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El renacimiento de los auriculares con cable: no solo son un accesorio fiable sino un complemento de moda gracias a la nostalgia

El renacimiento de los auriculares con cable: no solo son un accesorio fiable sino un complemento de moda gracias a la nostalgia

La generación Z ha recuperado este modelo en favor de los cascos inalámbricos. 

Lily-Rose Depp, con sus auriculares de cable
Lily-Rose Depp, con sus auriculares de cableGetty Images

Los auriculares con cable no solo son más difíciles de perder y un seguro de vida al que nunca se le acaba la batería, ahora también son un accesorio de moda. Basta darse una vuelta por la calle para ver cómo este producto tecnológico ha empezado a desterrar a los cascos inalámbricos

La culpa de este renacimiento la tiene, como es habitual casi con cualquier tendencia que tira del pasado, la generación Z. Los jóvenes veinteañeros siguen mirando con nostalgia a los años 2000 y estos auriculares son la prueba. 

En los últimos años, habían quedado prácticamente desterrados en favor de los modelos inalámbricos que se pueden conectar a través de bluetooth a móviles, ordenadores, tabletas y todo tipo de gadgets tecnológicos. Para la mayoría de usuarios, eran más cómodos ya que permitían más independencia y libertad a la hora de moverse.

Además, no eran pocas las personas que se quejaban de que los auriculares de cable no hacían otra cosa que enrollarse al guardarlos en un bolso o mochila. 

El accesorio favorito de las 'it girls'

Este renacimiento no solo se ha dado por la fiabilidad de este tipo de auriculares, sino por su función estética para muchas de las mujeres más seguidas del planeta. La nostalgia y la recuperación de cierta inspiración del indie de los 2000 han tenido mucho que ver. 

El mejor ejemplo son las imágenes de Bella Hadid, Zendaya o Lily-Rose Depp caminando por las calles de Nueva York con su móvil en mano y sus auriculares de cable. Una de las últimas en sumarse a la tendencia ha sido la modelo Emily Ratajkowski, que no se separó de ellos este otoño. 

Emily Ratajkowski, con sus auriculares con cable
  Emily Ratajkowski, con sus auriculares con cableGetty Images

Entre los fieles defensores de estos auriculares también están los actores Paul Mescal y Robert Pattinson. El protagonista de Gente normal aseguró en una entrevista con GQ que no puede utilizar inalámbricos, mientras que Pattinson ha defendido que no quiere estar preocupado por tener que cargar nada y que no le dure la batería durante un vuelo y se ha ofrecido voluntario para ser imagen de la marca que vuelva a hace buenos auriculares con cable. 

Shelby Hull, creadora de la cuenta de Instagram Wired It Girls, en la que recopila imágenes de estrellas del entretenimiento con este accesorio, explicó hace unos meses a la cadena CNN por qué cree que estos cascos han vuelto. "Hay tanta IA ahora mismo, tantas cosas que son digitales e intangibles para la gente. Creo que la gente quiere cosas tangibles que poder tocar. Por eso la nostalgia hacia los 90 y principios de los 2000 es tan fuerte; la gente quiere algo que pueda tocar y sentir", defendió. 

"Me apetece tener una experiencia más analógica. Creo que mucha gente lo quiere", aseguró Hull. Según datos de Future Marketing Insight, en 2025 los auriculares con cable representaron el 34% de las ventas frente al 66% de los inalámbricos, una cifra que pocos imaginaban cuando empezaron a desaparecer los modelos más analógicos.

El fervor ha llegado hasta a la moda de lujo y la mejor demostración es la última campaña de Balenciaga, en la que la modelo Mona Tougaard aparece tumbada con sus auriculares con cable puestos. Este accesorio tecnológico en realidad no ha vuelto, más bien nunca se fue del todo. 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactora de LIFE en El HuffPost España, esa sección en la que intentamos contar el lado hedonista de la vida sin dejar de lado otras realidades.

  

Sobre qué temas escribo

Como redactora de LIFE, escribo sobre temas de cultura, moda, belleza o estilo de vida. También he abordado temas de medioambiente, feminismo o sociales, pero donde más cómoda me encuentro es explorando la relación de la moda con otras disciplinas culturales o su impacto social, y sobre todo lo que tenga que ver con el cuidado de la piel.

 

Siempre desde una perspectiva cercana, he tratado cuestiones como la estrategia del Museo del Prado para triunfar a través de sus redes sociales, explicado cómo Melania Trump utilizó su armario como arma política o desmentido bulos relacionados con la protección solar. Es probable que el 80% de los temas que he publicado se hayan escrito mientras sonaban Beyoncé, Oasis y Arctic Monkeys. Además, también me encargo de preparar el boletín de LIFE que enviamos cada sábado intentando resumir la actualidad de la semana.

 

Mi trayectoria

Nací en Vigo en 1992 y desde que tengo uso de razón siempre quise ser periodista. La única excepción fue la época en la que tuve fantasías con ser pintora, pero descarté rápido la idea cuando mis padres me anotaron a clases y me di cuenta de que no era lo mío. Estudié Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela (USC), donde me gradué en 2014 después de pasar un año en Roma que me hizo apreciar todavía más la cultura italiana. Dejé Galicia para mudarme a Madrid en 2015 y cursar el Máster de Periodismo Cultural en la Universidad San Pablo Ceu. Aprendí en Radio Galega y en Pentación Espectáculos, donde descubrí lo que hay detrás de producciones de teatro y de grandes eventos como el Festival de Mérida. Colaboré puntualmente con Guía Repsol o la revista L'Officiel y llegué a El HuffPost en 2016, donde empecé compaginando mi trabajo como redactora de Branded Content con temas para la sección de tendencias, que terminó convirtiéndose en LIFE, donde actualmente soy una de las redactoras. Fui finalista en los Premios Ecovidrio de 2017.

 


 

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