Se van sin pagar de un estrella Michelin y dicen que "es costumbre no pagar si no te gusta" en su país: la Policía les obliga a pagar 234 euros
Los hechos ocurrieron en el restaurante del Château de Courcelles.

Una pareja holandesa que había elegido un restaurante con una estrella Michelin en Francia para celebrar el día de su boda decidió marcharse sin pagar la cuenta tras asegurar que la cena no había estado a la altura de sus expectativas. Sin embargo, su plan apenas duró unas horas ya que la Policía los localizó a la mañana siguiente.
Los hechos ocurrieron en el restaurante del Château de Courcelles, situado en la localidad francesa de Courcelles-sur-Vesle. El establecimiento obtuvo una estrella Michelin el pasado año y es conocido por su cocina elaborada con productos locales e influencias mediterráneas, además de una bodega con más de 700 referencias de vino y 250 tipos de champán.
Abandonaron el restaurante tras terminar la cena
Según publica el diario francés L'Union, la pareja disfrutó de toda la cena antes de abandonar discretamente el restaurante sin pasar por caja. A pesar de tratarse de un establecimiento con estrella Michelin, la cuenta ascendía a 234 euros.
Los recién casados consideraron que la experiencia gastronómica había sido decepcionante y optaron por marcharse sin comunicar ninguna queja al personal del restaurante ni solicitar una solución antes de abandonar el local. Sin embargo, la huida duró muy poco.

Un alojamiento fue la clave para encontrarlos
La pareja se alojaba en la casa rural François du Tilleul, situada en la cercana localidad de Fismes. Lo que desconocían era que el propietario del alojamiento mantiene una estrecha relación con el dueño del restaurante y ambos suelen recomendarse clientes mutuamente.
Gracias a esa conexión, los responsables del restaurante identificaron rápidamente a los comensales y facilitaron su localización. A primera hora del martes, agentes de la Policía acudieron hasta el alojamiento para interrogarlos sobre lo ocurrido la noche anterior.
"En nuestro país es habitual no pagar si no estás satisfecho"
Durante el interrogatorio, la pareja justificó su comportamiento asegurando que en los Países Bajos es habitual no pagar una comida cuando el cliente considera que no ha recibido un servicio satisfactorio.

La explicación sorprendió a los agentes franceses, quienes les recordaron que la legislación del país establece que cualquier cliente que consume una comida en un restaurante está obligado a abonar la cuenta, independientemente de su grado de satisfacción, sin perjuicio de que posteriormente pueda presentar una reclamación si considera que el servicio ha sido deficiente.
Ante esa aclaración, los turistas optaron por evitar mayores complicaciones. Finalmente, la pareja sacó la cartera y abonó los 234 euros correspondientes a la cena que habían disfrutado el día anterior, poniendo fin al incidente.
