Sánchez responde a las amenazas de Trump y exige el cese inmediato de las hostilidades en Irán: "No a la guerra"
El presidente del Gobierno ha comparecido este miércoles desde La Moncloa para responder al líder estadounidense y poner sobre la mesa la posición española. "En momentos como este, nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles", ha asegurado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles desde La Moncloa para responder a las amenazas del líder estadounidense, Donald Trump, después de que este solicitara "cortar todas las relaciones con España" y un posible embargo. "No a la guerra", ha sido el eslogan que ha utilizado el líder español para referirse a la situación actual rememorando la frase que empujó la ciudadanía cuando se entró en la guerra de Irak.
En la comparecencia institucional desde La Moncloa, Sánchez ha advertido de que nadie sabe con certeza qué ocurrirá ahora ni cuáles serán exactamente los objetivos de quienes iniciaron el ataque. "Tenemos que prepararnos para una guerra larga", ha señalado, subrayando la gravedad de un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más el orden internacional.
"No a la guerra"
El jefe del Ejecutivo ha sido tajante al definir la postura española: "La posición de España es no a la guerra". Según ha explicado, el Gobierno defiende el derecho internacional como principio fundamental de su acción, del mismo modo que lo ha hecho en otros escenarios como Ucrania o Gaza. "El mundo no puede hablar con el idioma de la violencia", ha dicho, insistiendo en que "no se puede responder a una ilegalidad con otra".
Sánchez ha expresado también la solidaridad del pueblo español con los países que han sufrido ataques por parte de Irán y con las poblaciones civiles afectadas por la escalada. Al mismo tiempo, ha reiterado el rechazo al régimen iraní por la represión que ejerce sobre sus ciudadanos, pero dejó claro que "esa condena no implica respaldar la vía militar como solución al conflicto". "Repudiamos la represión, pero rechazamos esta guerra y pedimos una resolución pacífica", ha asegurado.
Recuerdos de Irak
En su intervención, el presidente ha recordado precedentes como la guerra de Irak, impulsada hace años por otro Gobierno estadounidense y apoyada por el llamado trío de las Azores. Aquella intervención, ha afirmado, "nos dejó un mundo peor y más inseguro" y contribuyó al aumento de la amenaza terrorista. "No sabemos si esta guerra será similar, pero no va a traer un orden internacional más justo", ha dicho.
El presidente ha alertado de las consecuencias económicas que ya comienzan a vislumbrarse, con volatilidad en los mercados y riesgo de mayor incertidumbre global. En este sentido, ha anunciado que el Gobierno está trabajando para evacuar y proteger a los ciudadanos españoles en la zona afectada, así como para adoptar medidas que mitiguen el impacto económico de la crisis en los mercados españoles. "España cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a esta situación, como hemos hecho en otras ocasiones", ha apuntado.
Colaboradores de la paz
Sánchez ha destacado que el Ejecutivo colaborará con todos los países que aboguen por la paz y el respeto al derecho internacional y trabajará con los socios europeos para ofrecer una respuesta conjunta. Asimismo, ha confirmado que España exige el cese inmediato de las hostilidades a Estados Unidos, Irán e Israel. "Y sí, la palabra es exigir, porque somos un país que formamos parte de la Unión Europea, de la OTAN y del conjunto internacional", ha dicho tajantemente.
"El Gobierno está con quienes tienen que estar: con los principios fundamentales de la Unión Europea, con el derecho internacional y con la paz", ha proseguido. "Las grandes guerras suelen comenzar por errores de cálculo y es imprescindible aprender de la historia para no jugar a la ruleta rusa con la vida de millones de personas".
El presidente defendió que la posición española "no es ingenua, sino coherente" con los valores que el país sostiene en todos los escenarios internacionales. "Ingenuo es pensar que la solución viene de la violencia", afirmó, reivindicando una política exterior orientada a la diplomacia y la prosperidad compartida. "Más guerra beneficia a unos pocos; más paz y más prosperidad beneficia a todos", ha concluido Sánchez con un lema: "En momentos como este, nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles".