Estados Unidos, Marruecos y, ahora, Ceuta: ¿existen las casualidades en política?
Marruecos es un aliado imprescindible de EEUU sobre todo tras la llegada de Donald Trump al poder. Fue él quien, en 2020, poco antes de terminar su primer mandato y derrotado ya en las elecciones, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara.

"En política, nada ocurre por casualidad". No es casual tampoco que esta afirmación, del expresidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, acostumbre a salir siempre que resulta evidente una concatenación de sucesos políticos. Ya sería casualidad, por ejemplo, que el mismo día que decenas de miles de personas cruzan la frontera que separa Marruecos de Ceuta se celebre en el país africano el Día del Trono, en conmemoración de la toma de posesión del rey Mohammed VI. Sería casualidad, también, que ese 30 de julio el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, publicara un comunicado en el que celebrara que su país y Marruecos hayan "mantenido la amistad más longeva de la historia estadounidense" y destacara su reconocimiento a "la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental" y el "papel fundamental" del Reino "en los Acuerdos de Abraham" de Israel. Podría ser casualidad, por otro lado, que el relajamiento de los controles fronterizos marroquíes se produjera pocos días después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se reuniera con su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune, para impulsar "una nueva etapa en su relación bilateral".
¿Es una casualidad que Donald Trump haya fijado en su red social, Truth Social, un mensaje de agradecimiento a Mohammed VI después de que este pusiera su nombre a la autopista que une Marruecos con el Sáhara Occidental? Podría serlo, como también la reciente declaración de una de las portavoces de la Casa Blanca, Anna Kelly. "El presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición", dijo Kelly. Como igual de casual podrían resultar también las palabras del embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, quien acusó a España de mantener "enclaves coloniales en África". Por no hablar del magnate ultra Elon Musk, que, en su línea, no tardó en comparar a los miles de personas que entraron en Ceuta con zombies de la película Guerra Mundial Z.
Para Estados Unidos, Marruecos es un aliado imprescindible sobre todo tras la llegada de Donald Trump al poder. Fue él quien, en 2020, poco antes de terminar su primer mandato y derrotado ya en las elecciones, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara. En contraprestación a ese reconocimiento, Marruecos se comprometió por su lado a establecer relaciones diplomáticas plenas con Israel. Para el Gobierno estadounidense, es fundamental contar con un enclave estratégico amigo en el norte de África, el Sahel y en la entrada al mar Mediterráneo, más aún cuando las relaciones con España no atraviesan su mejor momento. El Gobierno de Sánchez, por ejemplo, no permitió a Trump usar las bases en Rota y Morón para sus ataques a Irán.
Quizás una de las principales dudas es saber hasta dónde llegará Estados Unidos en su alianza con Marruecos en detrimento de España. De vez en cuando, a Trump le gusta recordar que España no cumple como debería en la OTAN, y, mientras tanto, ha firmado con Marruecos una hoja de ruta militar a diez años vista, que se traduce no solo en acceso por parte del Reino alauí a tecnología estadounidense, sino también una colaboración operativa en maniobras militares como la African Lion, el mayor ejercicio organizado por las tropas estadounidenses en África. Con todo esto, cabe preguntarse qué posición tiene EEUU respecto a las ciudades de Ceuta y Melilla.
Hasta ahora, Estados Unidos no ha dejado de reconocer la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, aunque algunos republicanos han comenzado a apoyar las tesis marroquíes. Hace poco, en mayo, un informe adjunto del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes estadounidense situó a las ciudades autónomas "en territorio de Marruecos", según adelantó El Confidencial. A instancias del congresista Mario Díaz-Balart, el Comité solicitó asimismo a Marco Rubio el inicio de conversaciones con España y Marruecos para alcanzar un acuerdo sobre esta materia. En una entrevista con El Español, el propio Díaz-Balart insistió en que Ceuta y Melilla "no están en el territorio geográfico de España, están en el territorio de Marruecos y ese tipo de cosas se establecen, se negocian y se discuten entre amigos y aliados".
Hasta donde se sabe, ni el secretario de Estado, Marco Rubio, ni el presidente de EEUU han dado pasos en esa dirección. Si lo hicieran, supondría un claro desafío a un país aliado de la OTAN. Claro que tampoco Trump había reconocido la autoridad de Marruecos sobre el Sáhara hasta que consideró que tanto a él como a Israel le venía bien.
