Rafa, tetrapléjico, resume perfectamente por qué hay que celebrar la ley de la eutanasia

Rafa, tetrapléjico, resume perfectamente por qué hay que celebrar la ley de la eutanasia

"Pasará lo mismo que con la ley del matrimonio gay. Los primeros que se opusieron fueron los primeros que se casaron".

Rafa BotellaCortesía de Rafa Botella

Hace diez meses, cuando casi nadie había oído hablar del coronavirus en España y se estaba tramitando la proposición de ley de eutanasia en el Congreso, Rafa Botella contó a El HuffPost su historia. Este valenciano de 35 años sufrió un accidente de coche en 2004 que lo dejó tetrapléjico.

Irónicamente, la silla de ruedas le dio alas. Rafa vivió su vida plenamente hasta 2015, cuando empezó a sentir “un dolor fortísimo” en el estómago que se le fue extendiendo por todo el cuerpo. En 2018, creyó que no aguantaba más, y recurrió a la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD). Él creía, y quería, que le iban a dar unas pastillas para poner fin a su sufrimiento. No fue así. Le explicaron que una decisión tan seria no se puede tomar en caliente, pero, llegado el caso, le apoyarían.

Han pasado dos años de aquel momento, y esta semana se ha aprobado en el Congreso, por una amplia mayoría, la ley que legaliza la eutanasia. Rafa Botella, que se declara la persona “con más ganas de vivir” del mundo, está de celebración.

Estamos de enhorabuena. No porque vaya a morir gente o porque pueda morir gente, sino por las libertades individuales de las personas, por poder elegir
Rafa Botella

“Estamos de enhorabuena”, reconoce en un audio de WhatsApp. “No porque vaya a morir gente o porque pueda morir gente, sino por las libertades individuales de las personas, por poder elegir por nosotros mismos, ya sea el querer participar de la eutanasia o no querer participar de ella”, resume. “Es tan simple como eso: querer o no querer, y ya está, que no es lo mismo que que te obliguen a no poder”, explica.

“Esta no es una ley baladí. No es ‘ponme dos filetes de ternera, un kilo de longanizas y otro de eutanasia’. Lo quieren vender así, como si esto fuera un matadero. Pero no es así”, zanja el joven.

No es una ley baladí. No es ‘ponme dos filetes de ternera, un kilo de longanizas y otro de eutanasia’. Lo quieren vender así, y no es así

Rafa Botella lamenta las presiones y la confusión generadas en este tiempo por parte de los más conservadores (sólo PP y Vox votaron en contra de la ley). “Ha habido mucha tensión estos meses porque desde los sectores más conservadores han estado apretando mucho, llenando las calles de calaveras simplemente para confundir al personal”, critica.

Pero prefiere no darle más importancia. “Al fin y al cabo, es como con la ley del matrimonio gay. Los primeros que se opusieron fueron los primeros que se casaron, y con bodas por todo lo alto”, comenta. “Y, oye, me alegro por ellos”, añade.

Si ni siquiera te puedes tirar a las vías del tren, te están obligando a sufrir

Este jueves, El Intermedio de La Sexta entrevistó a Rafa Botella en su casa. El valenciano reconoció sentirse “aliviado” por la aprobación de la ley, que le da “una bala en la recámara” por si algún día no puede más. En el programa describió “la impotencia que da que alguien que no te conoce se crea tu padre, se crea tu protector o se crea tu dios, y que te diga: No, no, tú no te puedes morir, tú te aguantas y sufres”.

En su entrevista con El HuffPost hace diez meses, lo explicaba de una forma cruda pero real como la vida: “Cuando los políticos se oponen a la eutanasia, no están limitando los suicidios, están limitándolos a personas que no podemos movernos, que estamos a merced de lo que pueda hacer la gente con nosotros, de nuestra familia, de nuestros asistentes. Si alguien se quiere suicidar y puede moverse, siempre tiene un edificio, siempre tiene unas vías del tren. Pero si ni siquiera te puedes tirar a las vías del tren, te están obligando a sufrir”. 

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Marina Velasco Serrano es traductora de formación y periodista de vocación. En 2014 empezó a trabajar en 'El HuffPost' como traductora de inglés y francés en Madrid, y actualmente combina esta faceta con la elaboración de artículos, entrevistas y reportajes de sociedad, salud, feminismo y cuestiones internacionales. En 2015 obtuvo una beca de traducción en el Parlamento Europeo y en 2019 recibió el II Premio de Periodismo Ciudades Iberoamericanas de Paz por su reportaje 'Cómo un Estado quiso acabar con una población esterilizando a sus mujeres', sobre las esterilizaciones forzadas en Perú. Puedes contactar con ella escribiendo a marina.velasco@huffpost.es