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Guerra en Irán: los riesgos reales para Europa de un conflicto imprevisible

Guerra en Irán: los riesgos reales para Europa de un conflicto imprevisible  

Un dron de Teherán ha impactado en una base de Chipre pero bajo mando británico. Los ayatolás tienen armamento capaz de tocar el extremo sureste de la Unión, pero es improbable que se enreden en una acción de consecuencias desconocidas. 

La entrada de la base de Reino Unido en Akrotiri (Chipre), tras ser atacada por un dron no tripulado de irán, causando daños limitados, 2 de marzo de 2026.
La entrada de la base de Reino Unido en Akrotiri (Chipre), tras ser atacada por un dron no tripulado de irán, causando daños limitados, 2 de marzo de 2026.Yiannis Kourtoglou / Reuters

"Hay un alto riesgo de que se produzca una cadena de eventos incontrolables". La advertencia del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, sobre el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán evoca aquello de "una serie de catastróficas desdichas", pero poco tiene de novela infantil. El portugués avisa al mundo de que puede extenderse como la pólvora un conflicto que ya se ha exportado a 11 países más, todos los que han sido atacados por el régimen de los ayatolás, en represalia a la primera piedra. 

Vista la onda expansiva de este choque y con la certeza que da la Historia de que una chispa adecuada, en terreno adecuado, puede acabar hasta en guerra mundial, el miedo corre de Teherán hasta Europa, incluso. ¿Hay peligro para el viejo continente? ¿Hay riesgo real de que el teatro de operaciones se traslade a nuestro suelo? 

Los expertos coinciden en que es altamente improbable que Irán decida ir a por Europa. No es su adversario a batir ni le aporta un interés estratégico. Tampoco le ayuda a sobrevivir, que es lo que ahora mismo anhela el régimen, tras el asesinato de su líder supremo, Ali Jamenei, el pasado sábado. Sería ponerse en contra a uno de los pocos actores que pueden mediar si, en un escenario hoy también muy poco posible, se fuerzan nuevas negociaciones sobre le programa nuclear del régimen. Las consecuencias de golpear a Europa serían desconocidas. 

Agresión a Chipre

Y, sin embargo, lo que queda de la República Islámica (que es mucho) tiene militarmente medios de tocar suelo europeo, en el caso de que haya voluntad de hacerlo. Un arsenal que desafía las fronteras tradicionales de intervención. Ya lo ha demostrado esta pasada noche, al lanzar un avión no tripulado contra la base de Akrotiri, en la isla de Chipre, una nación que es miembro de la Unión Europea pero no de la OTAN. Estas instalaciones están en suelo chipriota pero pertenecen a Reino Unido, que es quien tiene su soberanía, y desde ellas mueve a su mítica Royal Air Force (RAF) por el mar Mediterráneo. 

En ella hay unos 3.000 soldados permanentes y, como indican en la web de la RAF, "sus instalaciones de comunicación son un importante elemento de despliegue británico a lo largo del mundo".

Se da la circunstancia de que justo Chipre ostenta este semestre la presidencia temporal del Consejo Europeo, por lo que ha tenido que suspender incluso una reunión informal del Consejo de Asuntos Generales de la UE, que debía celebrarse entre el lunes y el martes, por cuestiones de seguridad. 

El Gobierno de Londres ha confirmado que sólo se produjeron daños materiales menores a causa de este "dron sospechoso". "Tanto la base como el personal continúan operando con normalidad, para proteger la seguridad del Reino Unido y nuestros intereses", ha enfatizado el Ministerio de Defensa. Aun así, el Ejecutivo de Keir Starmer ha dado la orden de que saliera de las instalaciones y se dispersara por el pueblo cercano "todo el personal no esencial".

La agresión se produjo poco después de que el premier anunciase que cazas de combate de la RAF iban a sobrevolar el cielo de Oriente Medio en misiones defensivas y que había accedido a permitir que el Ejército estadounidense usara sus bases británicas en la región, con el objetivo defensivo específico y limitado de destrozar los misiles iraníes en origen, esto es, en los mismos silos donde el régimen los almacena. No más. Sin embargo, el presidente de EEUU, Donald Trump, llevaba meses pidiéndole esta flexibilización, por lo que ahora se entiende que Starmer coopera con la agresión. 

