Hinds: "En España seguimos viendo el ir a un concierto como si fuera un plan gamberro únicamente de ocio"
El dúo formado por Carlotta Cosials y Ana García Perrote forma parte del ciclo de conciertos SON Estrella Galicia.
Ahora las redes sociales se llenan de un reto viral que llama a escarbar en la galería en busca de recuerdos de 2016. Para entonces, las Hinds estaban empezando a despegar en el panorama de rock nacional con sus guitarras garajeras y su sonido old school que marcó su primer disco Leave me alone.
En 10 años de trayectoria, Carlotta Cosials y Ana García Perrote, ambas guitarristas y vocalistas de Hinds, se han puesto En forma, como ellas mismas cantan en su último trabajo y han hecho frente a incesantes críticas machistas —o directamente, insultos y faltas de respeto— dentro y fuera del escenario en España.
No rehúyen de la etiqueta de "banda de chicas", aunque sí que consideran que se ha usado con afán reduccionista y, ahora, han acabado de resarcirse con Viva Hinds, su cuarto disco (el primero tras la salida de dos de sus componentes, Ade Martín y Amber Grimbergen).
Un trabajo en el que recuperan su esencia más cruda dejando atrás los arreglos más cargados de sintetizadores, teclados o tonos melódicos de The Prettiest Curse (2020), para el que se dedicaron a grabar fuera de un estudio, en una especie de retiro en una casa y en el que han contado con las colaboraciones de Beck para el bailable Boom boom back y de Grian Chatten (Fontaines D.C.) para ese Stranger.
Han versionado a The Clash, con el aplauso de la familia del fallecido Joe Strummer, a Charli XCX y se han subido nada menos que al escenario del icónico Glastonbury o del South by Southwest (SXSW) en Texas.
Ahora llegan con su canto de resistencia, tal y como responde la propia Cosials en ese Hi, How Are You? que abre el disco "He estado mejor, la verdad", a los conciertos de SON Estrella Galicia con los que paran este viernes 16 de enero en Garufa Club de A Coruña y un día más tarde, el sábado 17, en Mondo Club de Vigo. Ambos con cartel de "no hay billetes".
¿Cómo afrontáis las dos fechas de este fin de semana, en Vigo y en A Coruña, respectivamente de la mano de SON Estrella Galicia? ¿Veis necesaria esta salida de Madrid para dar a conocer las salas del resto de España?
Carlotta Cosials: Con muchísimas ganas y muchísima ilusión. Además, en A Coruña fue donde primero anunciaron el sold out así que con muchísimas ganas de ir para allá a darlo todo. El pulpo nos está esperando (risas).
Este Viva Hinds os ha supuesto un antes y un después a nivel de formación y también se ha visto desde fuera como una especie de “justicia poética” después de años de composición y de trabajo haciendo frente a las críticas. ¿Cómo habéis vivido transmitirlo en directo a vuestros seguidores?
Carlotta: Empezamos un poco la gira cuando salió el disco, hicimos una en Estados Unidos. Luego tuvimos un pequeño break y después hicimos esta por España.
Ana García Perrote: No sé por qué recuerdo como mucho el de Barcelona también, de llorar, llorar y llorar de emoción. Es que fue muy fuerte. Es una mierda porque a veces te acostumbras. Nosotras veníamos de un parón tan largo y de trabajar tanto en este disco sin saber cómo iba a ir y absolutamente a ciegas, que esa fuerza de recepción nos dejó muy emocionadas y también nos dio fuerza para todo el año siguiente que hemos tenido. La verdad que ha sido una paliza, pero también una maravilla porque no hemos parado de tocar.
¿Y qué significa este disco para vosotras? ¿Habéis cambiado el proceso de composición al pasar a ser dos en lugar de cuatro?
Carlotta: Pues la verdad es que la composición nunca ha cambiado mucho. De hecho, mira, como justo es el aniversario de nuestro primer álbum, que lo sacamos en 2016, buceando en los discos duros y tal como yendo para atrás, ¡Jolín, Marina! Es que llevamos escribiendo canciones exactamente de la misma manera desde el primer álbum hasta ayer y posiblemente hasta el siguiente álbum. O sea, en el proceso de composición fue muy, muy, muy, por no decir exactamente, parecido.
