El pico que no llega: España vuelve a marcar máximos en toda la pandemia

Este lunes se han notificado 331.467 casos y los hospitales entran en riesgo muy alto por ocupación en planta.
Un sanitario observa con atención una pantalla
Un sanitario observa con atención una pantalla
via Associated Press

Un golpe de realidad con los datos en la mano. Las mínimas señales de “ralentización” en la sexta ola se han desvanecido este lunes: récord de casos tras un fin de semana, con 331.467 (casi 40.000 más que hace siete días, anterior tope) y los hospitales se mueven ya en riesgo muy alto al superarse el 15% de ocupación en planta y roza ese nivel en UCI.

El criterio de los sanitarios y expertos llevaba a “la segunda o la tercera semana de enero” para encontrar el ansiado pico de la ola. Pasados los efectos de la Navidad, el panorama no ha variado y la estadística se sigue moviendo a ritmo de máximos históricos. A 17 de enero, ese pico aún no puede darse por alcanzado

Los planes futuros siguen condicionados a cómo evolucione la sexta ola. Pedro Sánchez, que habló la semana pasada del plan para cambiar el modo de gestionar e informar de la pandemia hacia un modelo similar al de la gripe, ha insistido en él este lunes, tras su reunión con el canciller alemán Olaf Scholz. Sin embargo, ha vuelto a dejar claro que no será inminente y habla de “meses”, como plazo cercano.

La incidencia no permite aún el menor respiro. España se sitúa ya en 3.397 puntos a 14 días y hasta 13 territorios autonómicos superan el dato. Únicamente Andalucía (mínimo nacional con 1.440), Baleares, Canarias, Madrid, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana bajan de esa disparada métrica, mientras la positividad de los test se mantiene por encima del 40%.


Riesgo muy alto pero no ‘saturación’

En los hospitales la situación va, paso a paso, agravándose. Este lunes España ha entrado en el riesgo muy alto por ocupación en planta (al superar el 15% de todos los pacientes ingresados), mientras las UCI no varían en una tendencia lenta pero consistentemente para arriba. Este lunes se publica una tasa del 23,83% —Cataluña registra un 44,11%; ninguna otra comunidad se acerca a ese nivel—. A un paso del riesgo máximo en cuidados intensivos (fijado en el 25%).

Carolina Darias lleva tiempo agarrándose a las cifras comparadas para evidenciar que en la actualidad la situación es “muy diferente” a la vivida meses atrás. Echando la vista atrás, al año pasado (datos del día 18 de enero), los datos apoyan su tesis. Entonces, en España había una incidencia de 689,27 a 14 días, una quinta parte de la conocida hoy.

Sin embargo, los hospitales sentían mucho más la temida ‘saturación’ que no se vive en 2022 (a diferencia de una Atención Primaria que lleva semanas desbordada). Pese a notificarse una cantidad de positivos muy inferior en las primeras semanas de 2021, las UCI estaban al 32,71% de media nacional —y con picos del 52% en Comunidad Valenciana y el 46% en Cataluña y La Rioja—, mientras que en planta había un 18,61%.

También se nota en la mortalidad. Aunque a comienzos de 2021 Sanidad aún no daba la tasa de letalidad, sí ofrecía la cifra de fallecidos a siete días, 843, casi el doble que este 17 de enero de 2022 (462). Esa tasa sigue perdiendo décimas y ya cae al 1,1% de todos los casos conocidos. No obstante, el acumulado de víctimas por la pandemia es cada día más doloroso: 90.993 personas de acuerdo con la estadística del ministerio.

El ‘modelo’ de vacunación

A España le queda el ‘consuelo’ de ser referencia mundial en vacunación, clave para que las curvas de incidencia y casos vayan a velocidades muy diferentes a las de mortalidad e ingreso hospitalario. Desde La Moncloa lo ha recordado el canciller alemán, que ha puesto al país como “modelo”, con una tasa alrededor del 82% de toda la población (y el 90,5% de mayores de 12 años) con la pauta completa, una cifra inalcanzable para el resto de potencias.

Caso distinto es la evolución de las dosis de refuerzo, donde España sigue creciendo pero a menor ritmo y se sitúa por debajo de naciones como Alemania, Francia o Italia, con cerca de un 37% de población con la tercera inyección.

Ese porcentaje es ahora uno de los grandes objetivos del Gobierno y las comunidades. La pasada semana se aprobó en la Comisión de Salud Pública ampliar su admisión a todos los mayores de 18 años, una medida que impulsará en pocas fechas la cantidad de españoles triplemente protegidos ante ómicron. Muy pronto habrá, incluso, quienes reciban la cuarta, en concreto pacientes inmunodeprimidos y con una situación de riesgo muy alta por sus condicionantes.

Ómicron es el enemigo a batir. Desde Sanidad se recoge que entre un 73,2 % y un 97 % de los contagiados del 3 al 9 de enero se deben a esta variante, ratificando su mayor capacidad de escape inmune a las vacunas. No obstante, gracias a estos fármacos tanto la letalidad como la letalidad de ómicron están muy por debajo de la causada por delta, hasta ahora la dominante en España y el mundo.