Una mujer hace una barbacoa y la bolsa de carbón venía con sorpresa: "Los vecinos oyeron mis gritos y vinieron a ver qué pasaba"
Era un plan tranquilo que acabó en sobresalto.
En verano, hacer una barbacoa es uno de esos planes que casi nunca fallan. Reunirse con amigos o familia, preparar las brasas con calma, organizar la mesa y elegir entre carne, pescado o verduras es parte de un ritual donde lo importante no es el sabor de la comida, sino todo lo que rodea al momento: la conversación, las risas y la compañía.
Sin embargo, para Heini Ryhänen, vecina de la ciudad finlandesa de Vaasa, ese plan tan cotidiano acabó convirtiéndose en una experiencia difícil de olvidar cuando, al preparar las brasas, una bolsa de carbón vegetal escondía una sorpresa completamente inesperada e inquietante.
Se trataba de un lagarto africano o agama que cayó directamente sobre la parrilla. El susto fue tal que sus gritos alertaron a todo el vecindario. “Los vecinos oyeron mis gritos y vinieron a ver qué pasaba”, recuerda aún impresionada según recoge el medio MTV News.
Desde África
El episodio ocurrió en agosto de 2023, aunque Ryhänen asegura que lo tiene grabado en la memoria “como si hubiera sido ayer”. La bolsa de carbón había sido comprada a principios del verano en un supermercado Lidl de Melaniemi, en Vaasa. Según el etiquetado, el país de origen del carbón era Namibia, situada en el suroeste de África.
Durante semanas, Ryhänen utilizó el carbón con normalidad en sus barbacoas veraniegas, encendiendo la parrilla y disfrutando de reuniones al aire libre sin percibir nada fuera de lo común. Sin embargo, al llegar al final de la bolsa ocurrió lo impensable.
El momento del hallazgo
“Cuando vertí las últimas brasas de la bolsa en la parrilla, el lagarto cayó encima”, relata. El impacto visual fue tan inesperado que reaccionó instintivamente gritando. “Tengo que decir que grité”, admite. Con un palo, intentó comprobar si el animal seguía con vida, temiendo que pudiera moverse de repente.
Pronto comprobó que el lagarto estaba muerto. Aun así, el shock no desapareció. Fue a buscar unos guantes y, con cuidado, trasladó al animal hasta las piedras del jardín, en la terraza, intentando asimilar lo que acababa de suceder.
¿Cómo llegó hasta allí?
Tras el susto inicial, Ryhänen comenzó a investigar qué tipo de animal era el inesperado “invitado” de su barbacoa. Después de consultar información y comparar imágenes, llegó a la conclusión de que se trataba de una iguana africana, también conocida como agama.
Esta especie es común en sabanas, zonas rocosas y entornos cercanos a asentamientos humanos en África. La hipótesis más probable es que el animal se refugiara entre la madera destinada a convertirse en carbón vegetal y quedara atrapado durante el proceso de producción o transporte.