La muerte del presidente en accidente de helicóptero no va a suponer una crisis de Gobierno, porque el poder real lo sigue teniendo Jamenei. El debate por la sucesión del líder supremo sí se dispara, porque el fallecido era el favorito.
El antisionismo es un despojo antiguo, y conviene vigilar que no tenga reminiscencias; el antiislamismo y la arabofobia están en cambio muy presentes en nuestro ámbito cultural, elitista y xenófobo.
Abu Hafs al Hashimi al Qurashi es que quinto "califa" de los yihadistas, desde el pasado agosto. Nadie sabe su nombre real, su nacionalidad o su biografía. Sólo dice su gente que es un "veterano". Está intentando que el grupo vuelva por sus fueros.
El ISIS no es lo que era: no tiene liderazgo claro, no manda en Siria e Irak como solía, no tiene dinero ni armas ni apoyo popular, pero se detecta un repunte de ataques. Lo del viernes en Moscú es un golpe de efecto.
Las promesas de los islamistas sobre una reapertura de aulas a las estudiantes siguen sin cumplirse. De nuevo, eran un espejismo, un intento de lavar su imagen.
Entre mitos y tradiciones cruzadas, ramas que se tocan o diferencias de calado, el planeta sueña y se esperanza de múltiples maneras. No faltan nunca la luz y la paz.
El Movimiento de Resistencia Islámica ha golpeado como nunca a Israel, pero ahora afronta las consecuencias (y, con él, los gazatíes). Estos son sus orígenes, su ideario, sus actos y sus aliados.
No, desde luego que no hay cientos o miles de suecos prendiendo fuego a las escrituras sagradas. Son casos aislados, de una sola persona en realidad, pero que están causando un enorme revuelo en el mundo árabe.
Dos incidentes, en enero y en junio, han caldeado los ánimos en todo Medio Oriente, complicando incluso el acceso de Estocolmo a la OTAN por el veto de Turquía.
El voto nacionalista, islamista y del extranjero tienen la clave de por qué la alianza opositora de seis partidos no ha podido imponerse en primera vuelta.
El ataque de Algeciras, que la Fiscalía de la AN estudia como posible terrorismo islamista, devuelve al primer plano un riesgo que Interior cataloga como "alto".