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01/09/2012 10:06 CEST | Actualizado 31/10/2012 10:12 CET

Los colegios de arquitectos y la razón de estar colegiados

El visado no es simplemente una tasa más, ya que la tasas se pagan a cambio de un servicio, y en este caso el visado no ofrece absolutamente nada a cambio. Hablamos entonces de un impuesto revolucionario.

Tras asistir a un par de eventos durante este mes de julio en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, más comunmente conocido por todos como el COAM, me han surgido varias dudas: ¿para que sirven los colegios de arquitectos en este país? y aún más, ¿para que sirven los visados de nuestros proyectos?

Para todos aquellos que no lo sepan, el visado colegial supuestamente "garantiza la identidad, la titulación y la habilitación del que suscribe el trabajo. Asimismo acredita la autentificación, el registro, la corrección formal de presentación de los documentos y que se ha contemplado la normativa aplicables. Los Colegios definen el contenido administrativo del visado de cada tipo de trabajo".

El visado no es simplemente una tasa más, ya que la tasas se pagan a cambio de un servicio, y en este caso el visado no ofrece absolutamente nada a cambio. Hablamos entonces de un impuesto revolucionario.

En este país, por desgracia, toleramos ciertos pagos dentro de una normalidad asombrosa cuando no debería ser así. Es una pena que por el modus vivendi estemos acostumbrados a "tragar" con ciertas cargas, y en muchos casos paguemos como tontos sin saber ni para qué se paga, ni hacia dónde se destina ese importe o mucho más sencillo... cuál es el motivo del mismo.

He aquí entonces mi pregunta:

¿Para qué sirve un visado? Y desgraciadamente me temo que PARA NADA.

Hace unos años, el que un proyecto estuviera visado acreditaba una revisión y aprobación del mismo por parte del COAM, garantizaba de algún modo los honorarios de los arquitectos, tenían una cierta justificación. En la actualidad, estos ni siquiera se toman la delicadeza de revisar nada, no comprueban ni verifican si lo entregado cumple con unas mínimas calidades o unas mínimas normativas.

Muchos pensaréis al leer esta columna que es necesario pertenecer al COAM cuando se está en activo como arquitecto en Madrid o al COA de cualquier ciudad, como acreditación de nuestro título, pero entonces pienso: ¿No es suficiente acreditación la que nos da el Ministerio con nuestro título de Licenciados? Creo que eso ya es suficiente aval.

En el caso en que se diera que alguien firmara un proyecto sin ser arquitecto, no sería necesario el COAM, sino el código penal con el Art.403 acerca del "intrusismo".

Algunos Ayuntamientos afortunamadente, están abriendo los ojos frente a esta situación y para obtener la licencia del proyecto, no hace falta que este esté visado.

En líneas anteriores, me preguntaba ¿hacia donde se destina ese importe? Gracias a nuestros proyectos que necesitan ser visados, ellos mantienenen su sede palaciega sobredimensionada como la de Madrid, a una numerosísima plantilla que parece no ser de nuestro mismo sector, una plantilla que poco o nada hace por y para los arquitectos.

Aquellos que vivien de los colegios, casi en régimen de funcionarios, deberían empezar a pensar sinceramente en dar una cobertura muy diferente a la que se está dando, ofrecer un apoyo legal, una defensa de nuestros intereses, y un apoyo a los más desfavorecidos.

En fin, dar unas respuestas claras a la función de los arquitectos, para que un arquitecto como yo deje de preguntarse: ¿Para que sirve lo que pago por cada proyecto?

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