Alquilan un apartamento de Airbnb y ven una nota: "Úsela sólo para dormir, ninguna otra actividad"
La advertencia estaba encima de la cama, lo que creó gran incertidumbre a la pareja de inquilinos sobre las limitaciones que se les estaban imponiendo.

Alquilar un apartamento y, nada más entrar en él, encontrarse con una nota del casero con la advertencia de que sólo deben usarlo para dormir, corta cualquier buen rollo festivo. Es lo que le pasó a una pareja que encontró una misiva sobre la cama de su alojamiento de Airbnb, lo que despertó gran confusión y una sensación de no saber qué hacer, según ha publicado Your Tango.
El incidente, aunque parece una simple anécdota refleja un fenómeno más complejo relacionado con las limitaciones que el propietario de una vivienda pueda hacer cuando la ha alquilado a unos particulares. El hecho de coartar su privacidad, lo que puedan hacer en ese lugar no encaja con la libertad de tener un espacio vacacional por el que se ha pagado y, siempre que se cumplan unas normas de respeto con la comunidad, limitar el uso privado de ese espacio acaba creando desconfianza hacia ese tipo de alquileres. Que es lo que está pasando.
Dicho de otro modo, cuando un cliente que paga, si se siente tratado como un niño y no como un adulto, elegirá un hotel la próxima vez. Además, en el caso expuesto no se trataba de instrucciones de limpieza ni relacionadas con las entradas o salidas, sino de un mensaje pegado en la cabecera de la cama que limitaba la privacidad de los huéspedes de una forma sorprendente. Según una foto publicada en Reddit por estos huéspedes de Airbnb, el casero había adjuntado una nota a la cama que decía: "Úsela sólo para dormir, ninguna otra actividad".
Para muchos, la idea de que un cliente que paga recibiera instrucciones sobre el uso que podía darle a la cama parecía, como mínimo, incómoda. La nota no estaba escondida en la carpeta de instrucciones, sino justo en la cama, en un lugar donde era imposible no notarla. Según Your Tango, los comentarios sobre esta noticia combinaban humor, confusión e irritación. Los comentaristas comenzaron a preguntarse qué había llevado al anfitrión de Airbnb a dejar la nota. Algunos especularon que huéspedes anteriores habían dañado la cama, mientras que otros sospecharon que los muebles no eran muy resistentes ni de buena calidad.
Sin embargo, los comentarios tenían algo en común: incluso si había habido problemas previos, el mensaje restrictivo dirigido a los viajeros adultos parecía exagerado y ofensivo.De hecho, el artículo de Your Tango vincula el incidente con un fenómeno más amplio: cada vez más viajeros evitan los alojamientos de Airbnb. Según un estudio de 2021, de más de 125.000 quejas sobre Airbnb, el 72 % se relacionaba con un mal servicio al cliente y el 22 % con estafas.
El estudio, realizado por el analista Asher Fergusson en colaboración con John Jay College of Criminal Justice y la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, descubrió que en el centro de los problemas se encuentra la falta de confianza entre los huéspedes, los anfitriones y la plataforma misma. Airbnb fue en su día una alternativa a los hoteles por su libertad y ambiente relajado. Ahora, muchos sienten que la experiencia se parece más a seguir reglas que a unas vacaciones.
Y es que lo que quieren muchos viajeros a la hora de reservar unas vacaciones relajantes o entretenidos con tu cónyuge o con amigos es encontrarse una nota esperándoles en el dormitorio diciéndote lo que puedes y no puedes hacer a puertas cerradas.
