Iván Cepeda acepta la derrota y reconoce el triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia
El candidato progresista asegura dar el paso "como un acto de responsabilidad democrática".
Nuevo tiempo en Colombia. El candidato de izquierda, Iván Cepeda, ha reconocido finalmente su derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo y ha aceptado el triunfo del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Tras un recuento más que apretado, De la Espriella se impuso por menos de un punto porcentual gracias a los 12'9 millones de votos y con un 49'78% de las papeletas. Un resultado que, a juicio del candidato derrotado, "muestra una diferencia extraordinariamente estrecha entre las dos opciones que disputamos la confianza del pueblo colombiano".
No en vano, desde el domingo se han disparado las noticias y dudas por lo ajustado de un escrutinio, alentadas incluso por el presidente saliente, Gustavo Petro, que ahora despeja el propio Cepeda.
"Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, como lo anuncié oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República", ha manifestado Cepeda en una declaración pública.
El dirigente de izquierda, 'heredero político' de Gustavo Petro, ha añadido que toma esa decisión "como un acto de responsabilidad democrática" y con la intención de contribuir "a la convivencia, a la paz y al diálogo entre colombianos".
Tras su concesión de la derrota ante los medios, Cepeda ha querido dejar claro que ejercerá una labor de "vigilancia" del futuro Ejecutivo liderado por De la Espriella, con especial énfasis en la defensa de libertades y derechos.
"Defenderemos la democracia con toda nuestra energía moral y política", espetó en mitad de una intervención en la que quiso dejar claro que actuará ante cualquier vulneración de las libertades públicas, ante la estigmatización de los movimientos sociales o ante el trato a la juventud y a la ciudadanía organizada "como enemigos internos".
Igualmente, promete levantarse ante "tratos machistas u homófobos por parte del presidente de la República" ni restricciones a la libertad de expresión y opinión, ante el previsible rumbo ultra prometido por el presidente electo, Abelardo de la Espriella.