Una dieta basada en alimentos poco saludables es la forma más barata de saciarse, y muchas familias no tienen ni el dinero ni el tiempo para acceder a alimentos saludables.
Hasta ahora, los estudios corroboraron que la depresión y la obesidad iban de la mano, aunque un estudio reciente ha demostrado que hay que valorar esta relación en cada rango de edad.
La gente celebra mi pérdida de peso como una señal de que 'por fin' estoy recuperando el control de mi cuerpo y volviendo a ser sana, cuando la realidad es totalmente opuesta.
La amenaza de no tener un plato de comida asegurado alcanza ya al 26,4% de la población mundial, según un informe difundido hoy por cinco agencias de la ONU