Olha, 70 años, sobreviviente del último ataque ruso a Dnipro: "Estaba comiendo en mi cocina, vi un destello y algo explotó"
"Mi nieto me llamó y me preguntó cómo estaba. ¿Qué se suponía que le iba a decir...?".

El infierno de la guerra desatada por Rusia contra Ucrania continúa, ya camino de los cuatro años y medio. Lejos queda la orden de invasión dada por Vladimir Putin en lo que creía que sería una 'guerra relámpago' y un éxito asegurado en cuestión de semanas.
La realidad no pudo ser más contraria y desde el primer mes se vio que Rusia no lograría sus objetivos iniciales. Pero la guerra no ha parado y el sufrimiento del pueblo ucraniano continúa en pleno 2026. Olha, a sus 70 años, es una de las voces que ha sufrido y sobrevivido a una de las últimas oleadas indiscriminadas de Moscú.
El ataque tuvo lugar en la localidad de Dnipro, en el este del país y cerca de Zaporiyia. En esta localidad relevante por su extensión y su ubicación en torno al río Dnieper. Allí estaba Olha Melnychenko en la noche del domingo al lunes, cuando alrededor de las 4 de la madrugada escuchó las sirenas antiaéreas por los drones rusos que se adentraron en la ciudad.
El ataque le pilló desvelada. "Estaba sentada comiendo en mi cocina cuando vi un destello y algo explotó", recuerda en un testimonio transmitido a Business Insider.
Los misiles reventaron parte de su casa. La puerta principal y las ventanas se destrozaron, dejando atrapada a Olha a sus 70 años. No pudo salir de los escombros de otra forma que con la ayuda del equipo de rescatistas.
Pese al susto y al destrozo de su casa, salió ilesa, algo que no pueden decir otros vecinos. "Mi nieto me llamó y me preguntó cómo estaba. ¿Qué se suponía que le iba a decir? [...] Gracias a Dios, estoy viva", admite con lágrimas la anciana, que ahora está alojada en el apartamento de otros familiares .
El balance de la inteligencia militar de Kiev determinó que el ejército ruso bombardeó con fiereza Dnipro y las zonas cercanas en un ataque a gran escala que incluyó más de 540 misiles, balísticos y de crucero, junto a un alto número de drones. La ofensiva se extendió durante varias horas entre la noche del domingo y la madrugada del lunes.
Aún en la oscuridad, los servicios de emergencia tuvieron que ponerse manos a la obra para rescatar y comenzar a reconstruir, con la ayuda de los propios vecinos, las viviendas destrozadas y otras instalaciones básicas para la población.
