El hallazgo cuestiona la idea de que las sociedades cooperativas deban depender de sistemas de sucesión ordenados y basados en reglas para poder vivir en armonía.
La escultura ha aparecido entre la plaza de Trafalgar y el palacio de Buckingham. Retrata a un político que lleva una bandera y que está a punto de caerse del pedestal.
El ladrón actuó de forma oportunista en un pub del centro de Londres y acabó llevándose un exclusivo huevo Fabergé con diamantes y esmeraldas que sigue desaparecido.