Lo que fue diferente fue grabarlo. Eso es lo que realmente fue una novedad, que nos fuimos a un sitio que no era ni un estudio, nos pillamos una casa, fue como full confianza tanto en nosotras mismas, en nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. El productor iba a ser el batería, nosotras tocaríamos el bajo y pa'lante, tía. Sin miedo al fracaso y sin miedo al éxito.
¿Os habéis encontrado con muchos Superstar a lo largo de estos 10 años?
Carlotta: Muchísimos. Es una cosa que no se va. Sí, sí, siguen apareciendo. Van cambiando de forma. Antes llevaban los zapatos esos pisamierda y ahora llevan Adidas, pero siguen por ahí sueltos.
¿Cómo ha sido esa transición al idioma de cantar en inglés a incluir dos canciones íntegramente en castellano como son En Forma y Hasta la vista?
Carlotta: Bueno, mira que es raro porque las dos somos de aquí, pero lo que nos salió natural cuando empezamos a componer y lo que mantuvimos durante mucho tiempo fue el inglés.
Ana: También en gran parte porque era lo que escuchábamos más por aquel entonces cuando empezamos, y como cuando empiezas quieres parecerte a la gente a la que admiras, pues ni lo pensamos. Tampoco sabíamos que nos iba a ir bien ni que nadie nos iba a preguntar esto en el futuro. Y fue más con el tiempo que empezamos a tontear un poco con ello en el tercer disco, cuando ya nos apeteció porque empezamos a escuchar más bandas de aquí, pasamos más tiempo aquí, fue el primer año que no giramos y de pronto pues como que nos lo pedía un poco la canción.
No fue una decisión de antes de “venga, este disco viene enfocado para acá o para allá” ni mucho menos, sino que fue como “venga, vamos a probar”. Igual que probamos a tocar con teclados o con una caja de ritmos, es decir, componer es un poco todo el rato probar cosas nuevas, ¿no? Y así fue, así empezamos a hacerlo, y la verdad que nos encantó.
Salió primero Hasta vista y luego En forma, y seguro que después de lo mucho que nos gusta también tocarlas en directo, que es el test definitivo de si hemos tomado una decisión buena o no, vamos a seguir componiendo algunas canciones en castellano.
Decíais antes que habías experimentado a lo largo de estos años con nuevos instrumentos y demás. ¿Hay alguna cosa que os gustaría hacer en un futuro así muy loca ya sea de géneros o de instrumentos nuevos?
Carlotta: Fíjate, es que ninguna idea me parece lo suficientemente loca. O sea, todas me parece que están a punto de ocurrir, ¿sabes? No hay ninguna que me parezca demasiado loca. Mira, por ejemplo, aunque no nos apetece sería algo como meternos en el embrollo de hacer un disco... Bueno, no, no te voy a decir nada. No voy a decir que ocurra y me tenga que comer mis palabras.
¿Y cómo fue eso de versionar Girl, it’s so confusing de Charli XCX? ¿Habéis recibido alguna reacción de ella?
Ana: No sabemos de nada.
Carlotta: Ay, no, es verdad. No, y eso que la conocemos. Lo que pasa es que se cambió el móvil.
Ana: Y también pasó toda la pandemia y todo este lío. Y claro, pues perdimos el contacto.
Carlotta: También lo hemos sacado en un momento en el que, claro, ella no puede estar más ocupada y petándolo más. De hecho, Ana, ¿te acuerdas que salió el finde que se casaba o algo así en Insta? Y dijimos, “vaya, creo que no lo ha visto”.
Ana: Sí, pero pues salió un poco porque nos encanta el disco. Siempre nos ha gustado hacer covers. De hecho, como muchas artistas empezamos así, ¿no? Covereando canciones que nos gustaban y la verdad que es guay porque lo que habíamos hecho hasta ahora siempre solían ser bandas y solían ser canciones de rock.
