POLÍTICA
18/10/2021 15:52 CEST | Actualizado 18/10/2021 15:54 CEST

Jordi Pujol reconoce que ocultó dinero en Andorra por los "riesgos" que corría

El expresidente catalán defiende que nunca “torció su recto y digno ejercicio” al frente de la Generalitat y pide su absolución antes del juicio por asociación ilícita y blanqueo

Miquel Benitez via Getty Images
Pujol, con su esposa Marta Ferrusola

Sí ocultó dinero en Andorra, pero fue para protegerse ante los “riesgos” que corría. Jordi Pujol ha pedido su absolución a la Audiencia Nacional con un escrito donde defiende que nunca “torció su recto y digno ejercicio” al frente de la Generalitat ni desoyó el interés general “por motivaciones económicas” que favorecieran a su familia.

El expresidente catalán ha remitido una declaración a la Audiencia Nacional antes de su juicio previsto por los delitos de asociación ilícita y blanqueo de los que le acusa la Fiscalía, que pide para él 9 años de cárcel, así como entre 8 y 29 años para sus siete hijos.

“No existe un solo ingreso en el patrimonio de sus hijos y esposa que tenga relación causal con un abusivo e ilegítimo ejercicio de su autoridad y potestades públicas”, resalta el escrito de la defensa de Pujol, que mantiene que el dinero que ocultaron en Andorra durante años procedía de un legado de su padre Florenci ante la “profunda inestabilidad política” y su “futuro incierto” por los “riesgos” que asumía al dedicarse a la política.

“Jordi Pujol i Soley, en la alta función pública que desempeñó, no se prestó jamás a desplegar gestiones de invitación, incitación, sugerencia o influjo de prevalimiento sobre autoridades resolventes o funcionarios informantes en interés o a petición de sus hijos o cónyuge, ni tampoco fue nunca requerido por estos en esa dirección”, agrega el escrito.

Por este motivo, la defensa argumenta que los fondos familiares que supuestamente les legó Florenci Pujol, que ascendían a 140 millones de pesetas en dólares, “no guardan relación alguna con la alta función pública” que Jordi Pujol desempeñó en la Generalitat desde su primer nombramiento como president en 1980 hasta que cesó en 2003. 

Su padre le aventuraba “un futuro incierto”

El escrito destaca que Pujol arrancó su trayectoria profesional manteniendo una “fuerte vinculación” con su padre Florenci, aunando esfuerzos en proyectos como los Laboratorios Fides o Banca Catalana. “Sin embargo, pronto la actividad política pasó a reclamar el mayor empeño y esfuerzo y, es más, la propia actividad económica quedó también reorientada y al servicio del proyecto político”, esgrime la defensa.

En este contexto, el escrito alega que la “profunda inestabilidad política” y los “riesgos” que Jordi Pujol asumía “producían una profunda inquietud y desasosiego” en su padre Florenci, “quien le aventuraba un futuro incierto para él y su ya entonces numerosa familia”. “En ese marco de preocupación y con voluntad de asegurar y garantizar la estabilidad económica de su nuera y nietos, Florenci Pujol hizo saber a su hijo y nuera que constituía un depósito en el exterior, con el deseo que se mantuviera unido e intacto, para amortiguar futuras eventualidades de necesidad económica por el riesgo política que asumía Jordi Pujol”, resalta la defensa.

La muerte de Florenci —en septiembre de 1980, poco después de que su hijo fuese elegido por primera vez presidente de la Generalitat— “fortalece la determinación de respetar su voluntad con relación a mantener el depósito en el extranjero bajo la gestión de personas de confianza”, que fueron por este orden Delfí Mateu, Joaquim Pujol y, en 1990, el primogénito Jordi Pujol Ferrusola, según el escrito.

En su escrito de acusación, la Fiscalía describe cómo todos los miembros de la familia Pujol actuaron conjuntamente para ocultar, al menos desde el año 1991, una ingente cantidad de dinero en Andorra, “producto del favorecimiento a determinados empresarios para que resultaran adjudicatarios de distintos concursos públicos de la administración pública catalana”. 

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