Los científicos no dan crédito: los pájaros urbanos ponen colillas de cigarrillo en sus nidos porque la nicotina mata pulgas, garrapatas y moscas que atacan a sus crías
La clave está en las toxinas del tabaco.
Desde hace algún tiempo, los científicos vienen observando una extraña actitud en algunas especies de aves: llevan colillas de cigarrillo a sus nidos. Y parece tener una explicación (no es porque les guste fumar).
En concreto, se ha detectado ese comportamiento tan sorprendente en los pinzones de Darwin en las islas Galápagos, en los pinzones domésticos en México y en los zorzales cantores en Nueva Zelanda.
Un estudio publicado recientemente en la revista científica Animal Behaviour ha probado que, al menos en el caso de los pinzones de México, con ese hábito buscan proteger el nido.
Según han descubierto los científicos de la Universidad de Lodz (Polonia) que han llevado a cabo la investigación, el uso de las colillas por parte de las aves se debe a que las toxinas del tabaco podrían mantener a raya a los parásitos que afectan a los nidos.
En concreto, tal y como recoge The New York Times, los cigarrillos cuentan con unos 4.000 compuestos químicos, entre ellos nicotina, arsénico, hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales pesados. Esas sustancias podrían ahuyentar a las plagas que dañan a las aves y a sus crías, como las pulgas, las garrapatas o las moscas azules.
Un experimento con tres tipos de cajas nido
Los investigadores estudiaron a 99 aves nacidas en tres tipos de cajas nido (estériles, sin tratar y con colillas) y compararon su estado de salud diferenciando si estaban en un nido con colillas o sin ellas.
Cuando pasaron 13 días desde la eclosión, los científicos realizaron unos análisis de sangre a los polluelos. Los mismos indicaron que las aves tanto de los nidos estériles como de los que contenían colillas estaban más sanas que las de los nidos sin tratar.
Una vez que los polluelos emplumaron, los investigadores analizaron las poblaciones de parásitos presentes en los nidos. Y el resultado fue que los parásitos eran más numerosos en los nidos naturales sin tratar y casi inexistentes en los nidos con materiales esterilizados.
En el caso concreto de los nidos con cigarrillos, los parásitos eran ligeramente menos numerosos que en los nidos sin tratar especialmente en lo que se refiere a las moscas azules y a las pulgas.