Pese a ello, John Healey, el secretario de Defensa británico, dijo en las primeras horas que no estaban "seguros" de que Irán hubiera tirado a dar de forma "intencional" a la base, pareja a la segunda que tiene en el país, la de Dhekelia. "No creemos que estuvieran dirigidos contra Chipre [habla en plural porque inicialmente se habló del impacto de dos misiles], pero, sin embargo, es un ejemplo de la amenaza real y creciente que representa un régimen que está atacando con violencia a toda la región, y eso nos exige actuar", sostiene. 

Mientras se aclara mejor lo ocurrido, lo cierto es que la trayectoria de los proyectiles cerca del espacio aéreo de la UE genera alarma estratégica. Chipre es un país ya de por sí geopolíticamente sensible, ya que los activos militares occidentales estacionados en este territorio están vinculados a operaciones en Oriente Medio. Si los ataques iraníes, ya sean intencionados o accidentales, alcanzan territorio de la UE, Bruselas y los Estados miembros podrían verse obligados a reconsiderar sus compromisos en materia de seguridad. Y eso podría conducir a una mayor coordinación militar con la OTAN y socios no pertenecientes a la UE.

Y tiene complicaciones internas que tampoco ayudan, en caso de que sea nuevamente alcanzado: Chipre es el único país de la UE ocupado por un país no europeo. Desde 1974, la parte norte de la isla ha estado bajo el control de las fuerzas turcas, tras una intervención militar turca tras un golpe de Estado respaldado por Grecia en la isla. Ese litigio es el que hace que, extrañamente por su contexto y políticas, no sea parte de la Alianza Atlántica. Aproximadamente el 37% del territorio del territorio está bajo ocupación turca. Una zona de amortiguación de la ONU, conocida como la "Línea Verde", separa el norte del sur, y las fuerzas de paz de la ONU han estado estacionadas allí desde 1964.

Por ahora, cuatro cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Grecia llegaron esta tarde a la isla para reforzar la seguridad aérea de la isla mediterránea tras el impacto del UAV. En las próximas horas, Atenas desplegará dos fragatas, además, para "contribuir de todas las formas posibles" a la defensa de Chipre. 

El alcance de sus misiles

La capacidad misilística de Irán quedó tocada el pasado verano, tras la llamada Guerra de los 12 Días, la antesala de la que ahora observamos. Sin embargo, al igual que su programa de enriquecimiento de uranio, sigue manteniendo una importante capacidad de hacer daño, porque tiene cantidades significativas proyectiles, de diverso tipo, capaces de alcanzar incluso el sureste de Europa. 

Sus misiles balísticos son guiados durante el lanzamiento y luego caen libremente durante la mayor parte de su vuelo. Pueden transportar diversas ojivas, incluyendo explosivos o materiales potencialmente nucleares, que las naciones occidentales consideran una amenaza para Oriente Medio. Irán ha insistido siempre en que no tiene planes de desarrollar armas nucleares y que sus proyectos se limitan a un uso civil, pacífico. 

Según la inteligencia estadounidense citada por Reuters, la República Islámica posee el mayor arsenal de misiles balísticos de Oriente Medio, con misiles que pueden viajar hasta 2.000 kilómetros, llegando eficazmente a Israel, como ya se está viendo en estas horas, en las que ha causado al menos diez muertos. 

En el caso de Europa, aparte de Chipre, entrarían de forma muy ajustada en el radio de acción Grecia, Bulgaria, Rumanía y hasta Italia (de más a menos cercano), si nos atenemos a la distancia más corta entre estados, empleando las mediciones de webs como Google Maps e incluyendo las islas. No obstante, hay que matizar que los principales emplazamientos de misiles se encuentran en Teherán y sus alrededores y que la capital se encuentra a 150 kilómetros de la frontera más cercana del país, lo que reduce sensiblemente esa posibilidad. El viaje empieza tierra adentro, pues, y las posibilidades se acortan.

Existen varias instalaciones subterráneas de misiles en todo el país, aunque no de tanta importancia. Entre los diversos misiles que integran el arsenal iraní se incluyen el Sejil, el Emad, el Ghadr, el Shahab-3, el Khorramshahr y el Hoveyzeh, con alcances que oscilan entre los 1.300 y, muy pocos de ellos, a los 2.500 kilómetros. El despliegue se completa con barcos de crucero , entre ellos el Soumar (2.000 kilómetros) y con una amplia serie de drones kamikaze, utilizados en repetidas ocasiones. 

