“Llueve sobre mojado”: las UCIs, de nuevo a punto de colapsar por la pandemia

“Llueve sobre mojado”: las UCIs, de nuevo a punto de colapsar por la pandemia

Nueve autonomías están por encima del umbral hospitalario marcado por Sanidad: “La situación es muy preocupante y se va a poner peor”.

Varios sanitarios trasladan a un paciente de coronavirus al hospital 12 de Octubre de Madrid, el 28 de octubre.OSCAR DEL POZO/AFP via Getty Images

Después de meses escuchando críticas por la falta de umbrales claros para determinar el nivel de riesgo por la pandemia en un territorio, el Ministerio de Sanidad publicó hace una semana un Plan de respuesta coordinada para el control de la transmisión de COVID-19, aprobado por el Consejo Interterritorial.

Ahora sí, el documento menciona cuatro niveles de riesgo en función de varios indicadores que se dividen en dos bloques: transmisión y presión asistencial. Una vez aclarados los síntomas, el diagnóstico es claro: España está a punto de convertirse en paciente crítico. 

De acuerdo con esta guía, una comunidad está en nivel de riesgo máximo (4) si supera los 250 casos por 100.000 habitantes a 14 días, si tiene una tasa de positividad superior al 15% y si más del 25% de sus camas de UCI están ocupadas por pacientes Covid. Si nos fijamos en este último indicador, nueve autonomías están en alerta extrema, según el último informe de Sanidad.

Asturias, Aragón, Castilla y León, Cataluña, Madrid, Navarra, La Rioja y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla —esta última en situación crítica— superan ampliamente el umbral establecido. Castilla-La Mancha, País Vasco y Andalucía se quedan a las puertas. Canarias, Cantabria y Galicia, con las tasas más bajas, rondan el 10% de camas de cuidados intensivos ocupadas por personas con Covid. La media de España ya ha superado la barrera del 25%.

  Capacidad asistencial y actividad Covid en hospitales, por comunidades autónomas.MINISTERIO DE SANIDAD

Ante este panorama, resuenan los ecos de primavera: colapso de UCIs, falta de respiradores, triaje a la hora de ingresar a pacientes. Nadie quiere volver a ello, pero los datos apuntan a que España —o al menos la mayoría de su territorio— va encaminada a repetir la historia.   

“La situación es muy preocupante y se va a poner peor, porque la progresión de contagios, de ingresos y, sobre todo, la saturación de las UCIs es bastante importante, más incluso que en la primera ola”, afirma Manuel Menduiña, especialista en Medicina Interna del Hospital Virgen de las Nieves de Granada. “Estamos intentando hacer lo humanamente posible, pero el número de ingresos que tenemos es prácticamente inasumible. La situación está ya mal y se va a poner peor”, advierte el internista.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, reconocía este lunes que “algún hospital está ya en situación crítica”, y que la ocupación hospitalaria de pacientes Covid dificulta que algunos centros hagan seguimiento rutinario de algunas patologías. 

No hay que llegar al 100% de las camas con pacientes Covid para hablar de saturación de las UCIs. Que haya un tercio de las camas ocupadas por una sola patología es ya un porcentaje elevadísimo, teniendo en cuenta que hace un año esa patología no existía, y que muchos hospitales han expandido ya al máximo sus camas de pacientes graves. A principios de octubre, Simón mostraba su preocupación porque “una sola patología, la Covid-19, ocupe casi el 10% del total de camas hospitalarias”. Tres semanas después, ese porcentaje se eleva al 14% en la media española.

Una UCI no está hecha para que entren sólo personas con Covid; ¿qué se hace con los infartos?

Para Manuel Menduiña, “lo grave no es tanto el número de hospitalizaciones, sino la ocupación de las UCIs”. En su hospital, más del 50% de camas de cuidados intensivos están ocupadas por pacientes Covid. “Esto es muy, muy grave”, insiste. “Una UCI no está hecha para que entren sólo personas con Covid; ¿qué se hace con los infartos?”, se pregunta. “En la primera ola, hubo mucha gente que no acudió al hospital por miedo al coronavirus y se quedó en su casa con un infarto hasta que no pudo más”, recuerda.

Dentro de Andalucía, la situación de Granada preocupa especialmente. La semana pasada se decretó el confinamiento perimetral de la capital y otros municipios, pero los expertos temen que no sea suficiente. 

“Personalmente, no me explico lo que ha podido ocurrir en Granada”, admite Menduiña. “Hace dos meses, en la provincia se registraban 70 positivos diarios; ahora tenemos más de 1200 cada día. Es inasumible”, constata. En su hospital, cada día se da el alta a unas 15 personas, pero también cada día ingresan muchas más: “38, 40, así sucesivamente”, dice. La ocupación va aumentando y las cuentas no salen.

