La que era la única mujer en una línea de larga distancia en Almería paró 16 minutos, una parada no programada pero de fuerza mayor. "Me quedé atónita", dice. Ahora ha ganado el caso a sus antiguos empleadores.
Su mensaje ha despertado otra ola de indignación con múltiples exigencias de que dimita. La oposición en Almería y fuerzas de todo el espectro político reclaman "responsabilidades" en el consistorio.