La Osa, el supermercado de Madrid donde los clientes trabajan tres horas al mes que se adelantó a Mamdani: "Tenemos la solución y vemos que funciona"
El HuffPost visita La Osa Coop, un supermercado que desde hace cinco años demuestra en el norte de la capital que otra forma de comprar (y consumir) es posible... y necesaria.
Zohran Mamdani prometió una red de supermercados públicos y el alcalde de Nueva York ya ha confirmado que cumplirá: abrirá cinco establecimientos en 2027 con productos de la cesta básica hasta un 30% más baratos que en otros lineales. La idea de un supermercado público ni es nueva ni es ajena a España. Podemos la llevó a su programa en 2023. Entonces la guerra en Ucrania había provocado una crisis inflacionaria y se hablaba mucho de los márgenes empresariales.
Todavía hoy se habla de ello. La mayor cadena de España, Mercadona, cerró 2025 con un beneficio de 1.729 millones de euros y con su fundador, Juan Roig, pregonando el fin de las cocinas domésticas ante el auge de los platos preparados. También en las elecciones andaluzas del pasado mes de mayo la propuesta se volvió a colar en los debates: Adelante Andalucía planteó la creación de una red de supermercados públicos que pague "precios justos a los agricultores" recordando que "comer es un derecho".
Pero hay un local en el número 57 de la madrileña Avenida de Asturias en el que estos debates pueden parecer un tanto extemporáneos. Se trata de La Osa, el primer supermercado cooperativo de Madrid. Marian Simon, una de sus cooperativistas, reconoce a El HuffPost que en algo coincide la propuesta de Mamdani y la que hace este supermercado: "Desmercantilizar la alimentación. Entenderla como un derecho". Pero no hay que esperar a ningún gobierno: "Tenemos la solución y vemos que funciona".
La Osa Coop es un supermercado que nace a finales de 2020, quizá el momento menos indicado para abrir una tienda, con el mundo en vilo por una pandemia (y comprando por internet). Se pone en marcha a raíz de la participación de los dueños de una pequeña tienda de productos ecológicos de la calle Noviciado en un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, entonces gobernado por Ahora Madrid y Manuela Carmena, que les puso en contacto con experiencias similares vistas en Francia.
Así lo explica José Antonio Villareal, conocido en la tienda como Villa. Él es cooperativista de La Osa y uno de sus fundadores. Gracias al proyecto municipal, sus compañeros y él pudieron conocer La Louve, un supermercado cooperativista y participativo que ya existía en París. La Louve, a su vez, hunde sus raíces paradójicamente en Nueva York, la ciudad de los supermercados públicos. Allí existe, desde los años 70, un supermercado cooperativista y participativo llamado Park Slope Food Coop.
De La Osa a la red española de supermercados cooperativos: una alternativa que crece
Hay que remontarse a 1973 para ver los inicios del Park Slope Food Coop, una de las cooperativas de alimentación más grandes y antiguas de EEUU y del mundo. Park Slope es el nombre del barrio residencial de Brooklyn en el que se ubica. En 2025 contaba con 17.000 participantes y su funcionamiento lo emulan experiencias como La Louve o La Osa en Madrid: los cooperativistas con derecho a comprar en la tienda tienen que dedicarle cerca de tres horas de trabajo cada mes. Un "turno de cooperación".
Y la experiencia funciona: la Park Slope Food Coop factura más por metro cuadrado que gigantes como el estadounidense Walmart: con 17.000 potenciales clientes ingresa unos 107.000 dólares por metro cuadrado frente a los 7.000 dólares por metro cuadrado de la superficie comercial de Walmart (que tiene cerca de 11.000 tiendas en todo el mundo, frente a que la cooperativa neoyorquina cuenta con un solo supermercado con unos 600 metros cuadrados de superficie de tienda).
En España, La Osa todavía está consolidando su negocio, está todavía amortizando buena parte de la inversión con la que echó a andar el supermercado a finales de 2020. Pero el año pasado facturó un millón de euros, recalca Marian Simon, que distancia la iniciativa madrileña de los supermercados de Mamdani porque los contextos "son muy distintos". Aunque allí existiese el súper de Park Slope, Nueva York tiene "desiertos alimentarios de lugares sin productos frescos".
La Osa, claro, no es la única experiencia que ha emulado al Park Slope Food Coop o a La Louve, que llegó a cederle software de gestión durante los primeros compases de la iniciativa madrileña. En todo el territorio español han surgido experiencias similares como Som Alimentació en Valencia, Merca Trèmol en Alicante, Avecinal en Zaragoza o Almocafre en Córdoba. Todos ellos han fundado la Red de Supermercados Cooperativos e incluso han lanzado marcas promocionales propias, como Basicoop.
