poder deleitarse paseando por este paraje natural, Torre de Cabdella esconde entre sus monumentos dos ejemplares destacados de arquitectura románica: la iglesia de San Martí de la Torre y de San Vicente de Cadbdella.
  • Molina de Aragón, Guadalajara
    Molina de Aragón, Guadalajara
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    Esta localidad supone una inmersión completa en el medievo que ya se intuye a medida que nos vamos acercando. Es entonces cuando se avista la muralla y el castillo que se elevan en la colina. Tras éstos se encuentra la torre, vigía desde hace siglos, de todo aquel que se acercara a la localidad.
    Una vez en sus calles, la ciudad sigue respirando la mezcla de culturas que caracterizó esta época oscura. Desde su barrio judío hasta la morería, separados por el puente románico que permite cruzar el río. A esto se suma la arquitectura cristiana, que permite contemplar templos de diversas épocas: románica, renacentista o neoclásica.
    Y todo ello con el frío como gran protagonista_ entre sus calles empedradas se han llegado a registrar -28,2ºC.
  • Burgos
    Burgos
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    No se puede hablar de frío, sin mencionar a Burgos. La ciudad es conocida entre muchas cosas por el sabor de sus morcillas, que se pueden degustar en cualquiera de sus animadas tascas, así como por contar con uno de los ejemplos más destacados del gótico tanto dentro como fuera de España: su catedral, patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Pero si por otro motivo es famosa Burgos, es por hacer las delicias de los amantes de los abrigos, la escarcha y los inviernos duros. Aquí han llegado a conocer los -22ºC.
  • Salamanca
    Salamanca
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    Para disfrutar de las bajas temperaturas, lo mejor es hacerlo de la manera más animada posible. Y para ello no hay mejor destino que Salamanca. La ciudad universitaria por excelencia cuenta con numerosas alternativas de ocio y destacados monumentos. Sus calles no sólo esconden conocimiento y erudición, también temperaturas gélidas que han llegado a descender a -20ºC en febrero de 1963.