Y estoy muy, muy, muy orgullosa de esta cover porque hay covers que son exactamente igual, que puedes hacer lo mismo y cantar por encima. Pero creo que se nos dio muy, muy bien, tanto en directo como en el estudio. Es totalmente diferente a la de Charli, pero así respetando muchísimo su esencia que realmente la escogimos un poco por las letras.
Por llevar siendo un grupo de chicas tantos años y nos pareció que lo definía a la perfección, ¿sabes? Como esa mierda de no querer competir, pero a la vez compararte sin parar. Pero te comparas tú, te comparan los demás. O sea, como que lo explica muy bien.
Carlotta: Y ella como que cuenta las cosas en este disco en especial como muy honestamente y también con bastante humor, lo cual a nosotras nos gusta. Y sí, creo que quedó súper bien la grabación también.
Sí que recibisteis ese feedback de la familia de Joe Strummer por vuestra versión de Spanish Bombs de The Clash, ¿no?
Carlotta: Sí, es verdad, nos escribió la familia.
Porque hubo gente que lo criticó mucho, cuando precisamente sus sucesores lo agradecieron.
Carlotta: Bueno, a ver, a la gente le gusta ya... A la gente le gusta meter cizaña siempre que pueden. Pero sí que es verdad que nos pidieron, por favor, que les había encantado la cover y nos pidieron grabarles un par de vídeos para el décimo aniversario de la muerte de Joe Strummer.
¿Cómo os lleváis con el concepto “banda de chicas”? Hay grupos que prefieren definirse como una banda de rock como sus compañeros masculinos, pero hay otras compañeras que defienden que sigue siendo necesario.
Carlotta: A mí durante un tiempo sí que es verdad que lo que me fastidiaba es que todo nuestro arte se redujera a eso, ¿sabes? Si todas las preguntas fueran relacionadas con... “Pero un momento, y entonces tú eres la chica y también escribes las canciones”. Como si todo nuestro relato se redujera a que solo somos chicas, eso es terrible.
Pero también te digo, me encanta ser un grupo de chicas y lo digo, vamos, en mayúsculas. O sea, claro que somos pavas haciendo cosas, haciendo música y haciendo música maravillosa, ¿sabes? Entonces, no me ofende que nos llamen como un grupo de chicas, porque lo somos, pero sí que nos reduzcan simplemente a eso.
Ana: Es que además nos pasa porque... O sea, nosotros somos un ejemplo muy claro porque otra cosa que destacan de nosotras fuera es que somos de España, ¿no? Como que siempre nos preguntan sobre el tema y tal, y jamás ha sido un problema que nos dijeran “spanish band” porque simplemente te da una información chula y especial sobre la banda. Pero claro, no nos ponen en playlists que son "spanish songs you should know”, como sí que se hacen los grupos de España, ¿no? Entonces, siempre que sea una cosa interesante y, joder, al final revolucionaria de la banda, pues genial.
Claro que sí vamos a hablar del tema, es necesario hablar de ello y es chulísimo y estamos muy orgullosas de, además, haber abierto tanto camino para tantas otras. Pero, desde luego, si me vas a poner solo en una playlist, no me vas a dejar salir de esa pecera.
Carlotta: Es estar como en la mesa de los niños.
¿Cómo recibís precisamente que otros grupos de chicas como Ginebras y otras artistas hablen de vosotras como referentes?
Carlotta: Eso es la hostia. Y ¿sabes qué? No nos habíamos dado cuenta. O sea, más bien ha sido gracias a Viva Hinds que la gente lo ha empezado a decir en entrevistas. ¿Te puedes creer que, hasta entonces, no te creas que lo teníamos muy claro?
Como que ha sido al sacar Viva Hinds que también nosotras al llevar cuatro años en silencio, pues no sé si al resto de grupos de chicas o lo que sea, se les había olvidado nuestra existencia, pero en sus entrevistas de pronto nos han mencionado un montón. Y ha sido increíble porque hubo un momento que, de verdad, que nos faltaba ya casi ni una banda española por mencionarnos. O sea, fue muy, muy, muy emocionante y muy inesperado.
Y si mirarais 10 años atrás ese Barn, ese Davey Crockett... ¿Qué cambiaríais y qué mantendríais?