Entre los avances recientes anunciados por el régimen de los ayatolás se incluye el desarrollo de misiles hipersónicos nacionales, que son más difíciles de interceptar debido a su alta velocidad y complejas trayectorias de vuelo. El programa de misiles de Irán se basa en tecnología y diseños provenientes de Corea del Norte, Rusia y China. Irán también posee misiles de crucero que pueden transportar armas nucleares, con alcances que se extienden hasta 3.000 kilómetros, lo que demuestra la amplitud y profundidad de sus capacidades misilísticas. 

En el discurso del Estado de la Unión, de la semana pasada Trump dijo: "Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y nuestras bases en el extranjero, y están trabajando para construir misiles que pronto llegarán a Estados Unidos". El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, especificó entonces que el alcance de sus proyectiles se ha limitado a propósito a 2.000 kilómetros, por su empleo, dijo, es "defensivo" y negó que puedan alcanzar territorio estadounidense. A Europa no la citó. La estrategia de misiles de Irán ha buscado hasta ahora disuadir posibles ataques de Washington y Tel Aviv. Nunca ha señalado que Europa esté en su mente cuando habla de atacar.

Un papel logístico

Pero es que el contexto es nuevo y eso ha hecho que incluso Teherán ahora amenace también a Europa, a las claras. Esta mañana, Reza Zabib, su embajador en España, ha prometido que Irán atacará cualquier base estadounidense en Europa y concretamente en España "si fuera necesario", pero aclaró que "sería una reacción, no una agresión". "Somos un país capaz de reaccionar", sostuvo en una rueda de prensa en Madrid, "aunque espero que no haya necesidad de hacerlo", añadió en referencia al posible ataque de las bases comunitarias.

El diplomático también ha afirmado que no tiene información "técnica" sobre los ataques iraníes a bases en Chipre, pero ve probable que hayan ocurrido y que, en ese caso, "estaría dentro de la regla general de Irán: reaccionar ante una agresión ilegal".

Pese a esa violencia verbal, que hoy nadie sabe si es una bravata dado el contexto o una amenaza a tener en cuenta, los expertos creen que Europa "posiblemente" no va a ser diana de ataques directos por parte de Irán. El coronel español retirado Manuel Gutiérrez, con experiencia en tres misiones internacionales, entiende que sería "contraproducente" para Irán atacar a un bloque que no le ha agredido directamente y que, hasta el momento, tampoco está cooperando abiertamente con EEUU o Israel. 

¿Incluso aunque Washington tenga cien bases en suelo europeo, con más de 71.000 uniformados en suelo UE? "Esa es una presencia histórica. Hablamos de cesiones concretas para este ataque. En España, por ejemplo, con Rota y Morón de la Frontera, el Gobierno ya ha dicho claramente que no se van a prestar las instalaciones para una acción que supere el Tratado de Madrid de 1953 o la Carta de Naciones Unidas, que es lo que está pasando aquí, que se ha iniciado un conflicto sin cumplir con la legalidad internacional", matiza. 

También añade que Bruselas fue un eje "importante" en la mediación que, en 2015, logró el acuerdo sobre el programa nuclear iraní, un hito diplomático de primer orden. "Y puede repetir ese papel, o al menos intentarlo, ahora que Europa aspira a ser un actor geopolítico de primer orden, aunque el contexto no es sencillo, con el nuevo orden que está implantando Trump a nivel mundial", asume. 

Si no es de territorio atacado, ¿qué papel cree que asumirá el continente, al menos en lo militar? Pues el de punto de "organización" o "engranaje". Comparte su idea el también coronel retirado Ignacio Cortiñas Dorado, que fue exasesor político del teniente general de la OTAN en Bétera (Valencia). Entiende que Europa importará en este ataque, que califica de "preventivo", por el uso de sus bases militares, el apoyo logístico que puede aportar, la coordinación de estrategias dentro de la OTAN y la gestión del tránsito aéreo y naval. No cree que el conflicto pueda extrapolarse a nuestro continente "a pesar de que Irán tiene capacidad para bombardear Europa", porque de hacerlo "se quedaría solo", indica. 

De continuar la situación así, "Europa se verá implicada en un apoyo logístico y de medios militares americanos que tengan que hacer escala y refuercen la capacidad militar de la zona", expone Cortiñas, para quien es posible que esta guerra se prolongue "mínimo 12 días y máximo dos meses".

