POLÍTICA

¿Por qué León de la Riva vence siempre (y pese a todo) en Valladolid?

26/04/2015 19:45 CEST | Actualizado 26/04/2015 19:45 CEST
EFE

En Valladolid hay tres clases de personas: las que adoran al alcalde, el polémico Francisco Javier León de la Riva, las que no le tragan y las que, sin ser santo de su devoción, le votan cada cuatro años, aunque jamás admitirían en público que le apoyan. Puede que estos últimos sean los más numerosos y la base del éxito del dirigente ‘popular’ en la ciudad. Lleva veinte años con el bastón de mando y el PP ha vuelto a apostar por él para las próximas municipales.

Al partido no le han importado las polémicas que protagoniza periódicamente por lo que él llama sus “excesos verbales”, con los que se ha ganado a pulso calificativos como “machista”, “misógino” o “facha”. Hace pocas semanas levantó alguna ampolla en Génova al decir que no iba a la reunión de la Junta Directiva Nacional porque no está "para ir de palmero".

Tampoco le ha pasado factura su edad -va camino de los 70- ni los escándalos urbanísticos que le han salpicado en los últimos años. Esos que le harán sentarse en el banquillo este lunes acusado de desobedecer una decisión judicial para demoler obras ilegales en su ático en el centro de Valladolid. De ser condenado, quedaría fuera de la carrera electoral.

“Lo que se dice es que le han nombrado porque no encuentran a un candidato que les asegure ganar como él”, afirman periodistas que cubren la información local de la ciudad. En esos círculos se rumorea que Javier León, si finalmente puede presentarse, rozará los 15 concejales que otorgan la mayoría absoluta en el Ayuntamiento. Ahora el PP tiene 17, por los nueve del PSOE y los tres de Izquierda Unida. La de 2011 fue, de hecho, la victoria más amplia del alcalde, que hasta entonces siempre había logrado justo los 15 concejales necesarios para gobernar en solitario.

Javier León, rebautizado como 'Don Leone'-en referencia a Vito Corleone, protagonista de El Padrino- por algunos de sus detractores, recorre todos los días la corta distancia que separa su vivienda, en la céntrica Plaza de Zorrilla, del Ayuntamiento, un edificio señorial en la Plaza Mayor que por las noches luce su imponente iluminación, de diferente color dependiendo de la época del año. El edificio forma parte de la ruta ‘Ríos de Luz’, que ilumina de colores los principales monumentos de la ciudad y que ha ganado premios internacionales. Allí, en la Plaza Mayor, León de la Riva presentó recientemente seis nuevos vehículos de la flota de limpieza de la ciudad.

LA AUREOLA DE “ALCALDE EFICAZ”

Iluminación y limpieza son dos ejemplos en los que el alcalde de Valladolid basa un éxito que pocos entienden fuera -algunos tampoco dentro- de la ciudad, acostumbrados a escuchar cada poco sus declaraciones machistas en los medios. “Aquí se ha ganado una aureola de alcalde eficaz con el buen funcionamiento de algunos servicios como los autobuses, la limpieza, la iluminación…”, explica Celso Almuiña, presidente del Ateneo de la ciudad, quien admite que “por desgracia” la “mayoría de la población no tiene una formación crítica” ni siguen los medios de comunicación: “En ese contexto, decide más la eficacia de algunos servicios que cualquier otra cosa”.

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Las polémicas de León de la Riva

Virginia Martín, profesora de Periodismo de la Universidad de Valladolid y experta en Comunicación Política, cree que la clave está en la “política de visibilidad que De la Riva ha sabido dar a su gestión” y que se encarga de airear en los espacios mediáticos locales en los que participa a través de chats en los periódicos o programas de radio y televisión: “Los vallisoletanos reciben del dirigente municipal una imagen que les transmite lo que, para el asesor político Karl Rove, es la esencia de un líder: fuerza, confianza y cercanía”.

Los periodistas locales también subrayan que De la Riva tiene el Ayuntamiento bastante saneado económicamente. “Pero, ¿tiene sentido que tenga superávit y que haya recortes en servicios sociales, que haya desahucios cada día o que haya gente en la calle?”, se preguntan. Y es que Javier León suele contar con grandes apoyos en el centro y en los barrios denominados ‘acomodados’, pero recibe feroces críticas en las zonas obreras, donde las asociaciones vecinales se quejan de abandono.

Víctor G. Núñez es uno de los vallisoletanos que apoyan abiertamente a De la Riva. Argumenta que Valladolid no tiene nada que ver con lo que era hace 15 años. Dice que hay seguridad en las calles, que la limpieza y los transportes funcionan bien, que se han hecho las aceras más amplias y creado parkings, que ahora se puede pasear por las orillas del Pisuerga, que la ciudad está muy animada para las personas mayores.

