El niño prodigio de la ciencia cuya sangre podría dar la clave para curar a millones de personas del cáncer
En cualquier caso, los expertos todavía no han indagado todavía en su caso.
Los portales web de actualidad húngaros se han hecho eco de la historia de Beni. Es un pequeño al que, tal y como ha adelantado Blikk y ha recogido Promotions, nació prematuro. Los médicos y sus progenitores detectaron que su desarrollo era algo más lento que el del resto de niños de su edad.
El portal Promotions asegura que le diagnosticaron microcefalia. Se trata, según apuntan en su web los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, de un tipo de defecto que viene de nacimiento. Consiste en que el tamaño de la cabeza del neonato es menor al esperado.
Sin embargo, el diagnóstico cambió, de acuerdo al sitio web húngaro. Y los expertos señalaron que padecía un problema de osificación del cráneo. Es decir, que alguna (o varias) de las saturas de la cabeza habían cerrado antes de lo previsto.
Lo operaron, pero los progenitores de Beni siguieron acudiendo a expertos en busca de otro diagnóstico. Finalmente, de acuerdo a Promotions, detectaron que este joven tenía un gen mutante en su organismo. Este bloquearía las funciones de una proteína determinado, haciendo que no pueda desarrollar cáncer.
El mismo portal web afirma que no habría ningún otro caso como el de este joven en el mundo, aunque sus padres van a hacerle las pruebas pertinentes a su otro hijo, el hermano de Beni.