TENDENCIAS
21/10/2015 08:44 CEST | Actualizado 21/10/2015 08:44 CEST

La vuelta al mundo en una taza de café

GTRESONLINE

Todos lo necesitamos al menos una vez al día. Hablamos del café, esa bebida que por la mañana nos pone en marcha y que por la tarde nos ayuda a no sucumbir al sopor que produce una comida rica. (¡Qué duras son las vueltas al trabajo después del almuerzo!).

Muchos lo preparan en la clásica cafetera italiana y cada vez más gente lo prefiere en una eléctrica, pero en lo que coincidimos todos es que compramos su variedad arábiga o robusta (las dos que se comercializan para el consumo humano). Te invitamos a dar un viaje alrededor del mundo según cómo se sirva el café: del cortado al capuccino.

CAFÉ CON LECHE (AUSTRIA)

Según algunas interpretaciones históricas, parece que el café con leche se inventó en Austria en el siglo XVII. El visir turco Kara Mustapha y su ejército fueron expulsados del país y con su abandono también dejaron atrás varios sacos del preciado grano. El cargamento cayó en manos de un ciudadano de origen polaco, que abrió una casa de comidas. Allí empezó a comercializarlo sin mucho éxito. Como era amargo, le añadió leche. La cantidad fue creciendo con el paso de los años hasta evolucionar al cafe au lait (Francia) y el latte (Italia).

CAFÉ CORTADO (CUBA)

Un buen expreso con un poquito de leche para quitar el amargor del café. Esa es la esencia de un cortado perfecto. ¿Hay algo más castizo que un cortado en vaso de carajillo? Aunque nos parezca que su origen es indudablemente español, es popular en todo el mundo. En Cuba y en Puerto Rico se conoce como cortadito, y en Italia, recibe el nombre de macchiato.

CAFÉ FRAPPÉ (GRECIA)

Una de las cosas que más llama la atención al viajar por Grecia es la ausencia total de cualquier franquicia norteamericana de café. Sí, esa en la que todos estamos pensando. ¿La razón? En el país heleno hay mucha tradición cafetera y allí se inventó el frappé. Es decir, un café largo (con o sin leche) mezclado con hielo picado. El griego es el mejor del mundo: damos fe.

La primera vez que se preparó fue en la Feria Internacional del Comercio de Tesalónica de 1957. El representante de la compañía Nestlé, Yannis Dritsas, estaba haciendo una exhibición de una nueva bebida para niños que se mezclaba en una coctelera. Al terminar, un empleado quiso tomarse su café de todos los días pero en la feria no había agua caliente. Así que mezcló el café con agua fría y lo agitó. El resultado le gustó tanto que así nació una nueva manera de servir el café.

CAPUCCINO (ITALIA)

Esta variedad es una invención 100% italiana. A ellos les debemos la deliciosa mezcla espumosa de expreso y leche al vapor (que llega a hacer espuma). También cuenta la leyenda que el capuccino lleva este nombre en honor a los monjes capuchinos, cuyos hábitos son de color marrón y blanco. Es tan popular que ha llegado a tener su propia Universidad en Italia, donde se organizan concursos para ver quién es capaz de hacer el mejor del mundo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: