Un multimillonario ruso pide jornadas de 12 horas seis días a la semana mientras la economía de Rusia crece solo un 1%: "Esta crisis es más profunda que una caída de tipos de interés"
"En los momentos difíciles, sabemos cómo recomponernos y trabajar más", sentencia.

La economía rusa no remonta, y Oleg Deripaska propone que los rusos debería trabajar jornadas de 12 horas, seis días a la semana. El multimillonario ruso afirma, en declaraciones recogidas por el diario Businees Insider que vivimos en "una realidad global cambiada", marcada por una desaceleración económica "más que una recesión impulsada por política monetaria".
"Esta crisis es más profunda", explica, a su parecer, el empresario ruso en una publicación en su cuenta de Telegram, consultada por el medio de comunicación. "Está causada por una transformación difícil: de las oportunidades globales que antes teníamos a las regionales, con todo tipo de restricciones", agregaba. Asimismo, comentó que Rusia debería aprovechar lo que describió como su único recurso real: una "característica nacional": "En los momentos difíciles, sabemos cómo recomponernos y trabajar más".
Jornadas laborales más largas
Deripaska sugiere, bajo su punto de vista, que las jornadas laborales más largas podrían ayudar a que la economía se adapte más rápidamente a las condiciones globales cambiantes. "Cuanto antes cambiemos a este nuevo horario, de ocho de la mañana a ocho de la tarde, incluidos los sábados, más rápido completaremos esta transformación", escribió.
Tal y como reza el diario estadounidense, la economía rusa navega por un panorama cambiante marcado por las tensiones geopolíticas y los cambios en los flujos comerciales. De hecho, Rusia, se ha beneficiado de un aumento de precios, con los mercados del crudo sacudidos por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y las interrupciones en las rutas clave de suministro. En esta línea, a causa del conflicto en Irán y el consiguiente cierre del Estrecho de Ormuz, han remodelado los flujos comerciales mientras los países buscan suministros.
Los ingresos del petróleo y el gas han representado históricamente más de un tercio del presupuesto federal ruso, que ha estado bajo presión por las sanciones severas en los últimos años. Las estimaciones oficiales mostraron que la economía rusa creció un 1% en 2025, una fuerte caída respecto al 4,3% de crecimiento en 2024.
