Fernando Ónega, maestro del periodismo y de la palabra: sus grandes hitos y frases más icónicas
Se va un referente del periodismo político de las últimas décadas y un actor principal de la Transición.

El periodista Fernando Ónega ha fallecido a los 78 años, dejando un lugar irremplazable en el periodismo español. Jugó un papel clave en la comunicación de la Transición, con una larga carrera en radio y televisión, libros sobre Adolfo Suárez y la monarquía, y una frase para la historia cuando era director de prensa de la presidencia del Gobierno con Suárez: "Puedo prometer y prometo", de su propia cosecha.
Hablar de Fernando Ónega es hablar de una de las voces que han narrado la historia reciente de España, de uno de los periodistas más reputados y queridos de las últimas décadas, faro y ejemplo. Como no podía ser de otra forma, esa trayectoria tan rica y extensa conlleva numerosos hitos y reflexiones sin fecha de caducidad.
Testigo directo de la Transición, cronista político durante más de cinco décadas y referente radiofónico y televisivo, su trayectoria atraviesa algunos de los momentos clave del país. Un nombre asociado a la palabra, a la pausa y al análisis sosegado y certero.
El hombre que escribió una frase para la historia
Aun hoy se sigue usando en varios contextos. Fernando Ónega fue nombrado en 1977 director de prensa y portavoz de Presidencia de Gobierno, presidido por Adolfo Suárez. Desde ahí redacta discursos históricos, entre ellos el famoso "Puedo prometer, y prometo" de la campaña electoral de 1977, y que hoy en día está igual de vigente en el imaginario colectivo.
Pero si hablamos de discursos históricos, hay que ir al 23 de febrero de 1981, tras el intento de golpe de Estado con el teniente coronel Tejero al frente. El rey Juan Carlos I se dirigió a la nación en televisión, con un discurso que se le atribuye junto a Adolfo Suárez, donde el monarca defendió la Constitución y el orden democrático. Por entonces era periodista de RTVE y estrechamente vinculado a la información política.
Aquella intervención televisada se convirtió en uno de los momentos decisivos de la Transición. La firmeza del mensaje ayudó a frenar el golpe y consolidó el papel de la monarquía en la España democrática.
De cronista parlamentario a referencia en radio y televisión
Su carrera comenzó en prensa escrita, pero fue en radio y televisión donde consolidó su prestigio. Durante años ejerció como cronista parlamentario y analista político, convirtiéndose en una de las voces más reconocibles del panorama mediático.
En 1979 entra en la Cadena SER como comentarista político en Hora 25 y en 1981 es nombrado director de informativos, con la cobertura del golpe como uno de los hitos de la Transición.
Entre 1986 y 1990 dirige los informativos de COPE. Posteriormente, se convierte en director general de Onda Cero, donde dirigió y presentó espacios informativos de referencia, en dos etapas (1992‑1993 y 2000‑2002). Su estilo se caracterizaba por el análisis sereno, la ironía sutil y una capacidad narrativa que convierte la política en relato comprensible.
Tampoco se le resistió la televisión, convirtiéndose también en un icono como presentador de informativos. Antes, en TVE dirige Siete días y Revista de prensa a finales de los 70 y primeros 80, para después presentar informativos en Telecinco (ediciones nocturna y de mediodía) y en Antena 3 Noticias en los 90.
Estuvo también al frente de medios online en su última etapa: desde 2019 presidió el portal 65ymas.com, centrado en los mayores, y mantiene colaboraciones en Onda Cero (Más de uno, La brújula) hasta su retirada.
Su faceta literaria y sus reconocimientos
Ónega fue un notable escritor y cronista político, como columnista en La Vanguardia y en La Voz de Galicia: publicó una biografía de Adolfo Suárez (Puedo prometer y prometo) y libros sobre el rey Juan Carlos I y la evolución política española.
Con una trayectoria de este fuste, no podían faltar los reconocimientos: recibió el Ondas a la trayectoria, la Antena de Oro, el Micrófono de Oro y el Premio APM de Honor, que destacan su influencia como analista político en prensa, radio y TV.
Sus frases más icónicas
A lo largo de su carrera, Fernando Ónega ha dejado reflexiones que resumen su forma de entender el periodismo y la política. Algunas de las más recordadas son:
- "En política no hay silencios inocentes".
- "La realidad siempre supera al mejor guion".
- "El poder no cambia a las personas, las retrata".
- "La democracia es conversación permanente".
- "Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que en la calle es sencillamente normal".
Más allá de citas concretas, su sello está en el tono: una forma de hablar pausada, con frases construidas con precisión y un uso del lenguaje que prioriza la claridad frente al ruido.