Carlotta: A mí me encantaría que no cambiara nunca, que nos lo pasemos tan bien. Eso me gusta mucho y me encantaría saber conservarlo. No es fácil, la verdad, porque cada vez vemos a más bandas y personas que no lo pueden disfrutar. La verdad que es un lujo.
Tenéis un montón de oyentes en Japón, en Estados Unidos y en Reino Unido, ¿qué diferencias encontráis a la hora de subiros en escenario con el público en estos países?
Carlotta: Uf, no tiene nada que ver. Sobre todo en Japón, que es la más diferente. Es muy divertido porque son como un público muy organizado. Llegan muy pronto, se traen el vinilo de casa, como muy preparado. Pero luego no bailan, por ejemplo. Gritan, aplauden mucho, pero no bailan. Es como otro universo. Pero claro, también el hecho de poder viajar hasta allá y conocer el país a través de las giras y los conciertos es una maravilla.
Ana: En Estados Unidos lo que son es... O sea, son mucho más salvajes y luego también como muy hospitalarios. Por ejemplo, si uno tiene al lado una pizzería, de pronto nos traen las pizzas de cena solamente porque le ha encantado el concierto y no sé qué. Enseguida si pueden te ofrecen algo, ¿sabes? Conducen desde lejísimos para ir a verlos y no les importa. Tienen como una cultura muy guay de viajar alrededor de los conciertos.
Carlotta: Luego en Inglaterra también son como mucho más culturetas en el buen sentido, que se acercan y te dicen “es que me recordáis a esta banda o a la otra”. Allí no tienen eso, no sé si llamarlo estigma, pero como esta manía que tenemos sobre todo en España de pensar que la música es solo para gente joven y que a la gente mayor le da hasta vergüenza ir a conciertos. Y eso nos lo dicen muchísimo, de verdad. No sabes la rabia que nos da porque hemos visto todo lo contrario.
Joder, que Glastonbury está lleno de padres con carritos de bebés caminando por el festival. Está lleno de granos de adolescentes y de canas. La música no es una etapa, es cultura, como el cine, como el teatro, como cualquier otra pieza artística. Entonces, mola un montón ese concepto que tienen en Inglaterra.
¿Cambia también la cultura de conciertos de Reino Unido con la cantidad de salas de conciertos que tienen?
Carlotta: Totalmente, aquí ni siquiera puedes tocar un martes.
Y fuera de Madrid y Barcelona menos todavía, ¿no?
Carlotta: No, claro, por eso, un martes en Gijón no puedes tocar. O sea, te estrellarías, puedes intentarlo, pero a lo mejor van 20 personas. Y allí, cuando hacemos gira, evidentemente tocamos lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo... O sea, no hay diferencia. Es una suerte si te toca de pronto una ciudad chula en un jueves, un sábado o un viernes. Pero, anda que no hemos hecho Manchester un lunes y Berlín un martes, por ejemplo. Todas las combinaciones que te puedes imaginar y con sold out y tal. Eso sí que cambia mucho en España.
En España seguimos viendo mucho el ir a un concierto como si fuera un plan únicamente de ocio en vez de un plan que te va a inspirar y que te va a llenar el alma. Lo vemos más como un plan gamberro. En vez de “oye, tú, es que estoy viendo música en directo, que tiene un valor cultural”.
De hecho, varios artistas se han quejado de que mucha gente toma los conciertos como un lugar en el que tomarse algo o hablar y no escuchar música y disfrutarla. ¿Habéis vivido eso en vuestros conciertos?
Carlotta: En nuestros conciertos están bastante atentos. Sí, sí.
Ana: Igual en festivales, sí, porque vas más quizás por otras bandas y si te ha pillado Hinds, pues lo siento. Vas a cotillear, vas a descubrir.
Carlotta: Sí, pero la verdad que no y comparándolo con fuera y tal, no noto desatención. Es verdad que bailamos más en España y quizás igual si hay un grupo haciendo un pogo, pues no te están mirando a la cara, pero me parece bien. Cada uno disfruta la música bailando con los ojos cerrados, abiertos o como quieras.
Se habla mucho de los grandes recintos, de llenar un Movistar Arena e incluso estadios. ¿Sentís mucha presión?
