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18/03/2018 16:04 CET | Actualizado 19/03/2018 07:37 CET

La odisea de buscar piso de alquiler: ¿por qué han subido tanto los precios?

En los últimos cuatro años, los alquileres en España se han incrementado de media un 18%, según datos de Fotocasa.

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"Era una esclava de las alertas de Idealista". Puede parecer una afirmación muy rotunda pero muchos de quienes estén inmersos en la búsqueda de un piso de alquiler se verán reconocidos en ella. Quien la pronuncia es Irma Frigenti, que hoy disfruta de su nuevo piso en Madrid; su Ítaca particular "sin ascensor" después de la odisea de haber llegado a visitar 50 casas. "He visto buhardillas en las que no cabía una cama", relata, y su frase recuerda al "He visto cosas que vosotros no creeríais" de Blade Runner.

Su anterior casera le avisó en julio de que se tenía que marchar. En octubre seguía sin encontrar casa y, tras un pequeño parón por unas vacaciones, volvió decidida a encontrar un techo. "Estuve un mes de búsqueda intensiva", recuerda. Más allá de vivir pendiente de las alertas y dedicar tardes enteras a visitar casas, su estrategia consistió en adelantarse a la competencia y telefonear desde primera hora de la mañana a los anunciantes: "Si no llamabas inmediatamente, los pisos estaban ya alquilados".

Entre tanto, vivió situaciones de todo tipo, desde quedar para ir a ver un piso y encontrarse una cola de personas "con las nóminas preparadas y las fianzas listas" para cerrar el trato en el momento o con propietarios que apuntaban a los posibles inquilinos para "hacer un poco de casting". "¿Esto qué es, OT?", se pregunta con ironía.

Según su experiencia, las personas con las que se encontraba al ir a ver los pisos eran de su mismo perfil: "Gente entre 30 y 40 años con trabajo y más o menos estable" cuyo problema ya no es sólo poder afrontar la mensualidad, sino los requisitos de entrada a los pisos. "Por uno sin amueblar me pedían dos meses de fianza. ¡Pero si no tenía nada dentro!", exclama. En otra casa le exigían un aval de seis meses, pese a que tiene un contrato indefinido.

Marta B. Alcalá ha pasado por una experiencia similar, también en la capital. "En un año ha habido una subida bastante considerable", asegura en referencia a los precios. En los últimos doce meses ha cambiado dos veces de piso. "En muchos casos lo enseñaban un día, sin hora, y al llegar estaba ya alquilado. Se hacía obligatorio preguntar antes de ir '¿Sigue disponible?", afirma. "En uno se formó una fila en la calle. Hubo gente que se fue por la decepción de estar una hora o más esperando".

"Para un piso entero te piden nómina, dos meses de fianza, contrato, avales... casi como una hipoteca", se lamenta. Uno de sus trucos fue apuntarse a un grupo de Facebook "donde se comparten anuncios, estafas... hay bastante movimiento". Es privado pero basta con pedir unirse para poder leer cientos de casos como los de Marta e Irma.

Si no se está familiarizado con los precios actuales, sólo tienes que hacer una búsqueda rápida ​​​​​​en cualquier portal inmobiliario online para que un jarro de agua fría caiga sobre ti. En los últimos cuatro años, el precio del alquiler ha subido de media en España un 18%, según datos de Fotocasa. Si en 2013 el precio medio era de 6,9 euros por metro cuadrado, a cierre de 2017 se situaba en 8,15.

Madrid y Cataluña, donde más han subido

El incremento es aún más brutal en dos casos: en Cataluña, donde el precio del alquiler se ha incrementado en cuatro años un 49% —en 2013 un piso de 80 metros cuadrados costaba de media 666 euros al mes, cifra que en 2017 ha subido hasta los 991 euros—, y en la Comunidad de Madrid, donde ha subido un 27%. Volviendo al ejemplo del piso de 80 metros cuadrados, en 2013 el precio medio en la región era de 724 euros mensuales y, cuatro años después, de 916 euros.

FOTOCASA

"Llevamos casi tres años viendo cómo sube de forma continuada el precio medio del alquiler en España", señala Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa. Estos incrementos se concentran no sólo en Madrid y en Barcelona, sino también en las islas y en parte de la costa mediterránea.

Toribio realiza la misma lectura que el director comercial de Idealista, David Herencia: para ambos la explicación está en que la demanda es mucho más fuerte que la oferta. "Eso impide que los precios se vayan regulando", asegura este último.

¿Por qué hay tanta demanda?

La raíz, para Herencia, se puede buscar en los años del boom inmobiliario, cuando "los bancos concedían muy pocas hipotecas y la gente que podía comprar optó por el alquiler, una opción financieramente menos exigente". Al comenzar la recuperación económica, los bancos volvieron a conceder crédito hipotecario "pero con condiciones muy estrictas" que no favorecen la compra. Según calcula Idealista, dos de cada tres personas que buscan alquilar estarían dispuestas a comprar si pudieran, "pero carecen del ahorro inicial que se exige ahora".

A eso se suma que la recuperación económica se suele empezar a notar en los grandes núcleos urbanos, por lo que se genera "mucho desplazamiento" a esas ciudades por motivos laborales, según Herencia. Y añade el papel de los inversores, no necesariamente muy adinerados, sino "particulares con ahorros" que "han visto una rentabilidad interesante en el alquiler".

Toribio introduce un factor más: el cambio de mentalidad a favor del alquiler que se ha producido a raíz de la crisis. "Somos un país de propietarios pero vemos que mucha gente que podría comprar, alquila. Los convencidos del alquiler han aumentado", asegura.

Aunque hay quien echa parte de la culpa al auge de los pisos turísticos —como los que ofrece la plataforma Airbnb—, tanto desde Idealista como desde Fotocasa relativizan su impacto en los precios de los alquileres. "Es un factor más", apunta Toribio. "Nuestra opinión es que el impacto que tienen en el mercado de alquiler de larga duración no es lo que uno pensaría. Al final esta alternativa no viene a representar más de un 6%, un 8% del total", comenta Herencia.

¿Hay motivos para la esperanza?

Herencia recalca que los casos de las ciudades de Madrid y Barcelona no son similares. Mientras la capital cerró 2017 con un incremento de los precios del alquiler del 7,9%, en la Ciudad Condal Idealista observó un descenso del 2,4%.

"No creíamos que existiera una burbuja de los alquileres, sino que los precios tendrían un límite. Esto está empezando a suceder en Barcelona, donde los precios se han ajustado a la baja", justifica Herencia.

En Madrid no ocurre así porque "la demanda se puede ir desplazando hacia distritos algo más económicos" pero el director comercial vaticina que los precios también se estabilizarán: "Igual que en Barcelona, tendrán su techo". "El incremento no puede ser ilimitado", agrega.

"Los precios van a seguir subiendo pero no con la intensidad con la que lo han hecho hasta ahora", analiza Toribio. Los datos de Fotocasa apuntan que están empezando a "tocar techo". "Poco a poco el mercado se irá regulando", afirma la directora de Estudios.

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