La volatilidad de los días preocupa a ambos. Sostienen que el movimiento de misiles cerca del espacio aéreo de la UE puede desencadenar respuestas defensivas, un aumento de las alertas militares o la implicación en dinámicas de conflicto más amplias, imprevistas para los responsables políticos de la UE. Como poco, detalla Gutiérrez, "la percepción pública de la vulnerabilidad de la UE, especialmente en un estado miembro insular geográficamente próximo a Oriente Medio, podría presionar a las instituciones de la UE a adoptar funciones de seguridad más sólidas, incluidas respuestas a crisis o operaciones de evacuación más prolongadas". 

"En un un conflicto de alta intensidad, los errores de cálculo pueden agravar rápidamente las hostilidades", insiste el militar, y en Europa tenemos miedos recientes por incidentes, provocaciones o deslices como los de Rusia en el este de la Unión, contra aliados de Ucrania como los bálticos o Polonia, que han visto violado su espacio aéreo con misiles y drones supuestamente perdidos, además de incontables casos de guerra híbrida. Contenidos todos, por ahora. 

Entienden que, más allá de lo defensivo, Europa tiene por delante un problema político en forma de flujos migratorios (ya hay alerta en la frontera de Armenia, por ejemplo, ante el posible cruce desesperado de civiles iraníes escapando de la guerra), por el daño a los mercados financieros, a los energéticos, a la seguridad aérea y a la ciberseguridad. 

Soldados estadounidenses en un ejercicio llevado a cabo en la Base Naval de Rota, Cádiz.
Soldados estadounidenses en un ejercicio llevado a cabo en la Base Naval de Rota, Cádiz, en una imagen de archivo.Justin Stumberg / Getty

Qué está haciendo Europa

La crisis de Oriente Medio no sólo preocupa en Europa por un ataque hipotético, sino porque, venga lo que venga, pilla a la Unión en un contexto de debilidad y división. Por ahora, lo que tenemos como bloque es un mensaje tibio, de condena general a los ataques de Irán pero no a los de EEUU e Israel. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, califica de "inexcucable" lo que hace Teherán y le dice que "se abstenga de llevar a cabo ataques militares indiscriminados", pero por ejemplo no dice nada de los 180 asesinados en una escuela de la capital iraní. El club comunitario debe "estar preparado para las consecuencias" de la guerra, insiste. 

Sólo el presidente español, Pedro Sánchez, ha rechazado a las claras la agresion norteamericano-israelí, argumentando que condenar la acción de EEUU-Israel no significa amparar a un régimen criminal y represor contra su gente, como es el iraní.

Esta mañana la portavoz jefa de la CE, Paula Pinho, hizo malabares en su rueda de prensa para intentar ser ecuánime: dice que han pedido "a todas las partes" que "ejerzan la máxima moderación, que respeten plenamente el Derecho internacional" y que están ahora "estudiando cómo garantizar la protección de los ciudadanos y la estabilidad de la región". "Lo que no apoyamos es el régimen opresivo iraní", remarca.

Tenemos a una Comisión y a un Consejo europeos "profundamente preocupados", pero sin saber qué papel jugar en estos días cruciales. Hay una llamada general a desescalar y a hablar, con "pleno respecto al derecho internacional", y también a sus ciudadanos a abandonar los países en crisis por prudencia. Pero poco más, con lo que es real el riesgo de que la UE, otra vez, quede descolgada de los grandes cambios de este siglo. Hay hasta pelea interna: si Von der Leyen anuncia para este lunes una reunión de su Consejo de Comisarios centrada en seguridad, su jefa de la diplomacia, Kaja Kallas, la adelanta por la derecha y convoca a los ministros de Exteriores por videoconferencia, el domingo. 

Justo de ese encuentro, celebrado esta tarde en la capital comunitaria, ha salido poco, o sea, lo esperado: Europa va a reforzar sus esfuerzos de evacuación y repatriación de los ciudadanos europeos que se encuentran en la zona en guerra y convocará esta misma semana a técnicos los Veintisiete para abordar la subida del precio del petróleo y los riesgos para el suministro, informa Europa Press. En el plano de la seguridad interna, el Ejecutivo comunitario mantendrá una estrecha cooperación con Europol y los Estados ante posibles riesgos en el conjunto de la Unión. 

