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03/02/2015 07:45 CET | Actualizado 03/02/2015 07:45 CET

La inquietante belleza de la cara oculta de los icebergs (FOTOS)

La punta del iceberg es un elemento ampliamente documentado, tanto en la fotografía como en las frases hechas. Nos han contado una y otra vez que la parte visible de esos enormes trozos de agua congelada (esos que adornan las páginas del National Geographic) apenas representa una décima parte de la masa del iceberg. El resto acecha bajo el agua, apenas visto por turistas, fotoperiodistas y científicos ambulantes.

Pero, gracias al fotógrafo y cineasta de San Francisco Alex Cornell, esa parte invisible de los icebergs ha sido capturada con una cámara.

Cornell ha plasmado imponentes retratos glaciales durante unas vacaciones en la Antártida junto a su madre y su hermana. Estaban en Caleta Cierva, para ser exactos, una bahía glacial en la península Antártica. Sin duda, cualquier avistador notará a la primera que, a diferencia de los blancos icebergs a los que estamos acostumbrados, el fotografiado por Cornell no tiene nada de nieve, sino un hielo translúcido azul verdoso al que el ojo humano no está habituado. Según el guía turístico de Cornell, eso se debe a que el hielo se ha dado la vuelta recientemente.

¿Cómo funciona exactamente? "El hecho de derretirse contribuye al desprendimiento", explican los expertos del centro Smithsonian, haciendo referencia a la tendencia de esos fragmentos a desgajarse de los glaciares y placas de hielo, "pero también puede cambiar el equilibrio de un iceberg, haciendo que se den la vuelta". Cuando eso ocurre, la parte hundida y completamente cristalina del fondo del iceberg queda expuesta.

"Antes de que llegáramos, la caleta estaba llena de icebergs", explica Cornell a HuffPost Arts&Culture por correo electrónico, "pero este era el único que tenía ese color jade tan puro y esa textura tan limpia. Pese a su parecido con la Fortaleza de la Soledad, lo comprobamos y Superman había salido en viaje de negocios".

Según el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve de Estados Unidos, el iceberg no se parecía tanto a los cuarteles generales de un superhéroe como... a hielo viejo. "El hielo glacial suele ser azul cuando ya es muy denso", explica esta organización en su web. "Los años de compresión hacen que el hielo se vuelva gradualmente más denso, expulsando diminutas burbujas de aire entre los cristales. Cuando el hielo se vuelve extremadamente denso, absorbe una pequeña cantidad de luz roja, dejando un tinte azulado en la luz reflejada, que es lo que vemos. Cuando el hielo glaciar es blanco, significa que todavía quedan muchas pequeñas burbujitas en el hielo".

La foto es, en cualquier caso, una toma bastante curiosa. Puedes disfrutar de más fotos de la aventura antártica de Cornell abajo. ¡Ah! Y tienes todavía más en Instagram.