Esa marca, Basicoop, promociona productos esencialmente agroecológicos, ya que eso caracteriza a estos establecimientos: el papel fundamental del pequeño productor y su venta sin apenas intermediarios. "La Osa supone una diferencia para ellos porque no venden a un grupo de consumo que igual son 30 familias, aquí hay más de 700 hogares comprando", recuerda Marian Simon. "Y nosotros no apretamos a los productores como les aprieta la gran distribución", recalca Villa.
Mercadona quiere que en tu casa ya no haya cocina para 2050: La Osa quiere que cocines más
Los agricultores y ganaderos extensivos tienen especial protagonismo en un supermercado, La Osa, que además plantea que el mundo se puede empezar a cambiar desde la cesta de la compra. "Mucha gente viene aquí porque tiene conciencia ecológica y de sostenibilidad", explica Marian Simon. Hay elementos que hace no tanto eran de una lógica aplastante, pero que se han perdido en la mayoría de lineales convencionales: las hueveras se pueden reciclar. Y comprar a granel es más sostenible (y barato).
"Para nosotros es crucial eliminar residuos, crear un planeta más limpio y reducir sobre todo los envases y el plástico. Por ello hemos apostado por vender a granel, tenemos más de 200 productos a granel y pocos establecimientos tienen tanta oferta y tan heterogénea". Entre los productos a granel está la venta incluso de gel, champú, suavizante o detergente: puedes traer los botes desde casa para rellenarlos en el mismo establecimiento.
Los precios en España se dispararon un 8,4% en 2022 por la guerra de Ucrania. El Gobierno bajó el IVA de los alimentos al 0% entre 2023 y 2025. El debate entonces fue si habría que escrutar los márgenes de las cadenas de supermercados: existía el riesgo de que subieran precios para comerse la rebaja. Roig, fundador de Mercadona, volvió a pedir este año ese IVA al 0%, esta vez por la guerra en Irán y el cierre de Ormuz. En La Osa prefieren pensar en una fiscalidad ambiental.
A Villa, el cooperativista que fue parte del equipo fundador del supermercado, no le suena mal la idea de un IVA al 0% para alimentos y artículos de calidad y sostenibles. "Pero a productos que son poco transformadores y que joroban nuestra salud y nuestro planeta, creemos que ahí las autoridades deberían penalizarlos. Imagina los plásticos de un solo uso: si la Coca-Cola en vez de costar lo que costara fuese un poquito más cara mucha gente se lo pensaría".
También Roig es quien cree que las cocinas desaparecerán de los hogares en 2050, por eso Mercadona y otros lineales de la industria de la alimentación apuestan por los precocinados. Villa, de La Osa, cree por el contrario que "la alimentación y la cocina es lo más revolucionario que hay junto con salvar el planeta". "Hacemos un llamamiento: la cocina es algo que nos da vida y salud. Si tenemos que usar un precocinado no pasa nada, pero no a diario".
Así te puedes apuntar a La Osa Coop
La Osa Coop es el primer supermercado cooperativista y participativo de Madrid, y uno de los primeros de España. Es importante recalcar la diferencia porque cooperativa también es otra cadena de supermercados e hipermercados como Eroski, pero el modelo no tiene nada que ver. Su funcionamiento es más similar a una cooperativa de consumo, y su funcionamiento y sostenibilidad todavía se están testando. Al final lo que necesita el proyecto es gente: "Cuantas más seamos menos nos cargamos entre todas".
Gente porque al final La Osa Coop lo forman sus cooperativistas: la tienda vive gracias al trabajo voluntario de las personas que integran esta sociedad, y que ya son más de 1.650. De esas 1.650, unas 700 hacen la compra mínimo mensualmente en el establecimiento, y colaboran con esos turnos de cooperación: tres horas al mes en los que toca reponer, ordenar el almacén, limpiar. Lo que haga falta. El supermercado, eso sí, cuenta con un equipo de seis profesionales contratados.
La tienda es, por lo demás, un supermercado al uso. La oferta es heterogénea y además de artículos a granel también ofrecen desde primeras marcas de cereales a verduras de la huerta madrileña. Hay lácteos, helados, carne, higiene... y sobre todo hay un negocio con ciudadanos y ciudadanas militando.
Cuántas más socias, más barata podrá ser la cesta de la compra en La Osa. Las personas que quieran acudir solo tienen que pagar una cuota única de 100 euros y acudir a una reunión de bienvenida; a partir de ahí podrá comprar todas las veces que quiera en el establecimiento y hacer sus turnos. El negocio, en el 57 de la Avenida de Asturias, cerca del barrio de Ventilla, en el norte de Madrid, lleva ya cinco años en marcha, demostrando que otra forma de alimentarse y comprar es posible.