Carlotta: Yo no sé tú Ana, pero nosotros bromeamos al respecto de que ni siquiera querríamos hacer un Movistar Arena. Yo no me siento obligada a hacerlo en absoluto, pero sí que se habla sin parar. Lo que pasa es que nosotros vamos, y siempre hemos ido, un poco por libre y tenemos claro lo que es grande para nosotras y lo que no.
Pero sí que noto que hay una obsesión muy fuerte de la industria por los Movistar Arena y por los sold outs y por esa etiqueta, esa medallita de hacer un Movistar Arena cuando hay muchas más cosas muy guays que puedes hacer y que pueden definir tu carrera que igual no es eso.
Ana: También es que esto retoma un poco lo que hablábamos ahora mismo de la cultura de salas y la oferta en Inglaterra. Por ejemplo, Madrid, si somos una capital que no tiene un punto medio entre La Riviera, que son 2.500 y el Movistar Arena, que son 8.000 o 10.000 si es un sábado o ya si es grande, 20.000 o los que sean. ¡Qué frustrante! Ojalá tuviéramos más alternativas y más salas y teatros. Una sala de 4.000, ¿dónde está nuestra sala de 4.000? ¿Dónde está? Porque no hay nada que pueda ser este punto medio o un recinto enorme vacío o lleno o hacer una residencia como si esto fuera Las Vegas.
Carlotta: Ahí tienes toda razón, Ana. Normal que la gente se maree y se lleven las manos a la cabeza de una vez que hayas hecho una Riviera o dos Rivieras, ¿cómo coño voy a llegar al Movistar Arena? Oye, es ridículo que León Benavente, por ejemplo, que estuvimos tocando con ellos que nos invitaron a tocar con ellos en el Movistar Arena el sábado pasado. Que yo haya visto en 2025 en el mismo escenario a Dua Lipa y a León Benavente no tiene ningún sentido, que no haya ninguna otra alternativa.
También se habla mucho de esta previsión enorme para los conciertos. Por poner un ejemplo, el de Alcalá Norte para febrero de 2027 que fue anunciado en diciembre de 2025. ¿Sentís esa presión de tener tantísima antelación?
Carlotta: No sé quién ha empezado a generar esta ansiedad de planearlo con tanta antelación, pero desde luego a nosotras nos ha afectado desde el otro lado. Del tipo “no, no, es que no está libre”, “es que está todo cogido, todo cogido”... Entonces dices, “pero bueno, pero la gente ¿cuándo ha reservado esta sala? ¿cómo podéis planear a dos años vista?”.
Bueno, pues sí. Normalmente planear a un año vista tiene sentido, pero a lo mejor ni siquiera lo anuncias. O sea, como que dibujas tu gira y tal y no lo anuncias. Como público a mí no me agobia, pero como artista, desde luego que sí que nos afecta porque está todo cogido constantemente por los que son más grandes que tú, ¿sabes?
¿Cómo lleváis los fans que se ponen a teorizar con vuestras letras?
Carlotta: ¡Ay, me encanta! ¿Hay fans que teorizan?
Ana: Sí, sí, sí.
Carlotta: Pero si nadie se las lee. Nadie nos habla de las letras, que teoricen todo lo que quieran. ¡Por favor, sí!
Además de estos conciertos del ciclo SON Estrella Galicia, de esa Riviera en febrero como parte del Inverfest, ¿tenéis pensado meteros en el estudio a corto o medio plazo?
Carlotta: Justo sí, como dices, corto medio plazo. Tenemos que terminar de girar porque el tipo de energía que uno tiene cuando está girando no tiene nada que ver con cuando te metes en el estudio. Pero antes de meternos en el estudio, queremos elegir bien... Tenemos un montón de demos, pero muchas malas, muchas están sin termina... O sea tenemos como que sentarnos a terminar, a completar, ponernos en serio con lo siguiente que estamos haciendo.
En vez de sin pensarlo demasiado, que es como lo hemos hecho hasta ahora. Después pues bueno, estudio o no estudio. Visto lo visto, lo bien que ha ido Viva Hinds puede que no sea un estudio puede que sea un pueblo perdido de distancia. ¿Un retiro?