Si Menduiña trabajaba habitualmente con otros dos médicos en su equipo, ahora esos dos compañeros han pasado a engrosar equipos Covid. “Cada día nos toca cambiar consultas, suspenderlas o posponerlas. En la primera ola no tuvimos esta presión”, asegura.

Se pueden poner respiradores, pero ¿quién maneja esos respiradores? Todavía no estamos diciendo ‘aquí no cabe nadie’, pero nos da miedo que la cosa escale hasta ese punto

Por lo pronto, en su hospital se habilitarán estos días “entre 20 y 25 camas más de UCI”, pero puede que no sean suficientes y, sobre todo, empieza a escasear el personal. “Ese es uno de los principales problemas”, reconoce Menduiña. “Se pueden poner respiradores, pero ¿quién maneja esos respiradores? Todavía no estamos diciendo ‘aquí no cabe nadie’, pero nos da miedo que la cosa escale hasta que no podamos más”, confiesa.

Los pacientes de UCI, además, son de larga duración. “La gente que está intubada puede estar hasta 20 días en cuidados intensivos”, explica. Y entre esa gente hay muchos rangos de edad. “Tenemos pacientes con 40 años intubados; hay personas jóvenes que se ponen muy mal, y que acaban muriendo”, advierte.

Menduiña mira a su alrededor y siente “cansancio, preocupación y miedo”. “Llueve sobre mojado”, dice.

Jesús García Ramos, portavoz del sindicato de Enfermería SATSE Madrid, coincide con él: “Si me hubieras entrevistado en marzo o en abril, estaríamos hablando de exactamente lo mismo”. “Si se hubiera hecho prevención real desde abril o mayo, no estaríamos en esta situación. En marzo nos pilló a todos desprevenidos y fallaron cosas, pero lo que vemos a partir de mayo es ineficacia e incompetencia en la gestión”, critica. “Todavía no han reforzado la atención primaria, ni la plantilla de rastreadores; se están tomando medidas grandilocuentes con mucha repercusión mediática, pero si lo que se quiere es frenar la transmisión del Covid-19, no sirven para nada”, comenta García Ramos sobre la situación de Madrid. 

Los sanitarios están exhaustos, precarizados, agotados

Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), les da la razón: “Los sanitarios están exhaustos, precarizados, agotados”. “Muchos de los políticos asumen ya implícitamente que hay que tirar para adelante, que ya aguantarán los hospitales, pero eso no puede ser. Es inviable”, afirma.

“No queremos que la gente se encuentre con que ni siquiera se pueden tratar las enfermedades oncológicas, mentales, respiratorias… Todo se está estropeando por la presión de la Covid”, alerta el epidemiólogo.

Para Javier Padilla, médico de atención primaria en Madrid, ese es el principal problema: “Los hospitales ya no tienen capacidad para atender todo lo que deberían atender”, dice.

Los hospitales ya no tienen capacidad para atender todo lo que deberían atender

“A nadie nos gusta que se coarte nuestras libertades, pero si no somos capaces entre todos de cortar esta hemorragia de hospitalizaciones, difícilmente los sanitarios podremos hacer nuestro trabajo”, advierte también Gabriel Heras, jefe de Servicio de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Intensiva en el Hospital Santa Ana de Motril y autor de En primera línea. Un testimonio desde la UCI de la crisis del coronavirus. “El personal es el que es, los huecos son los que son, y no queremos llegar a lo que ocurrió en la primera ola y que luego se discuta si hay respiradores o no para todos”, avisa

“La situación que tienen los sanitarios es tremenda; quieren dejar el trabajo, están desbordados”, comenta Hernández. “Pero, alrededor, parece que la fiesta sigue”, lamenta. 

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Marina Velasco Serrano es traductora de formación y periodista de vocación. En 2014 empezó a trabajar en 'El HuffPost' como traductora de inglés y francés en Madrid, y actualmente combina esta faceta con la elaboración de artículos, entrevistas y reportajes de sociedad, salud, feminismo y cuestiones internacionales. En 2015 obtuvo una beca de traducción en el Parlamento Europeo y en 2019 recibió el II Premio de Periodismo Ciudades Iberoamericanas de Paz por su reportaje 'Cómo un Estado quiso acabar con una población esterilizando a sus mujeres', sobre las esterilizaciones forzadas en Perú. Puedes contactar con ella escribiendo a marina.velasco@huffpost.es