Los detractores del alcalde creen, en cambio, que la ciudad se ha transformado como también lo han hecho otras, que el alcalde sólo gobierna para los de su ideología, que despilfarra el dinero con proyectos polémicos, como instalar un ascensor en la torre de la catedral o crear la guardia montada, y denuncian que la ciudad se muere lentamente debido a la sangría de jóvenes que se marchan por falta de oportunidades.

UNA CIUDAD ENVEJECIDA

Óscar Puente, candidato del PSOE a la alcaldía de Valladolid, subraya a El Huffington Post que ese es precisamente otro de los pilares del éxito electoral de Javier León, aunque es también uno de los grandes fracasos de su gestión: cada vez hay menos juventud y eso ha provocado “un giro social más envejecido y, como consecuencia, más conservador”. Los datos del padrón dan la razón a Puente: sobre unos 300.000 habitantes, en 2004 había en Valladolid 94.672 personas entre los 15 y los 34 años. Una década después, la cifra ha bajado a 58.983.

Pese a la fama de ‘Fachadolid’, Puente recuerda que durante 16 años hubo un alcalde socialista en la ciudad, aunque admite que ahora ya no tiene muy clara la composición ideológica de Valladolid. Manuel Saravia, candidato a la alcaldía por 'Valladolid toma la palabra' -plataforma compuesta por IU, Equo y movimientos sociales- subraya que De la Riva aglutina los apoyos de la parte de la ciudad situada ideológicamente más a la derecha, que es “un sector importante de la población”.

Virginia Martín, de la Universidad de Valladolid, subraya que De la Riva ha sido, además, muy hábil al gestionar las polémicas que han provocado sus comentarios machistas haciendo ver a la ciudadanía que es sólo un reflejo de su “carácter espontáneo y natural”. Algunos periodistas locales, que definen a De la Riva como un hombre “entre populista y tirano”, afirman que la táctica ha dado resultado porque en la ciudad no existe la percepción de que el alcalde sea machista: “Él presume de que el primer teniente de alcalde siempre ha sido mujer y que tiene la primera jefa de Policía de España. Va por la calle y nadie le increpa, no tiene castigo social”.

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Los ascensores y León de la Riva

DE LA RIVA, VISTO COMO “LA ÚNICA OPCIÓN”

Esos mismos reporteros, que prefieren no dar su nombre, subrayan que De la Riva se beneficia de la situación de la izquierda en Valladolid, dividida ahora en tres partidos: PSOE, 'Valladolid toma la palabra' y Sí se puede, la plataforma de Podemos y Ganemos. “Una frase típica de Valladolid es: ‘Este tío me cae fatal, no lo aguanto, pero no lo hace mal y la ciudad está bien’. Esa frase justifica que votantes de izquierda le voten repetidamente”, aseguran.

Añaden que el candidato del PSOE, que ya perdió frente a De la Riva en las últimas elecciones, “no tiene tirón” y que el de IU, “aunque podría convencer”, va ya hacia una “izquierda radical” que en Valladolid lo tiene difícil. “Siempre hay muchas excusas de mucha gente para no votar a otros y siguen viendo a De la Riva como la única opción”.

Además, subrayan que a las movilizaciones en Valladolid “siempre acude la misma gente, sea el tema que sea” y, por eso, no creen que las polémicas en las que está envuelto el alcalde vayan a tener un coste electoral. Y eso que no son pocas, al margen del caso de su ático: buena parte de su excúpula de urbanismo está pendiente de juicio por manipular supuestamente el PGOU, se investigan las adjudicaciones irregulares a empresas del exjefe de mantenimiento del Ayuntamiento y la expropiación forzosa de unos terrenos obligarán a pagar a las arcas municipales 20 millones de euros por no haber actuado con diligencia. El Huffington Post ha intentado, sin éxito, recabar la opinión del PP de Valladolid sobre esos asuntos.

Saravia, de 'Valladolid toma la palabra', subraya que todo eso pone de manifiesto que la fama de buen gestor Javier León se cae por los suelos y evidencia graves errores: “Cuando se tiene que hacer gala de una buena gestión, que es cuando hay menos recursos, se ha visto al rey desnudo”.

Puente, el candidato del PSOE, califica de “nefasta” la última legislatura y asegura que todas las encuestas que manejan reflejan que el PP perderá claramente la mayoría absoluta. De paso, se pone en el escaparate: “Soy joven -tiene 46 años-, vivo de mi trabajo como abogado, llevo siete años de concejal, me conozco la ciudad. Si eso les parece menos que un señor que se va a sentar en el banquillo, que tiene 70 años, que cada vez que habla sube el pan… Pues chico, no sé qué parámetros mide la gente”.

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