El Vaticano ocultó durante décadas en archivos secretos numerosos casos de pederastia
Una investigación revela documentos inéditos que demostrarían que la Iglesia ha encubierto abusos en su seno desde hace 90 años.

El Vaticano ocultó durante décadas numerosos casos de pederastia en archivos secretos a los que sólo unas pocas personas podían acceder. Este es el principal titular que deja una investigación periodística publicada este jueves y llevada a cabo de forma conjunta por cuatro cabeceras: EL PAÍS en España, The Boston Globe de Estados Unidos, Observador de Portugal y Casa Macondo de Colombia.
Dicho reportaje seañala que en ese fondo documental hay documentos que datan incluso de los años 30 en Alemania. "Las historias que cuentan estos papeles rastreados en varios países son de ocultación, lentitud y negligencia. (...) Por ejemplo, desvelan cómo se ocultó en Portugal el caso de un fraile denunciado en 1972 y que en los años noventa aún seguía activo. Lo mismo ocurre en otros más recientes, ya bajo Benedicto XVI. En Colombia, un obispo y el Vaticano encubrieron un caso conocido en 2004 hasta que el cura fue arrestado en 2010. En Italia, otro caso fue ocultado durante décadas hasta 2010. También hay casos flagrantes en dos diócesis de EE UU, Oakland y Springfield, y en Australia. Son solo la punta de un iceberg de documentos que siguen ocultos en los archivos del Vaticano", señala el reportaje.
Es decir, la jerarquía eclesiástica siempre tuvo más información sobre los abusos de lo que hasta ahora había admitido, puesto que el Vaticano ha mantenido que hasta Roma apenas llegaron casos hasta el año 2001. Fue el año en que, ante la magnitud del escándalo, nuevas normas vaticanas obligaron a las diócesis de todo el mundo a remitirlos. Pero esta investigación muestra que algunos sí llegaban, "ocultos bajo asuntos que hablaban de otra cosa, como dispensas y prohibiciones de confesión".
Este silencio y deseo de ocultación afecta incluso a pontífices como Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), que ya conocía un caso en 1986 cuando era prefecto la Doctrina de la Fe. El cura en cuestión siguió en parroquias y agredió a 23 menores, hasta que el caso salió a la luz en 2010.
Benedicto XVI se retiró en 2013 y su sucesor, Francisco, impulsó normas más severas. Sin embargo, muchas diócesis siguen ocultando sus casos y las denuncias que llegan a menudo se empantanan.
Los archivos vaticanos del dicasterio de Doctrina de la Fe y el antiguo Santo Oficio siguen a día de hoy cerrados a los investigadores y accesible a muy pocas personas. “Entrar ahí es imposible”, confirma a las cabeceras que han participado en el reportaje un sacerdote canonista. La pelota está ahora en el tejado del actual pontífice, León XIV, quien ha mostrado siempre una especial sensibilidad con las víctimas de la pederastia. Abrir estos archivos sería un gesto decisivo para mostrar su voluntad de que se conozca toda la verdad sobre el escándalo que sólo en España podría haber afectado a unas 44.000 personas, según un Informe sobre abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia que presentó el Defensor del Pueblo en el año 2023.
De momento, León XIV no parece estar muy predispuesto. Según el reportaje, el medio Correctiv envió al actual Papa una serie de preguntas sobre pederastia junto a los documentos hallados. Según el relato, el pontífice las remitió a la Comisión Pontificia de Protección de Menores, quien las envió a su vez al Dicasterio de Comunicación, que no contestó. El pasado 27 de enero, las preguntas le fueron entregadas de nuevo al Papa, esta vez en persona, cuando salía de Castel Gandolfo. Aún no ha respondido.
La investigación completa la puedes leer en El País.
