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31/10/2013 12:03 CET | Actualizado 31/10/2013 12:03 CET

Así caminaba el mayor de los dinosaurios (VIDEO)

Hace unos 94 millones de años caminaba por lo que hoy es la Patagonia, el mayor de los dinosaurios del que hay mayores evidencias, el Argentinosaurus huinculensis. Por sus restos, se estima que medía unos 40 metros y podía pesar más de 80 toneladas. Un equipo de científicos, entre los que está su descubridor, ha recreado ahora cómo caminaba este gigante.

Con el concurso de un láser a la altura de este saurópodo titanosauriano, investigadores británicos de la Universidad de Manchester y paleontólogos argentinos escanearon la reconstrucción del Argentinosaurus que hay en Museo Municipal Carmen Funes en Plaza Huincul (Argentina), muy cerca de donde se encontraron sus restos en 1989.

Pero lo difícil vino cuando tuvieron que simular mediante potentes computadoras con la capacidad de cálculo de unos 30.000 ordenadores cómo recubrir su gigantesca osamenta. Y es que la clave para determinar el rendimiento del aparato locomotor de cualquier ser vivo es su masa corporal. Todos los animales actuales presentan las mismas dos reglas: la energía de sus músculos es proporcional a su masa muscular y la fuerza de esos músculos también depende del área que ocupan.

Los investigadores usaron esta reconstrucción del Argentinosaurus huinculensis para modelar sus movimientos

El problema es que un dinosaurio como éste se sale de la escala. En antropología, los movimientos de los homínidos que nos precedieron se han podido simular gracias a las comparaciones con los humanos actuales y los grandes simios. Pero aquí, ni siquiera el elefante africano sirve para adivinar los andares del Argentinosaurus. Sin embargo, los científicos consiguieron modelar todo el animal, en especial su masa muscular, sus huesos y articulaciones.

Lo primero que han confirmado es que este dinosaurio pesaba más de 80 toneladas. Eso le le otorga el título del más pesado de los que se conservan. Aunque hay quienes apuntan que el Amphicoelias fragillimus era aún más enorme, midiendo 60 metros y pesando 135 toneladas, sus escasos restos se perdieron en el siglo XIX y sólo se conservan dibujos de lo que pudo ser.

Una vez reconstruido el Argentinosaurus, los investigadores comprobaron que, teniendo en cuenta su masa corporal y lo que se conoce de la física y biología animal, el dinosaurio podía desplazar todo su peso a una velocidad de dos metros por segundo, es decir siete kilómetros a la hora.

LENTO, PERO NO SUPERLENTO

“Dos metros por segundo es una velocidad razonable, aunque es algo menos de lo que se podría esperar para un animal de su tamaño”, explica el biólogo de la Universidad de Manchester, Bill Sellers. Su trabajo desmonta algunos estudios previos que mantenían que el tamaño del Argentinosaurus había sido inflado y que, con la masa que se le suponía, no habría podido caminar. “Era lento, pero no superlento”, añade el también principal autor del estudio, publicado en Plos ONE.

El Argentinosaurus era herbívoro pero, como ocurre con los grandes elefantes africanos, su tamaño y no la velocidad de huida era su mejor protección contra los posibles depredadores. “Sin embargo, sus crías debían de ser muy pequeñas ya que existe un límite máximo en el tamaño de los huevos (como el de un balón de fútbol) y ella sí tendrían que ser vulnerables. Puede que fueran algo más rápidas pero probablemente muchas de ellas acabarían siendo devoradas, como le ocurre hoy a las modernas tortugas”, explica Sellers.

La viabilidad física del modelo creado por estos biólogos les va permitir averiguar también como se movían otros dinosaurios que ya tienen previsto modelar como el Triceratops el Brachiosaurus o el T. rex. Quizá así sus movimientos sean mas realistas en futuros episodios de Caminando entre dinosaurios.

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