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23/02/2016 08:50 CET | Actualizado 23/02/2016 09:43 CET

De faro en faro: una ruta por las Rías Altas gallegas

A Coruña, Ares y Betanzos, Ferrol, Cedeira y Ortigueira forman las Rías Altas gallegas, más agrestes, salvajes y vírgenes que las Rías Baixas. Te sugerimos en estas líneas un itinerario alucinante por los faros del norte del litoral gallego, de la Torre de Hércules a Estaca de Bares, siguiendo la carretera que serpentea por toda la costa.

Si todavía no tienes plan para el próximo fin de semana (o para el próximo puente o las inminentes vacaciones de Semana Santa), no lo dudes y anímate a hacer esta ruta en coche que te llevará al norte del norte, a través de cabos, acantilados, playas y pueblos marineros en los que reponer fuerzas con la mejor manduca.

A CORUÑA

La Torre de Hércules, en el extremo septentrional de la península sobre la que se asienta la ciudad, es el único faro romano del mundo que desde sus orígenes hasta la actualidad sigue en funcionamiento. Una escultura del mítico guerrero celta Breogán nos da la bienvenida nada más llegar.

BETANZOS

A poco más de 20 kilómetros de A Coruña y antes de poner rumbo a tierras ferrolanas, paramos en Betanzos para pasear por su casco histórico, uno de los mejor conservados de Galicia. Y no nos vamos sin visitar el curioso y kitschParque do Pasatempo y su Jardín Enciclopédico.

FERROL

Continuamos hacia la comarca de Ferrolterra, donde además de la ciudad de Ferrol, visitamos las imponentes fortalezas que custodian la entrada de la ría ferrolana: el Castillo de San Felipe y, justo enfrente al otro lado de la ría, el Castillo de A Palma, ya en Mugardos. Junto a éste encontramos el Faro Baliza del Castillo de A Palma o Faro de Mugardos.

Una de pulpo. Un motivo más para cruzar la ría hacia Mugardos (en temporada alta se puede atravesar en lancha en 10 minutos) es el pulpo a la mugardesa (guisado con pimiento rojo y verde, cebolla y patata). Para relamerse se puede probar en el Restaurante Pulpería La Isla, justo en el puerto.

A la entrada de la ría y donde se construyó el Puerto Exterior de Ferrol para degradación del entorno y perplejidad del visitante, nos encontramos con el Faro de Cabo Prioriño. Siguiendo la línea de la costa hacia el norte (unos 20 km por la DP-3607) alcanzamos el Faro de Cabo Prior en Covas, no sin antes detenernos en la playa y la laguna de Doniños. Y en el municipio de Valdoviño nos espera sobre un acantilado de 50 metros de altura el Faro de Punta Frouxeira o Faro de Meirás, uno de los últimos en construirse en Galicia, lo que denota su moderna arquitectura.

La ermita de A Virxe do Porto y el faro de Meirás al fondo. Foto: Jose Luis Cernadas Iglesias (Flickr)

A sus pies se pueden ver los túneles de una antigua base militar. Desde este faro contemplamos la playa y la laguna de A Frouxeira y los acantilados de O Porto, con la ermita de A Virxe do Porto sobre un diminuto peñasco en el que rompen las olas. Con la marea baja se puede llegar hasta ella para disfrutar de la puesta de sol.

A pedir de boca. Antes de abandonar la Costa Ártabra de Ferrolterra dirección Cedeira, hay que dejarse caer por la playa de Pantín, referente mundial del oleaje más salvaje, y saciar el hambre con los impresionantes berberechos y longueiróns de Casa Caneiro, un paraíso del marisco abierto todo el año.

CEDEIRA

La siguiente parada es Cedeira. Desde la playa de La Magdalena se puede llegar en menos de una hora a pie al Faro de Punta Robaleira, en el Monte da Croa.

Hazte un hueco. El siempre abarrotado Mesón Muíño Kilowatio es un imprescindible a la hora de las raciones y las cañas. Hay que probar el marraxo, sin despreciar los calamares, el raxo, las croquetas, la zorza o los chocos. Todo riquísimo.

También desde Cedeira llegamos al Faro de Punta Candieira, a unos 10 kilómetros al norte por la CP-2203, que en su tramo final se estrecha y desciende por una sucesión de pronunciadas curvas. La misma carretera nos lleva a San Andrés de Teixido en plena Serra da Capelada donde, además del legendario santuario, es de obligada visita su abrupta costa por albergar los acantilados más altos de la Europa continental. Son los de Vixía Herbeira, con más de 600 metros de altura. El Mirador Garita de Herbeira es el mejor lugar para contemplarlos.

CARIÑO Y ORTIGUEIRA

El Faro de Cabo Ortegal es un tesoro geológico en el que se han hallado las rocas más antiguas de la Península (más de 1.160 millones de años). Frente al faro, Os Tres Aguillóns son tres peñascos afilados y alineados sobre los que bate con fuerza el bravo mar, en plena ría de Ortigueira. Cariño, Ortigueira y Espasante son tres de las poblaciones que podemos visitar de camino al siguiente punto de la ruta: los acantilados y playas de Loiba, pura naturaleza. Se extienden desde Punta da Bandexa hasta Praia do Esteiro, ya muy cerca de Estaca de Bares.

El placer de sentarse. Sobre los acantilados de Loiba, el banco más bonito del mundo —o pensadoiro, para los vecinos— aguarda impaciente a que asientes tus posaderas en él para relajarte y contemplar un paisaje que te hará entender el significado de su nombre. Este sencillo asiento de madera se ha convertido en un reclamo turístico sin igual.

ESTACA DE BARES

Finalizamos esta ruta en el Faro de Estaca de Bares en Mañón, donde el Océano Atlántico se convierte en Mar Cantábrico. Es uno de los mejores puntos de observación de aves de Europa y el lugar más septentrional de la Península.

Dormir en un faro. Para darnos el gusto de sentirnos como un farero y dormir al arrullo del mar, hay que pasar la noche en el Hotel Semáforo de Bares. Las vistas son para perderse.

Y nos despedimos con la visita a los pueblos de Bares y O Barqueiro, ya en la frontera de A Coruña con Lugo, última parada de este inolvidable viaje.

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