Estados Unidos afirma haber destruido 17 barcos militares de Irán y cerca de 100 misiles en los últimos ataques
El Pentágono asegura que ha golpeado más de 2.000 objetivos desde el inicio de la operación militar y que Teherán se ha quedado sin presencia naval identificable en el Golfo.

La guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue sumando cifras que reflejan la intensidad del conflicto. El Ejército estadounidense aseguró este martes haber destruido 17 barcos militares iraníes y alrededor de 100 misiles balísticos en los operativos realizados durante los últimos días tras el inicio de la operación "Furia Épica".
El balance lo ha dado el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) a través de una actualización publicada en su cuenta oficial en la red social X, en la que se detallan algunos de los resultados de los bombardeos ejecutados desde el pasado fin de semana.
Según el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central y responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio, decenas de bombarderos estadounidenses atacaron un puerto militar en el sur de Irán, donde fueron destruidas numerosas embarcaciones de la Armada iraní.
El ataque habría dejado fuera de combate 17 barcos militares y un submarino, en uno de los golpes más importantes contra la capacidad naval del país persa desde el inicio de la ofensiva.
2.000 objetivos atacados
El informe militar también cifra en unos 2.000 los objetivos atacados desde que comenzaron las hostilidades. Entre ellos figuran 100 misiles balísticos, que según el Pentágono han sido destruidos antes de que pudieran ser utilizados en ataques contra Israel o contra bases estadounidenses en la región.
El almirante Cooper afirmó que los golpes han tenido un impacto significativo en la capacidad militar iraní. De hecho, aseguró que Irán se ha quedado sin embarcaciones militares identificables en el Golfo Pérsico y en el Golfo de Omán, zonas donde la República Islámica ha mantenido presencia naval durante décadas.
La afirmación refleja el alcance de los ataques contra la infraestructura militar iraní, aunque no ha podido ser verificada de forma independiente.
El arsenal iraní sigue siendo enorme
Pese al impacto de los bombardeos, el Pentágono advierte de que Irán mantiene todavía un importante arsenal.
Según los datos manejados por el Comando Central, el país dispone de alrededor de 5.000 misiles balísticos y unos 2.000 drones, muchos de los cuales se han convertido en objetivos prioritarios dentro de la ofensiva conjunta que Estados Unidos mantiene con Israel.
El objetivo de estas operaciones, según Washington, es reducir la capacidad militar del régimen iraní y evitar que pueda lanzar nuevos ataques contra aliados estadounidenses en la región.
Drones inspirados en tecnología iraní
Entre las novedades operativas reveladas por el Pentágono destaca el uso de ataques masivos con drones dentro de la fuerza de tarea denominada "Scorpion Strike".
Según explicó el almirante Cooper, este sistema utiliza drones de ataque diseñados a partir de tecnología originalmente desarrollada en Irán, que posteriormente fue adaptada por Estados Unidos para ejecutar ataques unidireccionales a gran escala.
Este tipo de drones kamikaze se han convertido en una de las herramientas clave en los nuevos escenarios de guerra, donde los sistemas no tripulados permiten atacar objetivos estratégicos con menor exposición de tropas.
Primer informe militar directo desde el frente
La comparecencia del almirante Cooper supone el primer balance detallado ofrecido por el mando militar estadounidense que dirige las operaciones en Oriente Medio desde que comenzó la guerra el pasado fin de semana.
Hasta ahora, la información había llegado principalmente a través de responsables políticos de la administración estadounidense.
De hecho, el secretario de Estado, Marco Rubio, ya había advertido en el Senado que la ofensiva militar aumentaría su intensidad en las próximas horas, anticipando una escalada en los ataques contra objetivos iraníes.
Con miles de objetivos ya atacados, barcos hundidos, misiles destruidos y drones desplegados en masa, el conflicto avanza hacia una fase cada vez más intensa, mientras la región sigue pendiente de las próximas decisiones militares de Washington, Teherán y Tel Aviv.