En lo puramente militar, el E3, grupo formado por Alemania, Francia y Reino Unido, han emitido un comunicado conjunto advirtiendo que están dispuestos a adoptar medidas "defensivas" contra el régimen de Irán, incluyendo la destrucción de su capacidad de lanzar misiles y drones, para proteger sus intereses y los de sus aliados en el Golfo Pérsico. París, de paso, está enviando más medios y personal a la zona, por si se calienta más aún y su presidente, Emmanuel Macron, ha anunciado un refuerzo de la capacidad nuclear de su país "a la altura del desafío nacional y europeo" ante un mundo que "se endurece". Dice el liberal que "no dudará" en usar armas atómica si lo necesita para proteger los "intereses vitales" del país vecino. 

Kallas anunció ayer que la Unión Europea tiene previsto intensificar su misión naval en el mar Rojo, llamada Aspides. "Ha registrado un fuerte aumento de las solicitudes de protección, y la reforzaremos con buques adicionales para reforzar la seguridad marítima en la región", dijo tras verse con los ministros de Exteriores. La estonia subrayó que "las amenazas contra el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz son imprudentes y deben cesar" e instó a las autoridades iraníes a "mantenerse al margen del conflicto".

Por si Oriente Medio no fuera un problema mayor, Hungría y Eslovaquia han aprovechado las conversaciones de emergencia entre embajadores y ministros de Asuntos Exteriores para presionar a favor de la reanudación del flujo de crudo ruso a través de Ucrania, argumentando que la inestabilidad en Oriente Medio refuerza la necesidad de rutas de suministro terrestres. De nuevo, los prorrusos de la casa arrimando el ascua a su sardina y generando tensiones en uno de los temas más sensibles de la Unión, como la invasión de Ucrania, vieja de cuatro año. Existen informes contradictorios sobre si Irán ha restringido el tráfico a través del Estrecho de Ormuz, por el que circula aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo.

Como describe POLITICO, "la UE está diseñada para reuniones y declaraciones, no para ataques con misiles y drones de una potencia regional debilitada. Europa puede estar adaptándose, pero su capacidad limitada significa que sus esfuerzos son defensivos, por ahora". "La UE sigue estando mal preparada para el nuevo orden mundial, independientemente de cuántas veces Von der Leyen anuncie su llegada. Los países de la UE tampoco están dispuestos a ceder el control de la política exterior en esta coyuntura", ahonda Euractiv.

Kaja Kallas y Ursula von der Leyen conversan el 26 de octubre de 2023 en Bruselas, antes de un Consejo europeo centrado en Oriente Medio.
Kaja Kallas y Ursula von der Leyen conversan el 26 de octubre de 2023 en Bruselas, antes de un Consejo europeo centrado en Oriente Medio.Dursun Aydemir / Anadolu via Getty Images

El riesgo del seguidismo

La UE corre el riesgo, en este escenario, de acabar dando un apoyo a EEUU e Israel, aunque sea pasivo, que se entienda agresivo en el régimen de los ayatolás, y que no sólo enerve a Teherán, sino a toda la región, tan compleja. El pasado verano, cuando la Guerra de los 12 Días, Bruselas se puso en parte de perfil porque también le conviene un Irán sin armas nucleares y porque en ese instante no quería enemistarse con Trump, con quien estaba en plena negociación arancelaria. 

Entonces, no aprovechó la voz que tiene (que no es la de Washington, pero tampoco es menor) para desescalar o impulsar un acuerdo más duradero sobre el programa nuclear de Irán. Así que, a la par, acaba dañado el derecho internacional y la credibilidad europea, su capacidad de mediar a nivel planetario. ¿Puede mantener la misma actitud, cuando la guerra es aún más grave ahora?

La analista Ellie Geranmayeh, del European Council on Foreign Relations (Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, ECFR, por sus siglas en inglés), publicó un análisis de urgencia el pasado 28 de febrero en el que hace recomendaciones a Europa ante esta crisis, bajo un epígrafe transparente: "Prepárate, no evadas las cosas". Afirma que "es urgente que los europeos y sus socios internacionales se movilicen para reducir los daños causados por esta guerra que se extiende rápidamente y detener los combates lo antes posible", y por eso deberían hacer lo que sigue:

  • Priorizar la seguridad de sus nacionales, diplomáticos y personal militar en todo el Medio Oriente, incluido su tránsito seguro fuera de la región.
  • Comunicar claramente que esta "es una guerra elegida por EEUU, en contravención de la misma Carta de la ONU que los propios europeos han invocado para condenar la invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia e insistir en la soberanía de Groenlandia".
  • Rechazar "ser arrastrados a las operaciones ofensivas de EEUU", incluso mediante el uso de bases europeas como Diego García (un atolón del archipiélago de Chagos, con mando británico).
  • Resistir la tentación de "permanecer en silencio o ser ambivalente", porque eso "sólo sería una señal de debilidad ante EEUU, Rusia y China y alentaría aún más ese tipo de comportamiento".
  • Dejar clara esta posición en las próximas reuniones de la ONU.
  • "Trabajar urgentemente con socios regionales para que encuentren una salida diplomática -utilizando los contornos del posible acuerdo vislumbrado durante las recientes negociaciones negociadas por Omán- antes de que los acontecimientos los arrastren a todos a un baño de sangre intratable".
  • Persuadir a Trump de que su diplomacia de alta presión tuvo éxito y que aún puede asegurar una victoria sin verse arrastrado a un atolladero regional.
  • Proporcionar asistencia militar defensiva a los socios árabes que han sido objeto de ataques de represalia iraníes y trabajar activamente con ellos para prepararse para la interrupción del suministro de energía como resultado de los intentos de Irán de cerrar Ormuz.
  • Evaluar las implicaciones de una campaña militar estadounidense sostenida contra Irán, y por ende un aumento prolongado del apoyo de defensa estadounidense a Israel y los Estados de Cooperación del Golfo, para la asistencia a Ucrania (dada su aguda necesidad de municiones aéreas de fabricación estadounidense).
  • Trabajar con Turquía para evaluar el potencial de una importante afluencia de refugiados desde Irán (población: 93 millones) en un escenario de conflicto sostenido y destrucción interna.
  • Y, por último, centrarse en establecer un paso seguro y legal, y asistencia humanitaria, para quienes buscan salir de Irán.
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Soy redactora centrada en Global y trato de contar el mundo de forma didáctica y crítica, con especial atención a los conflictos armados y las violaciones de derechos humanos.

 

Sobre qué temas escribo

Mi labor es diversa, como diverso es el planeta, así que salto de Oriente Medio a Estados Unidos, pero siempre con el mismo interés: tratar de entender quién y cómo manda en el siglo XXI y cómo afectan sus decisiones a la ciudadanía. Nunca hemos tenido tantos recursos, nunca hemos tenido tanto conocimiento, pero no llegan ni las reformas ni la convivencia prometidas. Las injusticias siempre hay que denunciarlas y para eso le damos a la tecla.

 

También tengo un especial empeño en la actualidad europea, que es la que nos condiciona el día a día, y trato de acercar sus novedades desde Bruselas. En esta ciudad y en este momento, la defensa es otra de las materias que más me ocupan y preocupan.

 

Mi trayectoria

Nací en Albacete en 1980 pero mis raíces son sevillanas. Estudié Periodismo en la Universidad de Sevilla, donde también me hice especialista en Comunicación Institucional y Defensa. Trabajé nueve años en El Correo de Andalucía escribiendo de política regional y salté al gabinete de la Secretaría de Estado de Defensa, en Madrid. En 2010 me marché como freelance (autónoma) a Jerusalén, donde fui corresponsal durante cinco años, trabajando para medios como la Cadena SER, El País o Canal Sur TV.

 

En 2015 me incorporé al Huff, pasando por las secciones de Fin de Semana y Hard News, siempre centrada en la información internacional, pero con brochazos de memoria histórica o crisis climática. El motor siempre es el mismo y lo resumió Martha Gellhorn, maestra de corresponsales: "Tiro piedras sobre un estanque. No sé qué efecto producen, pero al menos yo tiro piedras". Es lo que nos queda cuando nuestras armas son el ordenador y las palabras: contarlo. 

 

Sí, soy un poco intensa con el oficio periodístico y me preocupan sus condiciones, por eso he formado parte durante unos años de la junta directiva de la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) España. Como también adoro la fotografía, escribí  'El viaje andaluz de Robert Capa'. Tuve el honor de recibir el XXIII Premio de la Comunicación Asociación de la Prensa de Sevilla por mi trabajo en Israel y Palestina y una mención especial en los Andalucía de Periodismo de la Junta de Andalucía (2007). He sido jurado del IV Premio Internacional de Periodismo ‘Manuel Chaves Nogales’.

 

 


 

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